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Aspecto de la Colonia Obrera
Los talleres de poesía tiemblan
ante el verso limosnero
Postes de luz inclinados del borracho de la esquina
por el cablerío anárquico y nadie se extrañe si la loca del piyama
y cierto dudoso orden en el caos que aprendió de memoria todos sus poemas
(el dealer apostado a diario aparece en el anuncio de desaparecidas.
en el puesto de películas, Ahora mismo alguien inscribe
sustancias de colores la consigna patria con un largo meado
perfectamente alineadas sobre el pavimento. El resto viene a ser:
esperando la noche). maíz crepitante y rugir de motores
La muerte por herida de bala desarmados y rearmados en segundos:
del joven taquero es un incidente menor un pit stop de la F-1.
voceado con recelo por la prensa barrial.
Vivimos en un viejo pueblo de México Mejor no hagan películas de la Obrera
muy alejado de la literatura nacional y dejen en paz este territorio beligerante.
salvo por la continua producción La sana convivencia se alimenta de extorsiones
de bastardos. o de lo contrario: se sospecha.
La Liga del Silencio ha pasado a la clandestinidad Bien entrada la noche
y ronronea entre llantas de coches deshuesados verduleros dictan cátedra sobre economía
sin más alimento que el peligro. y suben los precios como una distracción sin culpa
Ni Rousseau ni la filosofía sirven mientras alguien en la tele se sacude
cuando en cada esquina leemos la advertencia: una vaga amenaza inflacionaria.
linchamiento.
Travestis defienden hacia Tlalpan En el fondo estamos preparados;
un tratado de paz a punta de cuchillos al rito del próximo temblor asistiremos
entre hoteles e imprentas que vomitarán con coca altamente rebajada y culos
nuestra próxima autoedición desesperada; de vino: saltos de párpado y música concreta
somos un tajo, una incisión como único lenguaje de una vida
sobre el plano de la renovación patrimonial. en pelotas.
Mart ín Cinzan o
nacido en Guayaquil, Ecuador, en 1977, vivió desde 1985 en Santiago de Chile, donde coeditó el pasquín barrial El Grifo,
estudió Literatura en la Universidad de Chile y coeditó la versión impresa de Revista Descontexto. En 2005 se trasladó a la
Ciudad de México; ahí estudió filosofía y escribió el libro de crónicas Perdido (Premio Nacional de Crónica Urbana 2008), los
poemarios Peatonal (Cuernavaca, La Ratona Cartonera) y Yo ya (Santiago, G0 Ediciones), además de los fragmentos de El piano
de Waldstein (Ciudad de México, Mantra Edixxxiones), la novela En pana (Santiago, Libros del Laurel) y el fotolibro Ejercicios/
Mapas de aridez (autoedición artesanal) junto a la fotógrafa Celeste Rojas. Hoy coedita la revista cartonera PUF!, escribe rese-
ñas y artículos para Carcaj.cl y cursa el doctorado en Letras Latinoamericanas en la unam.

