Page 9 - Heterotopías 6
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fundamentales) como dormir, comer, descansar, asearse,   Por otro lado, las construcciones marcan una diferen-
               entre otras, son posibles. Además, la casa funciona   cia espacial con el resto del territorio, marcan dónde
               como una base: un lugar de llegada, de arraigo y de   comienza lo que llamamos civilización y termina lo
               amparo físico ante el resto de la intemperie. Según el   salvaje o silvestre, distinción que, a su vez, permite
               filósofo catalán Josep Maria Esquirol:      pensar el espacio habitado en términos de hospitalidad y
                                                           su contrario, lo inhóspito. Tener casa implica, entonces,
                    Aquí es donde, por ejemplo, aparece con toda     habitar un sitio más cómodo, un refugio seguro en el
                    intensidad la experiencia de la casa, ahora ya no tan
                    solo como refugio ante el frío atmosférico, sino tam-  que, a diferencia del campo, la selva o el bosque, cuen-
                    bién como refugio ante el hielo metafísico. La separa-  ta con las condiciones materiales para habitar. Según
                    ción dentro-fuera determinada por las paredes y por   Marta Llorente: «[…] la ciudad posiblemente sea una
                    el tejado, además de relativa, no supone un cierre ni   concepción abstracta que define la condición del ser
                    aislamiento, sino al contrario, la condición de posibi-  civilizado de quien se sabe a sí mismo inscrito en un
                    lidad de la salida. 13
                                                           espacio radicalmente diferenciado del espacio natural».
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                 La casa no sólo es el lugar de alojamiento, también   Con esto queda claro que la edificación es una manera
               es el sitio de refugio, de acogida. Se trata de un espacio   de intervención en el espacio que en principio está in-
               que cuida, edificado para procurar a quienes lo habi-  clinada hacia la construcción de un espacio habitable.
               tan. Incluso muchos animales tienen una dinámica
               de vida similar pues construyen su propio hábitat,  Dimensión política: La forma del hábitat
               acondicionan su espacio mediante el acomodo mate-  Esta dimensión es posible porque previamente existe
               rial de maderas, hojas, arena, etcétera. Desde luego   el espacio construido, o sea, el espacio antes tratado.
               habrá posturas culturalistas que señalen estos hábitats   Política quiere decir polémica cuya raíz griega indica
               como naturales más que artificiales, lo cierto es que   guerra o conflicto. Por otro lado, hay interpretaciones
               tanto humanos como no-humanos buscamos mejores   como las de Heidegger en el Parménides, que emparentan
               condiciones de vida. Mientras que algunos migran,   la raíz de la palabra política con polis y a vez con polo,
               otros se asientan e intervienen su territorio. En el caso   que significa paraje, término que tiene en sí mismo un
               del ser humano esta cualidad es, si bien diversamente   sentido espacial, pues establece una forma de ubicar
               cultural, constante en su función básica: construir un   un sitio en el espacio.  En tal caso estamos hablando
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               lugar para la vida, comenzando con el alojamiento y la   de un punto que se erige como el centro de lo que
               protección de quien lo necesita. Aunque no se reduce   después será un mundo o, para seguir con la conno-
               a tal función, el levantamiento del inmueble también   tación griega, el paraje desde el cual gira el orden del
               permite tener un lugar de reunión y de llegada. Una   cosmos. Es el espacio en el que la ciudad comienza
               casa en su dimensión material marca el comienzo de   y con ella el orden del hábitat. Pero poco queda de
               la vida íntima (particular o individual), donde sus   esta concepción pues, en nuestros días, la política se
               miembros, habitantes, familia, compañeros de casa,   entiende, por un lado, como administración de un te-
               etcétera, tienen un sitio de base.          rritorio o población, y lucha de intereses o proselitismo




               13 Josep Maria Esquirol, La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad. Barcelona: Acantilado, 2015, p. 10.
               14 Marta Llorente, La ciudad: Huellas en el espacio habitado. Barcelona: Acantilado, 2015, p. 21.
               15 Martin Heidegger, Parménides. Madrid: Akal, 2005, pp. 116-118.




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