Page 5 - Heterotopías 8
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Introducción. De la ciudad física a la
               ciudad representada
                  as ciudades son sus edificios, sus calles, sus mo-  En estas páginas, nos interesa el abordaje de las ciu-
                  numentos, el tráfico, la densidad poblacional, los   dades desde el punto de vista de las experiencias de quie-
               Lespacios verdes, los semáforos, el transporte públi-  nes las habitan y de los sentidos que se configuran en
               co y el asfalto. Pero las ciudades son, también, o, sobre   su interior, sobre la misma idea de ciudad y, sobre todo,
               todo, las personas, las prácticas, los espacios habita-  sobre lo que significa habitar y experimentar la ciudad.
               dos, las identidades que en ellas se forjan o que de ellas   Así, observamos a la ciudad más allá de su dimensión
               se derivan, los modos de transitar, la apropiación de   espacial y territorial, y ponemos el foco en la ciudad vi-
               los lugares, los significados atribuidos a determinadas   vida, practicada, experimentada. Pese a que somos cons-
               áreas de la ciudad, las formas de interacción que favo-  cientes de la dualidad de las ciudades, de su dimensión
               recen o dificultan los espacios urbanizados. Aquí una   objetiva y su dimensión subjetiva, nos adentramos en
               síntesis de esta dualidad:                  la comprensión del lado más intangible de la ciudad, el
                                                           que corresponde a cómo es narrada, soñada, imaginada,
                    Las ciudades no solo están hechas de piedra,    además de cómo es apropiada, significada y practicada
                    concreto  o asfalto, sino que también están  com-
                    puestas de cuerpos que ocupan espacios públicos y   por quienes la habitan o quienes la transitan.
                    privados. Son asimismo espacios de representación,   Para plantear una mirada como la apuntada en el pá-
                    imaginarios y de simbolización. En muchos sentidos,   rrafo anterior, nos planteamos interrogantes como las
                    la ciudad es un organismo vivo que nace, crece, se   siguientes: ¿cómo narramos la ciudad?, ¿qué nos trans-
                    desarrolla y, eventualmente, puede morir. 1  mite la ciudad?, ¿qué representaciones nos hacemos de
                 Todo lo anterior permite afirmar, sin titubeos, que   la ciudad?, ¿de qué modos nos apropiamos de ella? En
               la pregunta por la ciudad, por cómo pensarla y abor-   definitiva, nos interesa reflexionar en torno a cómo
               darla, permite respuestas de lo más diversas. Son muchas   vivimos la ciudad más allá de su dimensión espacial.
               las miradas que tienen a la ciudad en el centro: existen   En este ejercicio planteamos una mirada semiótica y
               enfoques  arquitectónicos,  urbanísticos,  demográficos,   comunicativa, a sabiendas que esta no es la única mi-
               geográficos, ecológicos, físicos; pero también enfoques   rada posible ni, quizás, la que más aportes haga para
               psicosociales, filosóficos, sociológicos y antropológicos.   comprender cómo experimentamos la ciudad hoy día.


               1  Teresa Ayala, «La experiencia urbana: ciudad objeto, ciudad sujeto», en Contextos, núm. 28, Chile: umce, 2012, pp. 13-20, p. 16.




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