Page 12 - Heterotopías 6
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principio como comienzo, pero también como fundamento. Hoy en día, muchas de las viviendas construidas
A decir de Lefebvre: por empresas de bienes raíces tienen como principal
En el principio fue el Topos. Antes, mucho antes del objetivo la generación de espacios para la venta, alquiler,
advenimiento del Logos, en el claroscuro de la vida especulación o subcontratos. En estas dinámicas las
primitiva, lo vivido tenía ya su racionalidad interna; la casas se convierten en inmuebles de espacio-mercan-
experiencia vivida estaba producida mucho antes que cía que llevan a la degradación una producción del
el espacio pensado y el pensamiento del espacio co- espacio, que se vincula al mercantilismo comercial,
menzaran a representar la proyección, la explosión, la lo cual representa lo opuesto a la reivindicación del
imagen y la orientación del cuerpo. 18
espacio producido espontáneamente por los habitantes.
En tal caso, la casa es un lugar hecho a partir de las De acuerdo con Lefebvre, las concepciones del espacio
relaciones de cuerpos que la conforman porque en ella vivido se yuxtaponen al sentido mercantil que le otor-
comienza la política entendida como la atención a los ga el mercado inmobiliario, es decir, se entrelazan y
asuntos de la ciudad. En otras palabras, no hay política se habitan de manera simultánea, pues los habitantes
sin casa, por la razón de que sin casas no hay ciudad, resisten a dichas dinámicas interviniendo sus propios
pues mediante el desarraigo y des-identificación que espacios.
implica la falta de acceso a la habitación se restringe la Así, ahora pueden verse enormes condominios de
posibilidad de hacer política . De este modo, todo derecho viviendas en edificios homogéneos, fraccionamien-
a la ciudad debe comenzar por el derecho a la vivienda. tos cerrados o abiertos donde las casas son iguales,
aislados del resto de la ciudad, centros comerciales
Dimensión social: Sin espacio no hay sentido donde puedes adquirir todo y parques industriales,
En tercer lugar, está la dimensión de un espacio social, entre otros espacios. Dichos sitios son formas urbanas
en el que la espontaneidad de la vida cotidiana configura que fragmentan la ciudad a nivel del espacio habitado
un orden urbano al ritmo de la inmediatez de necesida- dejando poco lugar para la interacción, yuxtaposición
des y posibilidades de cada habitante. Dicha dimensión o entrelazamiento social reduciendo, también, la es-
se encuentra en el orden de lo que Lefebvre denomina pontaneidad en su construcción.
como espacio vivido. En éste se hace referencia al espacio Lo fundamental, lo básico para habitar, tener y hacer una
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configurado a partir de las vivencias, intereses e inter- vivienda no recae sólo en las razones vitalmente físicas,
venciones de cada habitante. Se trata de un espacio que materiales u orgánicas, pues una casa no se reduce a
resiste a las concepciones impuestas por quienes dictan un alojamiento de refugio y una ciudad no sólo es un
cómo debe de ser el espacio político. De ahí que eventos espacio de vida en común donde se comparten bienes
como manifestaciones, protestas y formas de marcar el y servicios. Ambos sitios se presentan como ejes de
espacio como grafitis, mantas o memoriales, entre otras, orientación y por lo tanto de sentido. Pensemos que
sean síntomas de resistencia a dinámicas impuestas. En la diferenciación de un espacio habitado nace a partir
el caso del espacio construido, su espontaneidad se re- de sitios distintos: si al caminar nos damos cuenta
fleja en cuerpos arquitectónicos construidos de manera que avanzamos no es solamente por el movimiento del
vernácula, formas urbanas que salen muchas veces de cuerpo, sino por la distinción de espacios que aparecen
los parámetros de la industria inmobiliaria. conforme avanzamos. Esta diferenciación ayuda a com-
18 Henri Lefebvre, La producción del espacio, p. 222.
19 Ibid., p. 70.
10 HETEROTOPÍAS 06 Derecho a la casa. Derecho a la ciudad

