Page 16 - Heterotopías 8
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tos. Saussure, se inscribe en la psicología asociacionis- la institución imaginaria de la sociedad. Por principio,
ta y la sociología durkhemiana concibiendo al lenguaje con Castoriadis, las creaciones sociales —y la ciudad
como un hecho social y, con ello, los hechos de pensa- es una creación social— existen por la serie de funciones
miento son considerados como adquiridos. En cam- que cumplen y porque lo funcional se conjuga, en pro-
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bio Peirce, desde una postura antipsicologista y con porciones variables, con lo imaginario. Ambos, lo fun-
fundamento lógico, concibe a los signos sin relación cional y lo imaginario no podrían sostenerse sin estar
con «hechos fisiológicos, cerebrales u otros», aunque tejidos a lo simbólico. Teniendo presente el entreteji-
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sí puedan tener un origen psíquico. Así, «la teoría de do de lo funcional, lo simbólico y lo imaginario, habrá
los signos de Peirce es plural y comprometida (con o que considerar que las significaciones no pertenecen a
sin significación política, según su lugar de aplicación una determinidad porque siempre se le puede referir
sea o no político)». La teoría de la significación de a otras relaciones y otras determinaciones que, por
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Peirce es sumamente compleja; sin embargo, destaco principio, jamás se agotan. 27
que para Peirce la significación es acción y, en ese sen- Para Peirce la significación es acción y para Castoria-
tido, al indagar las significaciones que impulsan las ac- dis nuestras acciones están orientadas por significacio-
ciones y las omisiones, tenemos un filón que podemos nes imaginarias sociales, que son imaginarias porque
aprovechar para comprender mejor el hacer —o dejar no guardan correspondencia con los objetos del mundo
de hacer— de quienes habitan la ciudad. En otras pa- y son sociales porque son ampliamente compartidas.
labras, podemos investigar la claridad de las ideas que Un ejemplo muy claro lo podemos poner con una fra-
dan forma a la vida urbana en términos de «considerar se —que mucho se ha luchado por desarraigar— como:
cuáles son los efectos prácticos que pensamos pueden «las mujeres son el sexo débil». Ahora sabemos que no
ser producidos por el objeto de nuestra concepción. existe una correspondencia entre el sexo y la fortaleza,
La concepción de todos esos objetos es la concep- sea física, emocional o intelectual, porque igual encon-
ción completa del objeto». Esta es una de las razones tramos mujeres fuertes que hombres débiles. Y también
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por las que prefiero trabajar con las concepciones —y sabemos, que, por siglos, esta afirmación ha sido —y
no los significados— que, aunadas a la semiosis como en muchos casos sigue siendo— ampliamente compartida.
un proceso infinito, nos posibilitan la reflexión sobre Todas las significaciones imaginarias sociales han da-
las transformaciones de la vida en la ciudad. do forma a la sociedad, sea la que sea, y tanto le han
dado estabilidad como han propiciado su transforma-
Significaciones sociales e imaginario ción. Las primeras, las que brindan cierta estabilidad,
Como ya lo había comentado, el campo de estudio de son las significaciones imaginarias sociales (imagi-
las significaciones no es exclusivo de alguna discipli- nario social) y las segundas, las de la creación, son
na, corriente de pensamiento o teórico. El tema de las significaciones imaginarias sociales instituyentes (ima-
significaciones lo encontramos también en Cornelius ginario instituyente). Por ambas es que se puede explicar
Castoriadis (filósofo griego del siglo xx) y su teoría de lo histórico-social; es decir, la transformación del mundo.
22 Cf. Gérard Deledalle, Leer a Peirce hoy.
23 Ibid., p. 123.
24 Ibid., p. 124.
25 Id.
26 Cf. Cornelius Castoriadis, La institución imaginaria de la sociedad 2, trad. de Marco-Aurelio Galmarini, Barcelona: Tusquets, 1989.
27 Id.
14 HETEROTOPÍAS 08 Significación, imaginario y experiencia para pensar la vida urbana

