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La investigación en comunicación ha hecho intere- En términos aún más generales, podemos decir que la
santes aportes al abordaje de las ciudades contempo- semiótica aborda las condiciones de comunicación y
ráneas. En este campo, han predominado temas como comprensibilidad de los distintos mensajes a los que
la generación de formas específicas de socialización y nos exponemos cotidianamente. El cómo los codifica-
comunicación en las ciudades; las prácticas comunica- mos y los decodificamos es central, y en el caso de
tivas en determinados espacios de la ciudad; la presen- la ciudad, es interesante plantearnos de qué manera la
cia de los medios de comunicación en espacio público o comprendemos, qué percepciones tenemos de ella, con
las representaciones de la ciudad en los medios. base en qué prácticas nos hacemos ciertas imágenes de
No obstante, el abordaje no se agota en estos temas, la ciudad, entre otras interrogantes.
y podemos preguntarnos, también, si las ciudades ac- La condición semiótica de la ciudad permite com-
tuales promueven nuevas formas de interacción en el prender el sentido bio-antropológico de lo urbano. Y
espacio urbano o si la digitalización de la sociedad re- en este caso, interesa poner el acento en las denotacio-
vela modos de habitar la ciudad distintos y no necesa- nes y connotaciones de los espacios urbanos, es decir,
riamente vinculados a la interacción en situaciones de en los sentidos diferenciados derivados de las experien-
copresencia física y temporal; también podemos pre- cias, también diferenciadas, de los espacios que habi-
guntarnos acerca de cuáles son las fuentes de las repre- tamos quienes constituimos la ciudad. En un sentido
sentaciones e imaginarios que orientan a las acciones denotativo, la ciudad se comprende simplemente a
–individuales y colectivas– en los espacios urbanos, así partir de la alta densidad de la población y por las ca-
como los modos particulares de apropiación de los es- racterísticas de sus habitantes, que no se dedican a acti-
pacios públicos por parte de movimientos de acción co- vidades agrícolas; así vista, la ciudad es una estructura
lectiva como puede ser el feminismo, que como dijimos conformada de edificaciones, calles, asfalto, semáforos;
líneas arriba, intervienen la ciudad y plasman en ella, a estructura que propicia la aglomeración urbana. Nos
modo de lienzo, múltiples mensajes de reivindicación. parece más sugerente voltear la mirada hacia la ciudad
Estas temáticas interesan a la comunicación, sin connotada, aquella ciudad relatada, narrada, imagina-
duda, pero es quizás la mirada semiótica la que puede da por los habitantes de un determinado lugar, que la
abrir un panorama más nutrido en torno a lo que pode- experimentan subjetivamente. En este sentido, podría-
mos plantear sobre la ciudad narrada desde esta mirada mos hablar de tantas ciudades como habitantes existen
que pone el acento en las experiencias y los sentidos de en ella, pues cada persona construye su propia idea de
las urbes que habitamos. ciudad a partir de los lugares que transita, las sensacio-
A decir de Umberto Eco, la semiótica estudia todos nes que experimenta al deambularla, su tolerancia al
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los procesos culturales, esto es, aquellos en los que en- ruido, su gusto por la interacción con muchos otros y
tran en juego agentes humanos cuyo contacto emerge sus prácticas urbanas en general.
de convenciones sociales convertidas en procesos de Lo que hacemos en y con la ciudad, de alguna for-
comunicación. Por su parte, Paul Ricoeur asume que ma determina los relatos que sobre ella construimos.
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el interés básico de la semiótica es la fuerza del signo Los ciudadanos se convierten en cuerpos en disposi-
y de la significación, y plantea que, al comprender los ción de habitar unos con otros. La ciudad, sus espa-
signos, pueden explicarse fehacientemente los hechos. cios públicos, favorecen la deambulación, el tránsito,
7 Vid. Umberto Eco, La estructura ausente, trad. de Francisco Serra Cantarell, Barcelona: Lumen, 1974.
8 Vid. Paul Ricoeur, Sí mismo como otro, trad. de Agustín Neira Calvo. México: Siglo xxi, 1996.
Ciudades vividas, ciudades narradas HETEROTOPÍAS 08 5

