Page 7 - Heterotopías 8
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La investigación en comunicación ha hecho intere-  En términos aún más generales, podemos decir que la
               santes aportes al abordaje de las ciudades contempo-  semiótica aborda las condiciones de comunicación y
               ráneas. En este campo, han predominado temas como   comprensibilidad de los distintos mensajes a los que
               la generación de formas específicas de socialización y   nos exponemos cotidianamente. El cómo los codifica-
               comunicación en las ciudades; las prácticas comunica-  mos y los decodificamos es central, y en el caso de
               tivas en determinados espacios de la ciudad; la presen-  la ciudad, es interesante plantearnos de qué manera la
               cia de los medios de comunicación en espacio público o   comprendemos, qué percepciones tenemos de ella, con
               las representaciones de la ciudad en los medios.   base en qué prácticas nos hacemos ciertas imágenes de
                 No obstante, el abordaje no se agota en estos temas,   la ciudad, entre otras interrogantes.
               y podemos preguntarnos, también, si las ciudades ac-  La condición semiótica de la ciudad permite com-
               tuales promueven nuevas formas de interacción en el   prender el sentido bio-antropológico de lo urbano. Y
               espacio urbano o si la digitalización de la sociedad re-  en este caso, interesa poner el acento en las denotacio-
               vela modos de habitar la ciudad distintos y no necesa-  nes y connotaciones de los espacios urbanos, es decir,
               riamente vinculados a la interacción en situaciones de   en los sentidos diferenciados derivados de las experien-
               copresencia física y temporal; también podemos pre-  cias, también diferenciadas, de los espacios que habi-
               guntarnos acerca de cuáles son las fuentes de las repre-  tamos quienes constituimos la ciudad. En un sentido
               sentaciones e imaginarios que orientan a las acciones   denotativo,  la ciudad  se  comprende simplemente  a
               –individuales y colectivas– en los espacios urbanos, así   partir de la alta densidad de la población y por las ca-
               como los modos particulares de apropiación de los es-  racterísticas de sus habitantes, que no se dedican a acti-
               pacios públicos por parte de movimientos de acción co-  vidades agrícolas; así vista, la ciudad es una estructura
               lectiva como puede ser el feminismo, que como dijimos   conformada de edificaciones, calles, asfalto, semáforos;
               líneas arriba, intervienen la ciudad y plasman en ella, a   estructura que propicia la aglomeración urbana. Nos
               modo de lienzo, múltiples mensajes de reivindicación.   parece más sugerente voltear la mirada hacia la ciudad
                 Estas  temáticas  interesan  a  la  comunicación,  sin   connotada, aquella ciudad relatada, narrada, imagina-
               duda, pero es quizás la mirada semiótica la que puede   da por los habitantes de un determinado lugar, que la
               abrir un panorama más nutrido en torno a lo que pode-  experimentan subjetivamente. En este sentido, podría-
               mos plantear sobre la ciudad narrada desde esta mirada   mos hablar de tantas ciudades como habitantes existen
               que pone el acento en las experiencias y los sentidos de   en ella, pues cada persona construye su propia idea de
               las urbes que habitamos.                    ciudad a partir de los lugares que transita, las sensacio-
                 A decir de Umberto Eco,  la semiótica estudia todos   nes que experimenta al deambularla, su tolerancia al
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               los procesos culturales, esto es, aquellos en los que en-  ruido, su gusto por la interacción con muchos otros y
               tran en juego agentes humanos cuyo contacto emerge   sus prácticas urbanas en general.
               de convenciones sociales convertidas en procesos de   Lo que hacemos en y con la ciudad, de alguna for-
               comunicación. Por su parte, Paul Ricoeur  asume que   ma determina los relatos que sobre ella construimos.
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               el interés básico de la semiótica es la fuerza del signo   Los ciudadanos se convierten en cuerpos en disposi-
               y de la significación, y plantea que, al comprender los   ción de habitar unos con otros. La ciudad, sus espa-
               signos, pueden explicarse fehacientemente los hechos.   cios públicos, favorecen la deambulación, el tránsito,


               7  Vid. Umberto Eco, La estructura ausente, trad. de Francisco Serra Cantarell, Barcelona: Lumen, 1974.
               8  Vid. Paul Ricoeur, Sí mismo como otro, trad. de Agustín Neira Calvo. México: Siglo xxi, 1996.




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