Page 23 - Heterotopías 8
P. 23
sentimiento en el espectro del giro afectivo puede ser un pretende describir lo que a su modo de ver son las cinco
poco artificial y engañosa (pues no hay una construc- fases de los estudios de la ciudad desarrollados durante
ción acabada de dichas nociones), su apropiación e inter- el siglo xx a partir de su vínculo con el derecho a la ciu-
pretación en cada caso responde a las tradiciones teóricas dad; no obstante, al momento de exponerlas, la autora
y a los enfoques sobre los que se sostienen las investiga- nos permite identificar tres grandes corrientes que han
ciones dentro de este nuevo y heterogéneo campo. marcado la pauta de los estudios de la ciudad contempo-
ráneos: la Escuela de Chicago, la Teoría Urbana Crítica
Los afectos y las emociones en los y, derivada de esta última, la Escuela de Los Ángeles.
estudios sobre la ciudad La Escuela de Chicago es reconocida como la prime-
Comenzaremos este apartado señalando una obviedad: ra escuela de sociología urbana y entre sus miembros
16
los estudios sobre la ciudad, más que pertenecer a un más destacados se encuentran Robert Park, Ernest Bur-
campo disciplinar en específico o provenir de un en- guess y Louis Wirth. Sería impreciso presentarla como
foque determinado, constituyen un conjunto de mira- una corriente de pensamiento homogénea, no obstan-
das teóricas y prácticas que confluyen sobre distintas te, es posible admitir que fue pionera en el estudio de
dimensiones en las que se piensa, se hace y se vive la fenómenos sociales acontecidos dentro de una ciudad
ciudad y lo urbano. Es un referente común para las y en pleno apogeo económico e industrial (tal como fue
los estudiosos de estos temas decir que la ciudad no só- Chicago en los años veinte), y a su vez, los teóricos de
lo son sus edificios y sus calles, pues aunque en ellos se esta corriente participaron en la construcción de un
materializa espacialmente una parte de su modo de ser, concepto de ciudad con una aspiración científica. En
la ciudad está, sobre todo, determinada por las relaciones palabras de Martínez Irazoqui, «esta teoría entendió
sociales, económicas, políticas y culturales de quienes la que los cambios de las ciudades se encuentran total-
habitan. Así pues, los afectos y las emociones han sido mente desvinculados de los movimientos políticos y el
también fenómenos de interés para los estudios de la papel del Estado, siendo su evolución un proceso natu-
ciudad y de lo urbano; sin embargo, también cabe decir ral y ecológico, casi que orgánico». 17
que, en un principio, estos fueron explorados de mane- Los teóricos de la Escuela de Chicago no apostaron
ra tangencial y poco sistemática. por un abordaje de los afectos y las emociones en la
Resulta complejo brindar en unas pocas líneas una ciudad; sin embargo, indirectamente describieron algu-
revisión exhaustiva de las teorías sobre la ciudad, no nos sentimientos propios del modo de vida urbano. Por
obstante, podríamos valernos de la distinción hecha por ejemplo, Wirth considera que la vida urbana debilita
Lucía Martínez Irazoqui para trazar algunas generali- los lazos de parentesco, vecindad y «los sentimientos
15
dades. Cabe decir que, en su estudio, Martínez Irazoqui que surgen en la vida común» y describe las relacio-
18
15 Lucía Martínez Irazoqui, «La ciudad como objeto de estudio. Evolución, análisis y relación con el alcance del derecho a la ciudad» en Pro-
yección: estudios geográficos y de ordenamiento territorial, vol. xv, núm. 30, Argentina: Universidad Nacional de Cuyo, 2021, pp. 104-129.
16 A diferencia de Martínez Irazoqui, nosotros consideramos como precursor de los estudios de la ciudad desde un fundamento so-
ciológico a Georg Simmel. Particularmente, concebimos que el ensayo titulado Las grandes ciudades y la vida del espíritu, publicado
en 1903, es un referente indispensable para la comprensión de la vida urbana en general, y en él observamos también los esbozos
de una teoría de los afectos vinculada con la ciudad en particular. Por ejemplo, al describir al hombre hastiado, Simmel alude a una
formación subjetiva que, a causa de la constante excitación experimentada en la dinámica de las ciudades, se vuelve insensible
ante prácticamente cualquier estímulo. Georg Simmel, «Las grandes ciudades y la vida del espíritu», en Cuadernos Políticos, vol. x,
núm. 45, México: unam, enero-marzo, 1986, pp. 5-10.
17 Lucía Martínez Irazoqui, «La ciudad como objeto de estudio. Evolución, análisis y relación con el alcance del derecho a la ciudad», p. 113.
18 Louis Wirth, «El urbanismo como modo de vida» en Bifurcaciones, vol. x, núm. 2, Chile: unab-Chile, 2005, p. 6.
La ciudad, el miedo y otras biopolíticas de los afectos HETEROTOPÍAS 08 21

