Page 3 - HETEROTOPIAS3
P. 3

Introducción
                  n un corto texto llamado Qué significa orientarse en   mos, ni Dios, ni el sujeto). Hay muchos espacios. Por
                  el pensamiento,¹ Kant se refiere a la necesidad de un   eso, orientarse significa darse a la tarea de reconocer,
               Euso heurístico de los conceptos con el fin de vol-  primero, los espacios y luego sus conexiones. Por eso
               verlos útiles para la experiencia, al saber que no se trata   transitamos del concepto de totalidad al de conectivi-
               de un uso que genere conocimiento en sentido estricto.   dad. Conocer los espacios y cómo se conectan entre
               Este tipo de conceptos tiene el carácter de una imagen   sí; para la geometría, esto es un hecho asentado, ni la
               (Bild). Así, podemos orientarnos en el pensamiento a   forma, ni la distancia, ni las propiedades geométricas
               través de conceptos que exhiben una cualidad «plásti-  les corresponden intrínsecamente a los objetos, pues
               ca». Orientarse significa, más específicamente, reco-  hay que considerar también el espacio-tiempo en el que
               nocer en el espacio las marcas esenciales (diferencias,   están inscritos.
               como bordes, límites, bifurcaciones) que nos descubran   No hay más remedio que hacerse parches de la expe-
               información sobre su estructura. La orientación es aquí   riencia. O, más precisamente, parches de los espacios de
               más primaria que la determinación de tal o cual ob-  experiencia, al entender por espacio estructuras espacio-
               jeto, pues orientarse implica establecer y determinar   temporales determinadas, que podríamos llamar cronoto-
               el espacio mismo en el cual las cosas y sus relaciones   pos, que reservan ciertas posibilidades para aquella (la
               aparecen y se modifican. Orientarse significa darse   experiencia). El espacio lo conocemos recorriéndolo, y
               un espacio, un punto de vista, un terreno de juego. A   lo conocemos por los trayectos que éste permite. Los
               diferencia de Kant, para nosotros, no hay nada como   trayectos nos dan su topología o su forma, pero un es-
               el entendimiento o la razón que puedan asegurarnos   pacio lo conocemos a partir de subespacios, siempre
               la unidad simple de la experiencia. Orientarse cuando   concretos y finitos. En los cronotopos (configuraciones
               falta el uno, la unidad, el todo, esa es la exigencia. Hay   espaciotemporales) o mundos, es donde se despliegan
               que reconocer esto sobre todo porque para nosotros   los entes y sus relaciones. El conjunto de cronotopos
               no existe ya un único espacio de referencia (ni el cos-  (siempre abierto) nos ofrece una multitud de ontolo-


               1  Immanuel Kant, «Was heißt: sich im Denken orientieren?», en Werke in zwölf Bänden, vol. v.
                 Fráncfort del Meno: Suhrkamp, 1977, pp. 304-330.




                                                        Consideraciones espaciales para una filosofía de la ciudad   HETEROTOPÍAS 03    3
   1   2   3   4   5   6   7   8