Page 22 - Heterotopías 8
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sociales y las relaciones de poder. A decir de Lara y En-  de Baruch Spinoza para entender los afectos «como
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               ciso, en los estudios del giro afectivo hoy día confluyen  las capacidades del cuerpo para afectar y ser afectado
               predominantemente la teoría psicoanalítica, la teoría  o el aumento o disminución de la capacidad del cuer-
               del actor red, los estudios feministas, la geografía cul-  po para actuar o conectar»; mientras que, el segun-
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               tural y las teorías posestructuralistas, entre otras. Las  do enfoque, tiene como referentes la psicología de los
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               instituciones, el lenguaje y la comunicación, la salud,  afectos de Silvan Tomkins y la perspectiva procesual
               las prácticas sociales y la esfera pública –entre otros  del filósofo Alfred North Whitehead. En este segun-
               fenómenos– han sido estudiados desde esta perspectiva   do enfoque, el afecto es entendido como proceso y, tal
               con particular interés, y las matrices de conocimien-  como mencionan Lara y Enciso, «esta línea está com-
               to con las que se trabaja abarcan desde las ciencias du-  prometida con la experiencia y apuesta por el evento o
               ras hasta la estética, aplicándose por igual en el arte que  la ocasión como la unidad de análisis para el afecto».
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               en la tecnología,  entre muchos otros ámbitos.  Por otro lado, tenemos la perspectiva fundamentada en
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                 Ahora bien, de acuerdo con Lara y Enciso,  los au-  la emoción, y cuyos referentes (entre los que destacan
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               tores clave durante los primeros años del giro afectivo  Lilia Abu-Lughod, Catherine Lutz y Anna Wierzbicka,
               fueron Brian Massumi y Eve Sedwick; el primero, in-  entre otras)  se pueden colocar del lado de la psicolo-
                                                                    13
               fluído por la noción de afecto desarrollada por Gilles  gía social, la sociología y la sociolingüística. A nuestro
               Deleuze, y la segunda, orientada por la teoría de los  parecer, en esta perspectiva el concepto de emoción
               afectos de Silvan Tomkins. Sin embargo, los autores  suele entenderse en un sentido pragmático, cogniti-
               también nos aclaran que el término  affective turn fue  vo-discursivo, o bien, objetivo-orgánico.
               utilizado como tal por primera vez por Patricia Clough   Es posible afirmar que no hay propiamente un acuerdo
               y Jean Halley, dos sociólogas estadounidenses que ha-  teórico entre las perspectivas del giro afectivo en el que
               cia el 2007 publicaron un libro con ese mismo título.   se establezcan claramente los límites conceptuales del
                 Existen al menos dos perspectivas dominantes en los  afecto y la emoción. Incluso, Lara y Enciso nos advierten
               estudios afectivos.  Por un lado, tenemos la perspecti-  que tal distinción teórica «nubla más de lo que esclare-
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               va basada en el afecto, que a su vez se podría dividir en  ce y que obedece más a tradiciones y afinidades teóricas
               dos enfoques; el primero, precisamente se asocia con la  respecto a una u otra palabra». Aún así, creemos que
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               apropiación que Clough y Halley hacen de la filosofía  si bien la frontera conceptual entre afecto, emoción y

               6  «Llamamos giro afectivo a una serie de trabajos que, desde mediados de la década del 90 en adelante, mostraron un interés re-
                 novado por estudiar el rol de los afectos y las emociones en la constitución del sujeto y de lo social». Mariela Solana y Nayla Luz
                 Vacarezza, «Relecturas feministas del giro afectivo», en Revista Estudios Feministas, vol. 28, núm. 2, Brasil: Universidad Federal de
                 Santa Catarina, 2020, pp. 1-6.
               7  Alí Lara y Giazú Enciso, «El giro afectivo»,  p. 102.
               8  Id.
               9  Ibid., p. 104.
               10 Lara y Enciso aluden otras perspectivas que han tenido influencia en la comprensión de los afectos, una de ellas vinculada con la
                 neurobiología y con el evolucionismo neodarwiniano, otra más se desprende del psicoanálisis y una tercera surge en diálogo con
                 la geografía cultural. Hemos dejado de lado la descripción de dichas perspectivas, pues no es el objeto de este escrito abordar a
                 detalle todas las teorías asociadas con el giro afectivo y en su lugar, hemos puesto énfasis en aquellas que tienen mayor presencia
                 en las discusiones contemporáneas.
               11 Id.
               12 Ibid., p. 105.
               13 Ibid., p. 109.
               14 Id.




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