Page 35 - Heterotopías 8
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so, compartir la comida no era un problema. Los platos  Estaba lejos de imaginar el amplio continente de quie-
               de hummus y los platos kosher o halal se mezclan con sal-  nes se ocupan de la gestión de personas en situación
               chichas y vino o cerveza. Todos comen y beben como  de desempleo, en situación de calle, o que tienen algún
               les da la gana.                             tipo de situación precaria. En un momento en el que la
                                                           crisis económica está explotando, el aumento de la po-
               III. Compartir la comida, reconstruirse     breza está dando lugar a múltiples figuras de exclusión.
               como individuo                                Sin embargo, este tipo de ocupación de personas
               ¿Qué podría ser más mundano que intercambiar al-  tenía límites muy claros. Si algunos de los jardineros
               gunas palabras con una taza de café y unos pasteles?,  en situación precaria permanecían apegados al huerto
               ¿qué podría ser más ordinario que iniciar discusiones  (asistiendo a cursos de tres a cuatro horas tres veces
               sobre todo y nada durante unas horas a la semana? Y,  por semana), los miembros del huerto a menudo se
               sin embargo, en los jardines comunitarios, estos mo-  sentían impotentes respecto de las exigencias de re-
               mentos de conversación  e intercambio son de suma  inserción social y profesional. He aquí un extracto de
               importancia. Cuando se trata de lugares donde el públi-  una conversación en el jardín el 21 de enero del 2012.
               co se encuentra en una condición más frágil, esta voz     Luis: ¿Cuánto tiempo lleva Ma aquí?
               se vuelve aún más importante. No es tanto el contenido   F: Ella y los demás han estado allí por poco tiempo. Ella
               de los intercambios como el hecho de hablar lo que puede   [...] Este [...]. No sé, tres meses, no [...]. Este [...] seis me-
               tener un significado profundo para los participantes.   ses, creo. M., por ejemplo, lleva allí tres meses, J. P., dos
                 El estudio de los «jardines urbanos compartidos» no   meses, Manu, un mes. Pero aquí todo el mundo va y viene.
                                                              Circulan todo el tiempo, ¿ves? La mayoría de ellos son per-
               puede limitarse únicamente a las prácticas de jardine-  sonas destrozadas, personas que están o han estado en la
               ría o a la dimensión medioambiental. Se han analizado   calle. Vienen aquí sólo para pasar el tiempo. Lo hacen y se
               temas de salud,  se han abordado temas relacionados   van. Vuelven por un tiempo y se van. A veces [...].
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               con la acción política y con la participación ciudada-  Luis: ¿Qué te hace eso a ti?
               na, cuestiones relacionadas con la economía urbana y   F: Para mí, nada. ¿Mira? No, ¿sabes? No estamos aquí para
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               los modos de apropiación de los espacios urbanos en el   sacar a la gente de allí [...].
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               límite.  Como se puede ver, los jardines compartidos   F: No sé, para ayudarlos, ¿verdad? [...]. No sé. En cualquier
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               y las actividades de jardinería en la ciudad son obje-   caso, no podemos sacarlos de su situación. No. No estamos
               tos que se prestan a multitud de cuestionamientos so-  ahí, al menos para mí, no es [...]. Eso no es lo que estamos
               bre el espacio público y la ecología.          haciendo. Incluso, como ves, V. (la administradora del
                 El «Jardín en el Techo» forma parte de una asocia-  jardín) tiene una idea un poco más social del jardín. [Para
               ción que apoya a personas en situación de precariedad   ella] el jardín cumple una tarea social, pero para mí, no
                                                              sé, no es sólo eso. También es un jardín, ¿sabes? También
               social llamada Lafayette Accueil. Cuando me puse en   hay que cuidar el jardín, y no sólo a las personas. A veces
               contacto con ellos para realizar mi encuesta, no cono-  pienso que el jardín es, cómo decirlo, un pretexto, pero
               cía la relación entre la jardinería y la reinserción social.   para mí no. El jardín también es importante en sí mismo.


               9  Cf. Joséphine Jackish, Cultivating well-being. A study of Community gardening and health in Berlin and Paris, Master Thesis, ehess-
                 Linköping University, 2012.
               10 Sandrine Baudry, «Reclaiming Urban Space as Resistance: The Infrapolitics of Gardening», en Revue française d’études américaines,
                 vol. x, núm.131, París: Éditions Belin, 1er trimestre, 2012, pp. 32-48. Cf. Luis López, «En busca del público. Jardines comunitarios y
                 sociabilidad urbana en París», en Patricia Ramírez, La invención del espacio público, México: iis, unam/Porrúa, 2015.
               11 Cf. Sthéphane Tonnelat, Interstices urbains. New York-Paris, Thèse en Urbanisme et aménagement et Psychologie environnemen-
                 tale, París: xii-cuny, 2003.




                                                                 Cuando comer en público es hacer ciudad   HETEROTOPÍAS 08  33
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