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El odio como sistema,  es decir, el odio bajo las tec-  sólo en la infraestructura material, sino, a la par, en las
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               nologías del poder en conjunción con las tecnologías  relaciones sociopolíticas que promueve.  Y, entre todo
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               de destrucción, materializadas en armamento, ponen  ello, no menos importante: la destrucción y reconstruc-
               en marcha la transformación epocal de los mecanis-  ción reiterada de las ciudades a causa de la elitización
               mos beligerantes  y exhiben las asimetrías generadas  urbana (gentrification) o a causa de conflictos bélicos de
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               por el acceso a determinados recursos y pertrechos. En  alta intensidad que se desarrolla en los propios espacios
               ese sentido, la velocidad de devastación y la amplia dis-  urbanos. 10
               tancia aérea de los ofensores respecto de los objetivos   Así, consideramos imprescindible realizar desde la
               (humanos y no humanos) es privilegio de los países  filosofía un estudio crítico de la ciudad y las distintas
               con economías (o alianzas) que pueden permitirse el  formas en que se le destruye para desarticular concep-
               desarrollo tecnológico y o la adquisición de insumos  tual e históricamente –deconstruir, en suma– las impli-
               sofisticados para la destrucción masiva.    caciones que tienen para la vida moderna una serie de
                 La transmutación de la guerra en el último siglo,  prácticas de construcción y devastación en la geohis-
               entonces, en las intrínsecas relaciones que entablan la  toria reciente del espacio. El estudio de estos procesos
               hostilidad, pánico, tecnología, velocidad, el espacio aé-  no busca solamente integrar o suscribirse a una serie
               reo, armamento y la violencia en masa, nos permiten  de análisis urbanos, sociológicos y o arquitectónicos;
               llamar la atención sobre los espacios bélicos privilegia-  antes bien, propone la apertura de un marco de com-
               dos en esta aeroguerra (aviones, misiles, satélites, dro-  prensión de una realidad global actual, históricamen-
               nes): las ciudades como objetivos bélicos.  te inaugurada por la industrialización capitalista y el
                                                           surgimiento de la arquitectura moderna funcionalista,
                    En este horizonte histórico de un siglo, las ciu-  así como del saber tecnocientífico instrumental, que
                    dades destacan por su pluralidad,  rápido  creci-  tiene la facultad de destruir espacios de aglomeración
               2. miento, economías materiales y virtuales, por los  masiva de vida humana, así como espacios arquitec-
               múltiples espacios que se crean a propósito y aquellos  tónicos históricos representativos para la civilización
               que son resultado de la aglomeración y conjunción de los  occidental y oriental. 11
               más. De tal manera, la mayoría de las ciudades que co-  En la destrucción de las ciudades resalta el amplio
               nocemos han sufrido una  metamorfosis acelerada, debi-  espectro  de  la  infusión de miedos, así como su ser-lu-
               do a la migración rural o transnacional a los principales  gar de concentración poblacional, económica y cultural.
               centros urbanos del mundo; además de que el desarrollo  De  tal manera,  el ataque  sistemático  a los espacios  ur-
               de las nuevas tecnologías incentiva una alteración no  banos, en esta época de destrucción, exige la ampliación



               7   Veáse Eduardo Nicol, El porvenir de la filosofía, México: fce, 1972, pp. 131-133.
               8   Neil J. Kressel, Mass Hate. The Global Rise of Genocide and Terror, Cambridge: Westview, 2002, pp. 1-2.
               9  Edward W. Soja, Postmetrópolis. Estudios críticos sobre las ciudades y las regiones, Madrid: Traficantes de sueños, pp. 545-559.
               10 En décadas recientes los conflictos bélicos se han transformado radicalmente dando lugar a la «guerra urbana» y a tácticas
                 conocidas como «geometría inversa», las cuales implican una reiterpretación espacial de la ciudad. El arquitecto israelí Eyal
                 Weizman demostró recientemente en su estudio sobre el conflicto Israelí-Palestino cómo las instituciones militares se han
                 logrado apropiar del lenguaje y el pensamiento que la filosofía propone sobre el espacio para generar estrategias de guerra.
                 Esta nueva interpretación militar del espacio comprende a la ciudad como un espacio instrumental, es decir, como el vehí-
                 culo o el médium para practicar la guerra, dando lugar a la guerra urbana como paradigma moderno de la guerra. Véase, Eyal
                 Weizman, A través de los muros. Cómo el ejército israelí se apropió de la teoría crítica postmoderna y reinventó la guerra urbana,
                 Madrid: Errata Naturae, p. 52 y passim.
               11 Eyal Weizman, Forensic Architecture. Violence at the Threshold of Detectability, Nueva York: Zone Books, 2017, pp. 78-82.




           20    HETEROTOPÍAS 03     Urbicidio: violencia bélica contra las edificaciones desde la filosofía forense
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