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Y en efecto, al poco tiempo de emitirse el Código Gayol estaba convencido de los beneficios que, con el
Sanitario de los Estados Unidos Mexicanos en 1891, instrumento, finalmente llegarían, de ahí sus palabras:
el ingeniero Roberto Gayol —uno de sus redactores— en Es un hecho bien comprobado por la historia, que
«La ventilación de los albañales y atarjeas», hizo una cada vez que a una colectividad cualquiera se tra-
airada y profesional defensa de éste, ante críticas por ta de imponerle una nueva práctica, por benéfica
la obligación de poner ventiladores en las instalaciones que ella sea, encuentra en todos y cada uno de los
sanitarias de casas y edificios. En esa defensa resalta la gremios de que la colectividad está formada, un pe-
perspectiva respecto a la sociedad y la manera en que queño grupo de personas que aplauden a la idea, y
se buscaba beneficiarla; y para el caso, a los grupos a otro grupo más numeroso que de alguna manera la
crítica. […] los habitantes todos de la capital, están
los que se involucraría para hacer los arreglos en sus conformes en que es preciso hacer cuanto sea in-
propiedades, de ahí que en la defensa del Código el in- dispensable para mejorar la salubridad pública, pues
geniero Gayol señalara que: sus actuales condiciones afectan de un modo nocivo,
no sólo el bienestar de la ciudad, sino también afectan
De todos los preceptos de la higiene, el código sa- a grandes intereses materiales, y el objeto de la ex-
nitario y sus reglamentos han elevado la categoría pedición del código sanitario, y la reglamentación
de preceptos legales, ninguno ha dado lugar a más de sus artículos, no es otro que el de llegar a ese fin
comentarios, ninguno ha sido más acerbamente que todos anhelan. […] el trabajo tiene que ser al
criticado, que aquellos que se refieren a la higiene principio lento, pero es de seguros resultados, por
de las habitaciones; y esto no sucede porque sean qué se lucha en pro de una idea buena y benéfica, y
esos preceptos menos buenos relativamente que cuando una idea tiene esas cualidades, sólo el prin-
todos los demás, sino porque han afectado el in- cipio es necesario imponerla por la fuerza; después
terés individual de muchos propietarios, para quie- ella sólo se impone, sobreponiéndose al fin a la ruti-
nes sin duda era más cómodo que nadie exigiera na, a las vulgaridades que la desprestigia, y a todo el
la ejecución de ciertas obras, que sólo sirven para conjunto de pequeñas pasiones, que son y han sido
evitar hasta donde es posible, que se enfermen o siempre los enemigos jurados del progreso. 19
mueran los inquilinos de las casas. 18
Como bien señalaba el ingeniero, el Código planteaba De manera que, pese a las críticas, finalmente fue
nuevas prácticas entre los habitantes de la ciudad, y en aceptada la medida de tal manera que el Código se
particular, de quienes podían declarar la construcción renovó en dos ocasiones durante el régimen de Díaz,
de nuevas edificaciones, o para reconstruir alguna ya específicamente en 1894 y 1903, ampliándose y ha-
existente. Sin embargo, edificar o renovar de acuerdo ciéndose más específicos los preceptos, y en más géne-
a ese instrumento implicaba a los propietarios agregar ros de edificios.
un extra monetario porque las instalaciones sanitarias Respecto al acuerdo que fijó las Reglas para la Admi-
con todos los elementos que la componían costaban sión de Nuevas Colonias y Calles en la Ciudad, impul-
más; de ahí la resistencia de propietarios de bienes in- sado por el Ayuntamiento y con la clara intervención
muebles, por lo que como en otros momentos de la del ingeniero Miguel Ángel de Quevedo, fue un esfuer-
historia, el Código fue acremente criticado o por em- zo que pretendió dar oportunidad a los citadinos para
presarios o por una supuesta inteligencia. Pese a ello, que habitasen espacios más abiertos, calles y avenidas
18 Roberto Gayol, «La ventilación de los albañales y atarjeas», en Anales de la Asociación de Ingenieros y
Arquitectos. México: 1893, p. 328.
19 Roberto Gayol, op. cit., cursivas del autor, pp. 327-328.
Los sustentos legales que permitieron el ejercicio de la planeación en la Ciudad de México durante el porfirismo HETEROTOPÍAS 02 21

