Page 18 - Heterotopías 8
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la encontramos en la fenomenología, el empirismo y el   siciones potenciales. Involucra, en principio, el sentido
               pragmatismo.  Aun así, con todo y el largo camino de   mismo del tiempo y la aprehensión de la temporalidad
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               dilucidación, sigue siendo una noción que lleva a más   específica de los múltiples procesos que concurren pa-
               preguntas que respuestas, a más disensos que acuerdos   ra dar su calidad y su relevancia a la experiencia. 37
               cuando se trata de referirse a la experiencia como una   Desde concepciones como la de Peirce o la de Mier,
               dimensión para comprender la vida actual.   indagar sobre la experiencia en la ciudad se vuelve muy
                 En la línea de lo que he expuesto anteriormente, me  complejo y también es cierto que ello nos ofrece una posi-
               inclino por la concepción que Peirce tiene sobre la expe-  bilidad más rica para la investigación. Sólo imaginemos lo
               riencia, «la conciencia de la acción de una sensación al  que podríamos elucidar a partir de concebir a la experien-
               momento de destruir una sensación más antigua»  o,  cia como discontinuidad o como fractura ¿qué podríamos
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               dicho en otras palabras, como una interpretación de lo  saber sobre vivir la ciudad desde un lugar como ese?
               que dice Peirce, la experiencia como «despliegue com-
               plejo de los signos en la consciencia, en configuraciones  Significación, imaginario y experiencia
               de duración incierta, abierta a la irrupción de sensacio-  En términos metodológicos, es grande la necesidad
               nes imprevistas y ajenas a la propia voluntad». 36  de operacionalizar las nociones, por más complejas
                 Por supuesto, la noción de Peirce sobre la experiencia  que sean. En este sentido, llevar nociones como las que
               está vinculada a la noción de significación y, en este  he presentado aquí, al terreno metodológico, es casi
               sentido, podemos decir que la experiencia pasa por el  un esfuerzo inútil y nos damos cuenta de ello cuando
               quiebre de la significación que nos obliga a crear nuevas  ahondamos en los planteamientos de los autores cita-
               significaciones para reconstruir sentidos en el mundo.  dos. No obstante, se pueden hacer ciertas derivaciones
                                                           que nos aproximen a una mirada sobre lo que es habitar
                    La experiencia como acto de aprehensión y atribu-
                    ción de sentido: facetas activas y pasivas de lo psíqui-  la ciudad, sin perder de vista que no estaríamos agotan-
                    co conjugadas en la imaginación, la memoria, en los   do lo que las concepciones de significación, imaginario
                    distintos aspectos de la inteligibilidad y las afecciones,   y experiencia nos brindan y dejando claro que serían
                    constituyen el punto de partida potencial para la gé-  esfuerzos sobre los cuáles no podemos ofrecer garantía.
                    nesis de las identidades. Pero este régimen de las iden-  Seguramente no estaríamos haciendo ciencia, en
                    tidades no las despliega todas en el mismo ámbito de   tanto que tendríamos fallos metodológicos. Sin em-
                    sentido. Las marca, las señala, las destaca, las arranca
                    de un entorno indiferente, las desplaza e intensifica las   bargo, la comprensión sobre el mundo y de nuestro
                    afecciones, crea polaridades, delimita los perfiles, fija   lugar en él, requiere más que conocimiento científico;
                    la atención. Pero este proceso no es indiferente a la   no en vano la filosofía se ha ocupado tanto de temas
                    incesante transformación de vínculos, fuerzas, dispo-  y nociones que son centrales en nuestra historia como
                                                           personas y como humanidad.
               34 Mario Escalante, et al., Pensar en torno a la experiencia: fenomenología, empirismo y pragmatismo, México: unam, 2021.
               35 Charles Sanders Peirce, apud. Raymundo Mier, «Tiempo, incertidumbre y afección. Apuntes sobre las concepciones del tiempo en
                 Ch. S. Peirce», en La inscripción del tiempo en los textos, México: buap, 2000, pp. 131-174, p. 136.
               36  Id.
               37 Raymundo Mier, «Umbrales y ámbitos de la experiencia del tiempo: sujeto e interacción», en Tramas. Subjetividad y procesos socia-
                 les, núm. 33. México: uam-x, diciembre 2010, pp. 11-41, p. 12.
                                 y  María de los Ángeles Moreno Macías  z

            es Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Maestra en Psicología Social en Grupos e
           Instituciones por la misma universidad y Licenciada en Psicología por la Facultad de Psicología de la unam. Candidata a investigadora nacional en
            el Sistema Nacional de Investigadores (sni). Actualmente es investigadora del Centro de Estudios sobre la Ciudad, en la Universidad Autónoma
             de la Ciudad de México (uacm), profesora del Posgrado en Estudios de la Ciudad (uacm). Es integrante fundadora y en activo del Seminario
           Interinstitucional Imaginario y Experiencia. Sus investigaciones y producción académica se han desarrollado principalmente en relación con temas
            referidos al imaginario social, experiencia y significación, procesos culturales y políticos en la ciudad desde una perspectiva de la subjetividad.
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