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Posteriormente, los coches tirados por caballos o mu- con un túnel de 10 km con bóveda de 5 m de radio y
las fueron sustituidos por el automóvil, traído de Estados llega al desemboque o Tajo de Tequixquiac». 25
Unidos o de la misma Europa; pocos sabían conducir En lo referente al alumbrado público, es a mediados
así que, en algunos casos, hasta el chofer era extranjero. del siglo xix cuando se introducen en la ciudad las
Dicho artefacto era además un símbolo de estatus social, lámparas de gas de trementina, y en 1868 las de gas de
ya que no cualquiera poseía al menos uno en casa. hidrógeno bicarbonado. Los primeros focos eléctricos
Desde la época virreinal la Ciudad de México se instalaron en 1881.
se abasteció de agua a través de los acueductos de El servicio telegráfico se inaugura en 1850, siendo
Chapultepec y de los de la sierra de Santa Fe; estos la primera línea entre México y Veracruz. El servi-
acueductos terminaban en las fuentes del Salto del cio telefónico se instaura al mismo tiempo que en los
Agua y en la Caja de la Mariscala, respectivamente. Estados Unidos de Norteamérica, en el año 1881, y en
En 1878 se agregó la dotación de agua a la Ciudad de 1888 la capital del país ya contaba con 800 suscrip-
los manantiales del Desierto de los Leones. En 1852 tores. Cabe mencionar que en 1910 el número total
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se dio inicio a las demoliciones de los acueductos para de aparatos de las compañías mexicanas y de Ericsson
introducir la tubería subterránea de plomo. A finales sumaban 12500. 26
del siglo xix, se presentó al Ayuntamiento un estudio En 1864 surgen los servicios bancarios, siendo el
para aprovechar los manantiales de Xochimilco. Dicho primero en establecerse en nuestro país el Banco de
proyecto se aprobó e iniciaron sus obras entre 1903 Londres, México y Sudamérica.
y 1913, incrementando el caudal con las aguas de la En 1910 la ciudad contaba con poco más de cuatro-
Noria, Nativitas y Santa Cruz. cientos mil habitantes y durante el Porfiriato, como
El desagüe de la ciudad era entonces un asunto de en casi toda la historia de la Ciudad de México, ni aún
iniciativa privada. En los patios traseros de las casas con las obras del Gran Canal se solucionaron los pro-
se construía una caseta sobre un pozo que cuando se blemas de inundaciones. En las calles se contrataban
llenaba se tapaba y se abría otro. Otra alternativa era los servicios de cargadores que pasaban de una acera a
usar los servicios del «pipero», práctica ya habitual otra a la gente mediante el pago de algunos centavos.
desde épocas virreinales, el cual pasaba por las calles En cuanto al abasto de agua, ésta llegaba a muy pocas
mientras la gente arrojaba sobre una carreta sus des- casas por cañería y se dice que el agua era tan sucia que
perdicios. Existió un reglamento en 1858 que indicaba las toallas se manchaban con el color de la arcilla. Para
que las letrinas debían de ser vaciadas entre las diez de el consumo ésta se filtraba en destiladoras de cantera.
la noche y las seis de la mañana después de avisar a los El abasto alimenticio para los capitalinos llegaba de
vecinos y pedir licencia al regidor del cuartel. las poblaciones y ranchos de los alrededores, y se ven-
Entre 1897 y 1900 se realizaron obras de atarjeas y día en los mercados de Jesús, Villamil, Santa Catarina,
grandes colectores que conducían las aguas pluviales Iturbide, San Juan, San Cosme, Loreto y la Viga.
y aguas negras. «El Gran Canal se inicia al Oriente de Desde entonces, ya había coches de servicio de al-
la ciudad, en las compuertas de San Lázaro; recorre 47 quiler, éstos podían ser tomados en las bases de la Plaza
km hasta una presa con tres compuertas; se continúa Mayor, Santo Domingo, la Alameda y Vizcaínas.
24 Ibid., pp. 43-45.
25 Ibid., p. 48.
26 Ibid., pp. 48-49.
La influencia de la vida cotidiana en la formación de la Ciudad de México desde el virreinato hasta los inicios del siglo xx HETEROTOPÍAS 02 11

