Page 29 - Heterotopías 6
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llevó suelo y flora exótica para restaurar el predio. Se  tacionalmente.  Hay catorce especies de libélulas que
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               confeccionaron entonces cuatro tipos de entorno: paisa-  han despertado el interés de la investigación científica,
               jes lacustres al lado de los cuerpos de agua que se habían  y se han capturado imágenes de una zorra gris y un
               formado con el manto freático perforado, jardines con  perro feral. Cada recoveco está rebosante de criaturas.
               pasto y plantas ornamentales exóticas al ecosistema ori-  Incluso los escombros del terremoto, enterrados bajo
               ginario, y paisaje de bosques y arbustos también ajenos  la tierra han sido colonizados por la vegetación, y sus
               al pedregal. Se hicieron, además, algunas construcciones  hendiduras y protuberancias han servido como reem-
               en la entrada del predio, como salones, baños, e instala-  plazo para la heterogeneidad que la vida, de otro modo,
               ciones para el cuidado veterinario de fauna silvestre. El  habría buscado entre las piedras.
               resultado es extrañísimo: un exuberante bosque/jardín   Pero, aunque las formas de vida en Cantera resisten
               rodeado de gigantescos muros de basalto y cinco cuerpos  a las lógicas voraces y letales del entramado citadino
               de agua que se abastecen de manantiales que brotan de  —con sus coches, sus trampas con veneno para ratas, su
               las piedras. Obviando casi por completo el paisaje origi-  carpeta asfáltica impermeable tan hostil a los procesos
               nario, Cantera Oriente tiene grandes terrazas de pasto,  medioambientales—  cabe notar que los cortes entre lo
               zonas boscosas con fresnos, encinos, pinos y jacarandas,  natural y lo artefactual, o la reserva y la urbe, no se
               y un paseo empedrado flanqueado por cipreses. En mu-  sostienen nítidamente. El paisaje sonoro de Cantera,
               chos sentidos, la restauración respondió a criterios esté-  por ejemplo, se compone del borboteo del manantial,
               ticos —europeizados—  de jardinería y paisajismo antes  un nutrido coro de insectos, el paso del viento, los
               que a los criterios ecológicos que podrían haber guiado la  graznidos ocasionales de una que otra gallina de agua,
               reconstrucción del entorno local. Las plantas endémicas  y el canto de las aves al atardecer. Pero está puntuada
               están, en su mayoría, relegadas a los bordes del jardín,  por el paso ocasional de la grabación de «Se compran
               donde todavía hay cúmulos de piedras.       colchones […]» y el constante rumor de motores y de
                 Ahora bien, entrecomillado lo «natural» de la reser-  máquinas al otro lado de los muros monumentales que,
               va, es un hecho que en Cantera hay una apabullante  no debemos olvidarlo, están a unos diez minutos de
               proliferación de vida. Es un remanso de enorme abun-  metro Universidad.  Y aquí está, quizás, la más fér-
                                                                          9
               dancia. En lo que respecta a la fauna, por ejemplo, hay  til disonancia. Porque lo que una maceta, un parque o
               un sinnúmero de especies y de historias: algunos ani-  una reserva ecológica pretenden es contener, delimitar,
               males fueron colocados ahí deliberadamente, como las  controlar los espacios en los que la naturaleza —y cierto
               carpas de los cuerpos de agua o los ajolotes investiga-  tipo de naturaleza— aparece, así como los modos en los
               dos por la unam; otros, como las lechuzas, tlacuaches  que ésta es intervenida por lo humano. Pero los bordes
               y cacomixtles, debieron surcar barrios y avenidas de  quedan rebasados todo el tiempo en ambas direcciones.
               la Ciudad de México para colonizar el espacio, y otros  Son porosos y lábiles, aún en el caso de un espacio re-
               más, como las aves migratorias, se detienen aquí es-  cluido por enormes muros de piedra.



               8   La biodiversidad de Cantera Oriente está inventariada y discutida ampliamente en Antonio Lot (coord.), Guía ilustrada de la Can-
                 tera Oriente: caracterización ambiental e inventario biológico. México: unam, 2007. Los relatos de los encuentros con los animales de
                 Cantera Oriente son abordados en la pieza Clasificación fugaz de (ausencias) animales [Instalación], «Espacios de resistencia: catálogo
                 inexacto de la naturaleza en los bordes de una ciudad». México, ccemx, 2023.
               9   La artista sonora Lena Lee capturó el paisaje sonoro de Cantera Oriente precisamente cuando la actividad humana disminuyó
                 de manera inusitada durante 2020, cuando la pandemia de covid-19 provocó la suspensión de buena parte de las actividades
                 cotidianas de la Ciudad de México. La recopilación de audios fue parte del proyecto de monitoreo de aves de la Cantera Oriente,
                 a cargo de Alejandro Gordillo y el Laboratorio de Ornitología de la Facultad de Ciencias de la unam. (Antropausa [Audio], «Espacios
                 de resistencia: catálogo inexacto de la naturaleza en los bordes de una ciudad». México: ccemx, 2023.)



                                                                  Apuntes sobre la naturaleza en la ciudad   HETEROTOPÍAS 06  27
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