Page 26 - Estudios sobre la Ciudad
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En su momento, Simmel destacó el carácter in- De la percepción y la metáfora
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telectualista de la vida psíquica en las metrópolis por Cuando Michel de Certeau narra su experiencia al mi-
su riqueza en la generación de estímulos sensoriales, rar New York desde el World Trade Center, describe su
debido al rápido e ininterrumpido intercambio de im- evocación al ojo celeste medieval que con poder omni-
presiones externas e internas. La intelectualidad está vidente la sobrevuela; mirar la ciudad desde lo alto es
asociada a los intereses económicos que se gestan en apartarse de su dominio,
las metrópolis y las grandes ciudades; sus expresiones
con mayor visibilidad son la exigencia en la exactitud el cuerpo ya no está atado por las calles que lo
del cálculo –sobre el dinero y el tiempo– así como el llevan de un lado a otro según una ley anónima; ni
anonimato y la despersonalización. poseído, jugador o pieza del juego, por el rumor de
tantas diferencias y por la nerviosidad del tránsito
Las características que señala Simmel prevalecen y neoyorkino. 12
se intensifican en la medida que se han intensificado
las transformaciones económicas, políticas, culturales, Percibir la ciudad desde las alturas o desde el subsuelo
geográficas, arquitectónicas, tecnológicas, entre otras. difiere mucho de lo que produce el recorrido terrenal,
Aunque las observaciones de Simmel se ubican al como lo hacemos la mayoría de los habitantes. Los
final del siglo XIX, podemos darnos cuenta que las movimientos, los espacios, los cuerpos –el propio y los
grandes ciudades y las metrópolis actuales son signa- ajenos– son otros en cada dimensión de la vivencia
das por los ritmos vertiginosos contrastantes con por la variación de la percepción. El carácter básico de
lapsos de inmovilidad, por la multiplicidad de los tra- la percepción parece otorgarle cierta neutralidad que
yectos, por las fricciones azarosas, por los contactos hace legítimo lo percibido; sin embargo, la percepción
breves y esporádicos, por las muchedumbres, por el no sólo se sirve de los órganos del cuerpo, el proce-
desencuentro, por el vértigo de la ausencia y de la so- so de selección y ordenación de información se nutre
ledad. Y todo ello se vive en los cuerpos… pasa por el también de lo subjetivo y, por ello, la percepción mis-
cuerpo… atraviesa al cuerpo en formas que suelen que- ma tiene algo de imaginación. Desde la percepción, los
dar inadvertidas, aunque el cuerpo mismo sea fuente espacios adquieren configuraciones singulares, mismas
de expresión de eso que acontece. La particularidad de que producen efectos en quienes los perciben. Esta ida
los espacios –como los de la ciudad– y la singularidad y vuelta es mucho más que un simple trayecto, es vía
de los cuerpos se conjugan en la figuración y transfi- múltiple en la que se amalgaman condiciones y cir-
guración de expresiones y acciones que les son propias. cunstancias en las que se enlazan sensaciones, afectos
Los cuerpos no son iguales en todos los espacios, ni los y significaciones.
espacios son iguales habitados por cualquier cuerpo;
por ello, es importante pensar la corporalidad urbana
como la forma que adquiere la relación del cuerpo y el
espacio urbano que llevan al sujeto a hacerse un lugar
en el mundo.
11 Georg Simmel, op. cit.
12 Michel De Certeau, La invención de lo cotidiano 1. Artes de Hacer, México: UIA-ITESO, 2000, p. 104.
26 HETEROTOPÍAS Corporalidad urbana: paisajes y escenarios

