Page 44 - Interiores
P. 44
de los miembros del gobierno, sabía que las ciudades La Plaza, sin embargo, estaba (y está) indisoluble-
modernas destinaban sus principales plazas públicas a mente ligada a los edificios que la rodeaban, eran sus
la construcción de identidades nacionales y a la edu- limites y conformaban un conjunto: la Catedral al
cación histórica y cívica de sus ciudadanos; y la ar- norte, el Palacio Nacional al oriente, los portales de la
quitectura debían contribuir a tal fin. Esta vocación diputación y el edificio del Ayuntamiento al sur, y el
histórico cívica comenzó a definirse para la Plaza de la portal de mercaderes al poniente. Tan sólo observar sus
Constitución, poco antes de la primera mitad del siglo fachadas, se comprenderá por qué preocupaba remode-
xix, cuando por motivos político-sociales-económicos lar el Zócalo. A excepción de la Catedral y el edificio
el Parián fue demolido. Desde entonces la otrora Plaza del Ayuntamiento, el resto, incluido el Palacio Nacio-
Mayor había sido objeto de varios proyectos y trabajos nal, carecía del carácter arquitectónico señalado por lo
dirigidos a otorgarle ese carácter histórico cívico que el cánones modernos y, por tanto, la representatividad
ingeniero promovía para la Plaza en 1932. histórica, cívica y artística de la Plaza era cuestionable.
De los proyectos e intervenciones más significativos Así, al finalizar el gobierno de Porfirio Díaz en 1911,
que se conocen, destaca el inicio de la construcción de de acuerdo a las fotografías de época y a grandes rasgos,
la Columna de la Independencia proyectada por el arqui- la Plaza de la Constitución era un jardín hermoseado
tecto Lorenzo de la Hidalga en 1844. Según el relato de con bancas, fuentes, un moderno quiosco prefabrica-
Manuel Rivera Cambas, la cimentación de la columna do de hierro, con varias luminarias eléctricas, un lo-
quedó concluida, así como el zócalo que serviría para su cal (mercado) de flores y paradores para los tranvías
desplante. Lo cual requirió una enorme excavación de 30 eléctricos en sus lados sur y poniente. Mientras que
metros de diámetro por tres metros de profundidad, apro- los edificios que la rodeaban presentaban pocas varia-
ximadamente, para encajar 1974 estacas de cedro; pro- ciones arquitectónicas.
ceso constructivo nunca antes visto por los conocedores
que causó expectación en los capitalinos. Mirar la excava- La Plaza de la República
ción y la edificación del zócalo en la Plaza fue una novedad En 1897 comienza la construcción de la otra gran
y de ahí se deriva que a la Plaza de la Constitución se le plaza objeto de este artículo: la Plaza de la República.
conozca también con el nombre de Zócalo. Una costum- De aquí en adelante trataremos su historia de mane-
bre popular extendida para casi todas las plazas principales ra alternada con la de la Constitución con el objeto
de México. La Columna de la Independencia de 1844 no de demostrar cómo los mismos agentes representaron
2
se concluyó y alrededor del zócalo edificado, al paso de sus aspiraciones de identidad de manera diferente, de
los años, el Ayuntamiento formó el jardín del Zócalo con acuerdo a la vocación de cada plaza.
bancas para el esparcimiento de las personas, se instala- A raíz de la convocatoria para el concurso del pro-
ron comerciantes con puestos de madera y paradores de yecto del Palacio del Poder Legislativo Federal (1897) se
transporte de mulitas, que dieron a la plaza un carácter difunde el plano de lo que sería la Plaza de la República.
multifuncional de entretenimiento, alejándose del históri- Un espacio de 100 metros por 100 metros de longitud,
co, cívico y simbólico de la cultura nacional y liberal. No aproximadamente, que remataría a la Avenida Juárez
obstante, las aspiraciones de convertir a la Plaza en uno de hacia el poniente de la ciudad. Los edificios que rodea-
los lugares más bellos del país quedaron latentes. rían al Palacio serían de calidad arquitectónica para ga-
2 Cf. Manuel Rivera Cambas, México pintoresco, artístico y monumental, 1878. (edición facsimilar,
México: Editorial Del Valle de México, 1972, tomo i, pp. 122-124.)
44 HETEROTOPÍAS 02 La invención del imaginario revolucionario en la Plaza de la República y la Plaza de la Constitución en 1933

