Page 49 - Estudios sobre la Ciudad
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XXI Anoche, la sensación del despojo. Cafetería afue- XXIII Martín trabajaba como albañil; lo sorprendí ob-
ra de la Universidad. Gritos acaso ensayados. En- servando los ejemplares del librero. «Usted tiene
tregar la cartera con todas las señas de identidad. muchos libros», dijo. «Yo tuve también algunos.
Caminan nerviosos y exaltados. «¿Quién se pien- Había uno que me gustaba mucho, se titulaba
sa poner gallito? A ver, a ver…» Ebriedad efusiva Martín Fierro». Y comenzó a recitarlo de memoria. Y
en el aire. Voz adrenalinosa. Sorprenderse ante el
gesto revelador y éste sí, espontáneo: uno de ellos
le arrebata el cigarro-a-medias a una chica. Cual-
quier cosa con tal de privar al otro, mostrar que
dispone de ti. Un gesto burdo y risible, sin duda.
Se van con las armas en alto. Se van también con
una caja de donas glaseadas bajo el brazo.
XXII Un joven reparte volantes frente al Poliforum
Cultural Siqueiros. Debe ser amable con los con-
ductores, le insistieron sus empleadores. Entrega Jezr eel Salazar
el anuncio a un conductor cincuentón, bien ves-
tido, en un auto convertible. Éste arruga el papel, recorre la ciudad en busca de oasis que le permitan
respirar en medio de una urbe al mismo tiempo
lo tira a la calle y le dice: «¿Para qué hacen basu- asfixiante y entrañable. Su más reciente libro es Nadie
ra? Sólo contaminan más la ciudad». Arranca y viene (México, Cuadrivio, 2016), donde compila
aforismos y otros derivados. Imparte clases de
en un instante su bólido desaparece. El joven se literatura en la UACM y en la UNAM.
queda paralizado. Le tocan el claxon y finalmente
reacciona, alcanza el camellón mientras aprieta
con fuerza el bulto de volantes pegados al tórax.
Retazos de la ciudad HETEROTOPÍAS 49

