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de los miembros del gobierno, sabía que las ciudades   La Plaza, sin embargo, estaba (y está) indisoluble-
               modernas destinaban sus principales plazas públicas a   mente ligada a los edificios que la rodeaban, eran sus
               la construcción de identidades nacionales y a la edu-  limites  y  conformaban  un  conjunto:  la  Catedral  al
               cación histórica y cívica de sus ciudadanos; y la ar-  norte, el Palacio Nacional al oriente, los portales de la
               quitectura debían contribuir a tal fin. Esta vocación   diputación y el edificio del Ayuntamiento al sur, y el
               histórico cívica comenzó a definirse para la Plaza de la   portal de mercaderes al poniente. Tan sólo observar sus
               Constitución, poco antes de la primera mitad del siglo   fachadas, se comprenderá por qué preocupaba remode-
               xix, cuando por motivos político-sociales-económicos   lar el Zócalo. A excepción de la Catedral y el edificio
               el Parián fue demolido. Desde entonces la otrora Plaza   del Ayuntamiento, el resto, incluido el Palacio Nacio-
               Mayor había sido objeto de varios proyectos y trabajos   nal, carecía del carácter arquitectónico señalado por lo
               dirigidos a otorgarle ese carácter histórico cívico que el   cánones modernos y, por tanto, la representatividad
               ingeniero promovía para la Plaza en 1932.   histórica, cívica y artística de la Plaza era cuestionable.
                 De  los  proyectos  e  intervenciones  más  significativos   Así, al finalizar el gobierno de Porfirio Díaz en 1911,
               que se conocen, destaca el inicio de la construcción de   de acuerdo a las fotografías de época y a grandes rasgos,
               la Columna de la Independencia proyectada por el arqui-  la Plaza de la Constitución era un jardín hermoseado
               tecto Lorenzo de la Hidalga en 1844. Según el relato de   con bancas, fuentes, un moderno quiosco prefabrica-
               Manuel Rivera Cambas, la cimentación de la columna   do de hierro, con varias luminarias eléctricas, un lo-
               quedó concluida, así como el zócalo que serviría para su   cal (mercado) de flores y paradores para los tranvías
               desplante. Lo cual requirió una enorme excavación de 30   eléctricos en sus lados sur y poniente. Mientras que
               metros de diámetro por tres metros de profundidad, apro-  los edificios que la rodeaban presentaban pocas varia-
               ximadamente, para encajar 1974 estacas de cedro; pro-  ciones arquitectónicas.
               ceso constructivo nunca antes visto por los conocedores
               que causó expectación en los capitalinos. Mirar la excava-  La Plaza de la República

               ción y la edificación del zócalo en la Plaza fue una novedad   En 1897 comienza la construcción de la otra gran
               y de ahí se deriva que a la Plaza de la Constitución se le   plaza objeto de este artículo: la Plaza de la República.
               conozca también con el nombre de Zócalo. Una costum-  De aquí en adelante trataremos su historia de mane-
               bre popular extendida para casi todas las plazas principales   ra alternada con la de la Constitución con el objeto
               de México.  La Columna de la Independencia de 1844 no   de demostrar cómo los mismos agentes representaron
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               se concluyó y alrededor del zócalo edificado, al paso de   sus aspiraciones de identidad de manera diferente, de
               los años, el Ayuntamiento formó el jardín del Zócalo con   acuerdo a la vocación de cada plaza.
               bancas para el esparcimiento de las personas, se instala-  A raíz de la convocatoria para el concurso del pro-
               ron comerciantes con puestos de madera y paradores de   yecto del Palacio del Poder Legislativo Federal (1897) se
               transporte de mulitas, que dieron a la plaza un carácter   difunde el plano de lo que sería la Plaza de la República.
               multifuncional de entretenimiento, alejándose del históri-  Un espacio de 100 metros por 100 metros de longitud,
               co, cívico y simbólico de la cultura nacional y liberal. No   aproximadamente, que remataría a la Avenida Juárez
               obstante, las aspiraciones de convertir a la Plaza en uno de   hacia el poniente de la ciudad. Los edificios que rodea-
               los lugares más bellos del país quedaron latentes.   rían al Palacio serían de calidad arquitectónica para ga-


               2  Cf. Manuel Rivera Cambas, México pintoresco, artístico y monumental, 1878. (edición facsimilar,
                 México: Editorial Del Valle de México, 1972, tomo i, pp. 122-124.)




           44    HETEROTOPÍAS 02     La invención del imaginario revolucionario en la Plaza de la República y la Plaza de la Constitución en 1933
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