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la estatua del querubín que vive en la tumba de su pa- grande para su cabeza, incluso si tomamos en cuenta que
dre: “Llévame al cielo. Aquí me hacen llorar la lejanía ha disminuido mucho su masa corporal con la erosión.
de las estrellas y el polvo de los hombres”. La estatua No todas las creaciones son perfectas… [Incluso tus
debió sufrir mucho, a pesar de ser de mármol, porque defectos me resultan atractivos. Las imperfecciones
las almas, temerosas de irse a la estancia de su muerte, en el arte se resuelven aceptando que no todos tienen
mordisqueaban su cuerpo infantil. En un ambiente así, buen ojo para notarlas.]
las estatuas deberían degradarse. Cuando visité la tumba
de mi abuelo, hace varios años, la estatua del querubín 5. De sus mutilaciones
había desaparecido, casi por completo, al entregarse a
los dedos rasposos de los años. [¿Qué clase de dolor crees que sea más intenso: el del
Las figuras de granito son las menos amorosas cuerpo o el del alma?] ¿La devastación de una estatua
porque tienen la propiedad de la dureza; su existencia puede ser la causa para que pierda su atractivo? ¿Qué
es prolongada y su acabado, con frecuencia, es rústico, hay de las mutilaciones de una estatua que provocan
lo que las hace menos sensibles. Si algún poeta cínico, cierta fascinación? ¿Es posible que la falta de un miem-
obsesionado con la muerte prematura, se relacionara bro resulte ser una raíz de la belleza? ¿Qué pasa con
con estatuas granitoides, pasaría horas dedicándoles las heridas simbólicas que sufrimos? Existe un sitio
epigramas ofensivos. interior en todos los seres; es ahí donde reflexionamos
Y qué decir de las estatuas de cera que aparentan y vivimos de manera distinta. El cuerpo es un molde
dormir en los museos… Las estatuas de este material, que se repite sin cesar, una casa que puede estar vacía o
vulnerables al calor del sol, viven encerradas en la cárcel repleta de perros. Somos una estatua en una vía pública
de las sombras, como la que inauguró Madame Tussauds con el alma deforme por la ira invisible de nuestros
en Londres en 1835. [Detesto los museos porque me re- martillos. [Soy la estatua de mi vida y de mi especie.]
cuerdan el hastío de los castores, esos roedores enormes De todas las mutilaciones, la del escultor es la
que todo lo muerden y todo lo acumulan.] No soporto más profunda: su dolor hecho estatuas, obras de arte
ver estatuas en la oscuridad: las hace confundirse con condenadas a desaparecer, como toda hermosura.
los humanos perdidos en la noche de su especie, sin la [Vamos a caer en poco tiempo.]
luz natural y sin el calor de lo que realmente importa
en este mundo. Deberían derretirse todos los cuerpos 6. De su fundición
de cera. La vida, si no se dice con fuego, no merece la
pena pronunciarse. [Amante: yo te sacaré de tu prisión de bronce. Descar-
También existen estatuas de cartón y de plástico, nados, podremos habitar la casa del día permanente, un
de barro y de madera, pero son demasiado frágiles: hogar lejano a 1942. Te prometo que no habrá más autos
como el yeso, no garantizan larga vida. Los mejores ni mirones, no más lluvia ni sirenas de ambulancia. El
materiales para la realización de una escultura son los hombre es el animal que crea prisiones y sueña con la
metales. Por su durabilidad y por su brillo, el bronce libertad —en esta paradoja transcurre su existencia—.
es la mejor piel para una estatua. [Puedo ver tu alma Es preciso emerger del laberinto que se expande, de la
a través del bronce.] urbe que nos traga y nos digiere en sus intestinos de
metal. La Ciudad de México es un cáncer de sonámbulos,
4. De su vida de argamasa y polvo, de cebos y carbón, de hombres
borrados de la escena de ser hombres. Habitemos los
[¿Acaso despertaste una mañana y te supiste viva?] bosques. Vámonos al sur. Aquí no hay estrellas de fuego,
Como las iguanas son las estatuas: una metáfora de lo sino estrellas de ceniza. Olvídate de apuntar tus flechas
que vive y aparenta estar muerto. ¿Quién no ha visto a hacia el norte. Cazaremos venados y liebres, ánsares y
un reptil inmóvil en la rama de un árbol y ha pensado jabalíes. ¿No me reconoces? Soy tu creador, el imbécil
que parece una figura hecha por algún artesano? que soltó tu mano. Siempre serás Diana de Olaguíbel.
Los egipcios llamaban a las esfinges sheps-anj, que Ven ahora. Vamos a fundirnos.]
quiere decir “estatua viviente”. Jamás las vieron como
simples esculturas de piedra. Ellas eran las guardianas
de los tesoros del faraón y las pirámides. Quizá el único
enemigo que han tenido las esfinges hasta ahora sea el Francisco piensa que la literatura es la mejor forma de crear estatuas. ¿Qué otro material
tiempo. Cuando vi la Gran Esfinge de Guiza descubrí el sino el lenguaje puede moldear con precisión la belleza o su contrario? Estudió Creación
defecto de su desproporción. Su cuerpo es demasiado Literaria en la uacm.
56 PALABRIJES 19-20 • ENERO-DICIEMBRE 2018

