Page 55 - Heterotopías 8
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trario de la rutina. La rutina aparece como reiteración vida en un ámbito territorial. En esta idea de utopía se
inconsciente, no transita por la conciencia ni por la con- conjugan tiempo y espacio, y extrañamente se parece
formación lúcida; la rutina expresa una operación disci- a eso que Bajtín llamo cronotopía o cronotopo, que es
plinaria sobre sí mismo, y desde el sí mismo, es un modo un modo de definir la identidad de un tiempo, de un
particular de ordenar el propio comportamiento en rela- momento histórico, de un modo de construcción de la
ción con la plena significación del otro. La rutina aparece experiencia y lo simbólico a partir de operaciones sim-
como esta especie de extraña modalidad de producir una bólicas que conjugan tiempo y espacio. A esto le voy a
densidad de las acciones en el espacio social, pero que no llamar utopía, a un modo particular de presentificar. 2
involucra ya ningún tipo de compromiso ético, ningún Es decir, la utopía conlleva la presencia constructiva
tipo de ejercicio cognitivo, ningún tipo de alternativa de la imaginación; es un modo particular de hacer
disciplinaria, ninguna producción, ningún sustrato éti- presente esta ausencia de la vida, esta ausencia de los
co, ningún tipo de invención, recreación o adecuación vínculos, este modo particular de figurar el deseo. En
simbólica expresa, ninguna forma particular de percibir estricto sentido, la utopía va tomando forma en el diá-
el acontecimiento a partir de una memoria eficiente, de logo del deseo con la fantasía, del deseo con el proyec-
una memoria eficaz o de un proyecto específico. La ruti- to, del deseo con la reflexión y con la anticipación, del
na es la ausencia de memoria, de proyecto, es una especie deseo con la memoria de lo vivido, del deseo con la
de repetición mortífera, material y mecánica. capacidad de la memoria para constituir el fundamento
La vida cotidiana, la vida de las ciudades ha orien- y la posibilidad de la imaginación de un espacio y una
tado cada vez más su modo de ordenamiento, de re- forma de vida plasmada en cuerpos, en vínculos, en
composición de los tiempos, de los espacios y de las espacios, en ámbitos, etcétera. Esto es a lo que clara-
experiencias, a la rutinización de las ciudades y tomo la mente puedo llamar una utopía y la utopía está perfec-
palabra rutinización de Weber. La rutinización aparece tamente viva. Quizá el problema de la utopía no es su
como marca residual de la destrucción de la vida, que desaparición, sino su eclipse o su debilitamiento como
ha avanzado con las formas contemporáneas de cons- fermento de articulación de las acciones colectivas, de
trucción de las ciudades. Es decir, una destrucción de los ordenamientos colectivos. En el espacio urbano,
los hábitos, una destrucción de los regímenes discipli- la utopía ha sufrido –en los ordenamientos de la vida
narios, pero quizá, una de las modalidades más inquie- cotidiana y colectiva– una especie de circunscripción
tantes de la destrucción es la de la utopía. No quiero en aquello que llamamos el espacio de la intimidad.
decir que ya no hay utopías, o que las utopías han dado Entonces, la intimidad se ha convertido en el espacio
lugar a esto que Michael Foucault llama heterotopías. de la utopía.
La idea de utopía me gusta, lo que más me gusta es La utopía era una manera de comprender y construir
el término topía: utopía, atopía, antitopía, contratopía, el espacio colectivo, las formas particulares de lo públi-
heterotopía, etcétera. Me gusta porque de alguna ma- co, el régimen particular de los ordenamientos de la
nera revela un modo particular de ser de la vida de las interacción y de la vida cotidiana, las formas del vín-
ciudades en la conjugación de tiempos y espacios. La culo pasional que respondía a las expectativas, los
utopía es una operación del tiempo, pero se expresa proyectos, los deseos y las condiciones de la memoria.
figurativamente en un modo particular de plasmar la
2 Término de la fenomenología que quiere decir hacer presente algo que surge como presencia potencial de la operación de la imaginación.
La ciudad como concurrencia de historias HETEROTOPÍAS 08 53

