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participar todos y cada uno para que alguna vez esto   des en el contexto del extractivismo, en esta maquina-
               logre removerse y que se pueda generar una reinves-  ria que tiene una gran capacidad de desinvestirnos, de
               tidura, es decir, en donde otra vez podamos estar sus-  romper nuestros lazos afectivos comunitarios, y frente
               tentados y contenidos por una pertenencia, en donde   a la cual parece que urge construir estrategias para rein-
               lo que se nos manda es cuidarnos y cuidar a los otros,   vestirnos. Si ya no es posible a través de programas de
               cuidarnos y cuidarnos unos a otros.         Estado, ¿entonces a partir de qué?
                 La re-investidura requiere de la realización de prácti-  — Luciana Cadahia:  Bueno, por un lado, me gus-
               cas concretas en todos los ámbitos del espacio social   tó mucho la exposición, sobre todo la parte final. Lo
               de tal manera que se inicie una nueva percepción. Y,   comparto contigo. Yo a veces digo que es un optimismo
               si regresamos a lo que Laclau dice de la investidura, se   patológico, o no sé, pero comparto contigo esa idea de
               verá que de lo que se trata en estos casos de grandes y   Didi-Huberman sobre las luciérnagas que aparecen có-
               vigorosos esfuerzos es de un asunto de afectos: al final,   mo luces al final del túnel. Y ahí tengo una pregunta.
               dice Laclau, «la investidura pertenece necesariamente   No he tenido la oportunidad de leer tus trabajos sobre la
               al orden del afecto». Se iniciaría, como ya existe en   cuestión de la reinvestidura, pero me pareció entender
               algunos segmentos sociales, un círculo virtuoso que   en tu ponencia que la necesidad de una reinvestidura
               permea lo social de una genuina atención a los proble-  pasaría por la cuestión de los cuidados; y, en ese sentido,
               mas y dificultades de la gente, y desde ahí, las múltiples   me preguntaba si deberíamos renunciar a esas investidu-
               alteridades estarán vinculadas no por el poder opresivo   ras que generaba el Estado, o si por el contrario, a partir
               sino por el acercamiento expansivo, desde el cual sea   de estas reinvestiduras dadas por los cuidados —que tie-
               posible la reconstrucción del tejido social que articula   nen que ver con toda la movilización feminista y que a
               mediante el reconocimiento entre unos y otros.  su vez tiene que ver tanto en el ámbito de la praxis como
                                                           en el ámbito del pensamiento, siempre unidos— existe
               Sesión de preguntas y respuestas            la posibilidad de una nueva reinvestidura con el Estado
                                                           a partir de la cuestión de los cuidados, que empieza a
                 — Rafael A. Gómez Choreño:  Su conferencia me   transformar la naturaleza estatal que se configura qui-
               hace pensar mucho en la metodología de trabajo de al-  zás como una imagen distinta. Si vamos a la idea del
               gunos de sus libros. En el cierre me hizo recordar el de   lazo libidinal, podemos plantear una imagen distinta del
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               Resistir es construir.  Ese es un libro que me gusta mucho   Estado que pase por toda esta irrupción de lo femeni-
               porque es la búsqueda de estas lucecitas que mencio-  no en nuestra época y por toda la cuestión también de
               naba, pero, al mismo tiempo, me parece que es muy   la crisis medioambiental, que permita un lazo afectivo
               útil, metodológicamente hablando, para instalarnos en   distinto, y que, por lo tanto, la imagen del Estado ya no
               el marco de este gran proyecto de largo aliento que ha   sea esa cosa tan monolítica. Y —con esto concluyo— me
               desarrollado sobre cómo estudiar la construcción de   pregunto, ¿esto no está ya teniendo lugar? Porque por
               subjetividades en situaciones específicas como la depre-  un lado está esta figura estatal, global y neoliberal, pe-
               dación. Creo que valdría la pena revisar un poco esto   ro también el Estado es algo en disputa, sobre todo en
               último que nos ha explicado: cómo utilizar este marco   América Latina, con sus luces y sombras, en este siglo
               teórico de referencia en un contexto más situado, pen-  xxi, ha habido y hay intentos de reconfiguraciones es-
               sando en el ejemplo de la construcción de subjetivida-  tatales diferentes.


               24  Mariflor Aguilar, Resistir es construir: movilidades y pertenencias, México: unam y Juan Pablos Editor, 2013.




           38    HETEROTOPÍAS 03     De la destrucción a la reconstrucción posible
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