Page 13 - Estudios sobre la Ciudad
P. 13

racias a Michel Foucault hoy sabemos que el po-  poder –o mejor dicho, los poderes– siempre operan a
                    der no se tiene, sino que se ejerce. En ese sentido,   manera de retícula; en otras palabras, el poder no es
               Gel poder se materializa a través de las relaciones   un flujo que recorre la estructura social de arriba hacia
               intersubjetivas. En otras palabras, ahí donde hay más   abajo, sino que corre en múltiples direcciones, anudán-
               de un individuo existen relaciones de poder y dichas   dose en distintos puntos de encuentro. Los puntos de
               relaciones se expresan en formas heterogéneas de domi-  intersección de esa malla los encontramos fuertemen-
               nación, de sometimiento y de sujeción. De ello podría   te anudados en las instituciones, en los discursos de
               concluirse con mediana facilidad que el poder tiene co-  verdad, en las leyes, o en las formas de gobierno; y en
               mo rasgo primordial el establecimiento de prohibicio-  medio esta red irremediablemente estamos todos y ca-
               nes, restricciones y castigos, lo que nos permitiría di-  da uno de nosotros.
               mensionar al poder exclusivamente como el ejercicio de    Hasta aquí termina la empresa fácil: es sencillo de-
               acciones punitivas de unos sobre otros; sin embargo, un   ducir que somos inocentes peces atrapados en las in-
               examen más detallado nos permite observar que existe   trincadas redes de un poder que cada día quiere agran-
               toda otra clase de técnicas positivas de poder encarga-  dar más y más su pesca. Lo complejo vendrá después:
               das de disciplinar y de educar a los cuerpos, hacerlos   si queremos hacer un análisis de las relaciones de po-
               obedientes, dóciles; otras se encargarán de promover   der no bastará con denunciar la parte más superficial
               que sean eficientes y productivos, una más corregirá a   de la retícula, en todo caso, la tarea de desentrañar el
               los delincuentes, otra rehabilitará y curará a los enfer-  funcionamiento de esta malla requerirá la toma en
               mos mentales: todas estas técnicas y ejercicios caben   consideración de aspectos concretos que nos permitan
               dentro de aquello que comprendemos como poder.  entender, por ejemplo, cuáles fueron las condiciones de
                  Pero antes de continuar es preciso detenernos para   posibilidad para que tal o cual filamento se conectara
               hacer un par de precisiones: primero, desde la perspec-  con el resto de hilos que conforman la retícula de po-
               tiva foucaultiana el poder nunca es uno solo. En otros   deres. Si se prefiere, y para decirlo junto con Foucault,
               términos, no se trata de comprender la influencia del   «no debemos hablar del poder si queremos hacer un
               poder del aparato de Estado, es decir, del gran poder; si-  análisis del poder, sino que debemos hablar de los po-
               no de entender las relaciones cotidianas que sostienen   deres e intentar localizarlos en su especificidad histó-
               a ese y a otras manifestaciones de poder. Segundo, el   rica y geográfica».
                                                                         1


               1   Michel Foucault, «Las mallas del poder», en Obras esenciales, Madrid: Paidós, 2010, p. 893.




                                                               Aproximaciones biopolíticas a la ciudad   HETEROTOPÍAS     13
   8   9   10   11   12   13   14   15   16   17   18