Page 10 - Heterotopías 6
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por otro. Sin embargo, sin espacio no hay política, no derecho a la ciudad, a partir de una idea concebida del
hay una posibilidad de un espacio-político, de modo espacio? Resulta polémico y problemático ajustar una
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que preguntar por el origen político de la ciudad im- o más concepciones del espacio urbano a la diversidad
plicaría preguntar por su origen espacial en el cual de intereses, derechos y necesidades de cada habitante.
aparece un espacio material politizado. He ahí el problema de la política urbanística.
Henri Lefebvre emparenta esta dimensión con la de Si bien cuando se habla de ciudad se dice que se trata
espacio concebido, en la cual, a diferencia del percibido, de obra colectiva y en constante realización, desde el
sí hay una connotación axiológica impuesta por los ac- punto de vista político, la ciudad debe tener cierto
tores que ejercen el poder político. Según Lefebvre el orden y reglas para generarse y mantenerse. Con or-
poder del espacio concebido es una dimensión perceptual den no nos referimos exclusivamente al impuesto por
del espacio ideado y en algunos casos materializado las autoridades a partir de sus normas, más bien, se
por las intenciones de los llamados expertos: políticos, refiere a algo más amplio: a la forma de vida en que
urbanistas, empresarios, entre otras figuras de poder se habita una ciudad.
que dictan cómo se debe habitar y construir el espacio. Sin embargo, cuando se habla de espacio concebido se
En este sentido se le habita en función de ciertas ideas entiende una forma urbana prescrita, dicho de manera
y concepciones. Ejemplo de esto son algunas ciudades distinta, una forma urbana prescriptiva que impone,
que no nacieron de manera espontánea, sino a partir dicta o genera ciertas leyes y normas de relación. Éste
de la construcción impuesta por autoridades. Como es un trabajo que compete a los políticos y urbanistas
lo fue el caso de muchas ciudades en América Latina quienes, a su modo de ver, propician las mejores con-
durante la colonización de la Corona Española. Ciu- diciones de vida. De hecho, algunas posturas como las
dades como Lima en Perú o Puebla en México, son de Andrea Cavalletti sostienen que, en principio, el
resultado arquitectónico de la imaginación abstracta buen político debe ser también un buen urbanista, porque
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de los urbanistas. Un hecho similar a lo que ahora de ese modo gobernaría en razón de las condiciones
sucede con algunas ciudades en Shanghái; edificadas materiales: el trazo urbano, sistemas de tránsito, ges-
con intenciones de especulación inmobiliaria, hechas tión de desechos, entre otras funciones primordiales.
ciudades producto, resultado de la producción del espacio en Cualesquiera que sean las intenciones o intervenciones
función de algunos intereses. sobre la ciudad, se espera que tengan efectos políticos
Esto evidencia que quien controla el espacio controla la y, a su vez, que las intervenciones políticas se reflejen
vida de quienes lo habitan. Si se piensa a nivel político, es a el espacio habitado.
lo que suelen referirse acciones como administración o En la Modernidad, con la conformación de los
gestión pública. De hecho, dicha premisa está presente Estados-nación, esta dinámica cambia en gran medida
en las dinámicas de los Estados modernos, conforma- gracias a las dimensiones territoriales y demográficas,
dos por gobierno, territorio y población. Aquí habría sumadas a la densidad de las grandes ciudades. Así, la
que preguntar ¿cuáles son las concepciones del espacio forma de hacer política —y por lo tanto urbanismo— ha
idóneas para el desarrollo de sus habitantes? Y, ¿cómo es cambiado y con ello también nacen nuevas maneras de
posible garantizar el acceso a la vivienda y por tanto el entender la política del habitar.
16 Andrea Cavalletti, Mitología de la seguridad. La ciudad biopolitica. Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2010, p. 7.
17 Cf. Ibid., p. 248.
8 HETEROTOPÍAS 06 Derecho a la casa. Derecho a la ciudad

