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y ajenas a la propia voluntad». Desde esta concep- tiempo han observado una disminución notable en
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ción, la experiencia no es algo observable, ni podemos el número de jóvenes que se reúnen para consumir be-
dar cuenta de ella de manera sencilla; pensar en la bidas alcohólicas y estupefacientes en la vía pública.
experiencia como una categoría para comprender un Asimismo, señalaron la renovación y total transforma-
fenómeno nos pone en el camino de reconocer la com- ción del ambiente de inseguridad que existía antes de
plejidad de los vínculos, las identificaciones, las contra- que el parque abriese sus puertas.
dicciones, la producción de sentidos, los conflictos, los La denominación «área verde» nos acerca más a la
modos de darse de la subjetividad, entre otros. noción de lugar común; no obstante, aún queda por
En este tenor, cabe compartir que la forma en que definir qué se entiende por «común». ¿Cómo se hace
comúnmente se nombra al parque no es «Parque La lo común? ¿Cuál es la trama de configuración subjetiva
Tortuga», sino «el área verde». Esta denominación no y experiencial que lleva a realizar el espacio público
es un mero sustituto o sinónimo del parque, ni es un bajo la idea de lo común?
accidente semántico. En las investigaciones sociales es frecuente encon-
Al considerar las características geográficas y pobla- trarse con referencias implícitas y explícitas sobre lo
cionales de la zona, es significativa la denominación comunitario. No es extraño que se describan los pro-
«área verde», ya que es más cercana al significante cesos en términos de la participación de la comunidad
«patio común» y nos acerca a comprender la forma y que se suponga una configuración de los integrantes
de expresar dicha experiencia, ¿qué quiere decir esto? en un conjunto con relativa unidad. Sin entrar al te-
Las únicas áreas verdes urbanas próximas a la zona rreno de la discusión sobre la idea de comunidad –pues
«Club de Golf México, Club Alemán de México y hay quienes sí dilucidan respecto de este término– sólo
Colegio Militar» son de acceso restringido para la señalamos que no todos los vecinos han participado y
mayoría de los habitantes de las colonias próximas que quienes sí han participado, lo han hecho en diver-
al parque, de tal suerte que en su ambiente inmedia- sas formas. Así pues, hay vecinos que han trabajado
to predominan las construcciones y los caminos que arduamente en el logro del parque como tal desde hace
están diseñados primordialmente para el tránsito ve- muchos años, mientras que hay otros que han apoyado
hicular. El único espacio de acceso libre para el des- continuamente este proyecto aunque no hayan parti-
canso, la recreación y el deporte es el área verde que, cipado de forma directa en tareas específicas. Otras
por lo demás, es el único espacio público de la zona personas han colaborado de manera concreta con pe-
que posee tal concentración de plantas y superficies queñas tareas, y otras más lo han hecho de manera
con pasto. De diversas formas, el área verde irrumpe esporádica, aunque la mayor parte de los vecinos no
en el medio, rompe con la dinámica de construcción se ha acercado a participar. Por lo tanto, no podemos
y privilegia a los habitantes; de igual manera, en dife- hablar del trabajo de la comunidad o de la participación
rentes momentos, el área verde ha modificado el ritmo comunitaria.
y las costumbres de las personas, lo cual da lugar a la Si bien no hablamos de la comunidad, sí es posible
reconfiguración de las subjetividades. Algunos usuarios distinguir grupos de colaboración. Uno de ellos está
manifestaron que antes no realizaban –o lo hacían de integrado por personas que, de una u otra forma, han
manera restringida– las actividades que ahora hacen estado presentes desde hace décadas en la transforma-
en el parque; algunos vecinos informaron que con el ción de un espacio que fue donado y, con el tiempo,
25 Raymundo Mier, «Tiempo, incertidumbre y afección. Apuntes sobre las concepciones del tempo en Ch. S. Peirce», en
Tópicos del seminario. La inscripción del tiempo en los textos, vol. 4, Puebla: buap, julio-diciembre, 2000, p. 136.
98 HETEROTOPÍAS 02 El espacio público como construcción subjetiva del lugar común. Experiencia en el «Proyecto Parque la Tortuga»

