Page 94 - Interiores
P. 94
Ante los vacíos legales en las reglas de operación del A manera de ilustrar la forma en que las atribucio-
Programa Comunitario de Mejoramiento Barrial, para nes simbólicas al espacio producen efectos en otros
cumplir con los objetivos sociales del Proyecto ejecuta- ámbitos, tomamos las palabras de Sennet, quien se
7
do y la sustentabilidad del mismo, depende totalmente refiere a la relación entre el carácter del espacio y la
de las acciones que algunos vecinos realizan para la escasa vestimenta en la antigua Grecia.
conservación de las instalaciones, el cuidado de los jar- Para el antiguo ateniense, la exhibición de su cuerpo
dines y la promoción y programación de actividades afirmaba su dignidad como ciudadano. La democra-
culturales, recreativas y deportivas. Esto acarrea, entre cia ateniense daba gran importancia a que los ciuda-
otras cosas, la necesidad de una reflexión sobre aquello danos expusieran sus opiniones, al igual que como
que hace público un espacio y las vías que se pueden hombres exponían sus cuerpos […] En la gran plaza
tomar para impulsar su desarrollo. central de la ciudad, el ágora, había pocos lugares que
constituyeran territorio prohibido a la manera de la
Nociones sobre el espacio público propiedad privada contemporánea. En los espacios
políticos democráticos que edificaron los atenienses,
Hasta finales del siglo v a.C., en la antigua Grecia, especialmente en el teatro construido en la colina del
no existía una oposición fundamental entre lo privado Pnyx donde se reunía la asamblea de todos los ciuda-
y lo público –aunque sí se les distinguía como espa- danos, la organización de la multitud y las reglas de
cios– y, paralelamente, tampoco había una separación votación tenían por objeto exponer a la vista de todos
en el ámbito de lo ético y lo político. En dicho periodo cómo votaban los individuos o los pequeños grupos.
Cabría pensar que la desnudez era emblemática de un
histórico, el proceso de individualización de los ciuda- pueblo que se sentía a gusto en la ciudad. 8
danos de la polis dejó al margen la cuestión colectiva;
sin embargo, los valores y su jerarquización permane- Históricamente, también se ha atribuido al Estado-na-
cía clara y unívoca. Las virtudes supremas de todos los ción el ejercicio de la actividad política y pública. Desde
hombres eran también las virtudes que regían la activi- esta óptica, lo público se asocia a lo estatal, la distri-
dad cívica y política. bución del poder político plantea problemas jurisdic-
6
Desde esta perspectiva, lo que se consideraba como cionales y concibe el espacio público como territorio de
público era el espacio en el que se exponían aquellas encuentro ciudadano. Existen otras perspectivas que se
cuestiones que les concernían a todos, se debatían y se identifican con la crítica al Estado –que prevaleció en los
tomaban decisiones colectivas; este es el sentido que años setenta– que dan cuenta de la transición del enten-
se atribuía entonces a lo político. El lugar de estos en- dimiento de lo público, pasando de lo público-político-es-
cuentros ciudadanos era conocido como ágora, consti- tatal a lo público-político-cívico o social. Así, lo público
tuido como el espacio físico y simbólico para ejercer los y el espacio se reconfiguran, lo que implica la mediación
derechos civiles. Así pues, el ágora representó el anuda- entre gobierno y sociedad, cuya función es identificar y
miento entre el espacio público y la actividad política, dar validez a la voz de la sociedad civil, que supone la
entendida ésta fundamentalmente como el ejercicio de gestación de movimientos sociales, la existencia de esfera
reflexión y deliberación colectiva con fines legislativos. pública autónoma o la auto-organización social. 9
6 Cf. Cornelius Castoriadis, El ascenso de la insignificancia. Madrid: Cátedra, 1998.
7 Cf. Richard Sennet, «Capítulo uno. La desnudez. El cuerpo del ciudadano en la Atenas de Pericles»,
en Carne y piedra. El cuerpo y la ciudad en la civilización occidental. Madrid: Alianza, 1997.
8 Ibid., pp. 35-36.
9 N. Rabotnikof, «Lo público hoy: lugares, lógicas y expectativas», en Iconos. Revista de Ciencias
Sociales, núm. 32, Quito: flacso Ecuador, septiembre 2008, pp. 37-48.
94 HETEROTOPÍAS 02 El espacio público como construcción subjetiva del lugar común. Experiencia en el «Proyecto Parque la Tortuga»

