Page 71 - Palabrijes 19-20
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Nos chupamos y nos sentimos. De pronto, con lo ojos  manos recorren su espalda. La rasgan con suavidad
          entreabiertos, veo a un hombre al que quiero. Veo a  y tomo y exprimo su piel como un limón que suelta
          alguien a quien siento en lo más profundo de mi ser.  un líquido amargo. Mis calzones son desgarrados
          Veo a un compañero, a un amigo, a un compadre. Veo  con verdadera furia y bestialidad dentro del duelo,
          a un amante, a un loco, a un amor. Gozo con él, goza  dentro de la batalla. De pronto imágenes de griegos
          conmigo, gozamos juntos. Tan solo verlo a los ojos,  y egipcios se entrometen, nos hacen creer que somos
          sentir su barba con mis manos, tocar sus labios con los  dioses, que somos venerados por ser maricones. Veo
          míos, me hace sentir afortunado. Por un breve instante  a Ernesto y el llanto se quiebra. Su rostro se divide
          me siento realizado y estoy en el nirvana, dispuesto a  y una mitad se vuelve de un color marrón con barba,
          mandarlo todo a la mierda, para quedarme aquí, en   mientras que la otra es color rosado y no tiene barba.
          este cuarto oscuro, al lado de Ernesto. El silencio nos  El marrón llora y el rosa ríe. Una bipolaridad tan deli-
          viola y puedo sentir su respiración, como el canto de  ciosa y tan sublime, que se vuelve inolvidable como la
          la marea tocando tierra. Todo esto pasa en un abrir y  primera instantánea de la historia. La historia cambia
          cerrar de ojos. Ernesto es mi compadre, mi compalover.  y está cambiando. ¿Los estereotipos impuestos por
          Y es el único que me entiende y que dice amarme por  las antiguas civilizaciones siguen siendo de utilidad
          quien soy yo. Yo amo a Ernesto, sólo por ser Ernesto.  en la actualidad? ¿Qué tenemos que hacer para que
                                                        algo vuelva a ser nuevo y no una apropiación de algo
                               E                        que ya es? El único modo es borrando la historia. A
          Y con un trago de saliva digo... Hay cuarto de luna. Es  los griegos, los egipcios, los romanos, los mayas, y a
          31 de enero. Y me encuentro en el medio del caos, de  todas las civilizaciones que han perdurado a través de
          la alegoría, de la locura y de la armonía. Son las 9 de la  los milenios. Destruir para crear. Y así, de este modo,
          noche, estoy en la deriva de la ansiedad y, a pesar de  con esta desnudez, con esta insoportable levedad
          todo, me siento a esperar en un camión rumbo a un   del ser y con este renacimiento, he cortado el hilo a
          lugar seguro; rumbo a mi casa. Pero ahora no estoy ahí  mi pasado, a mis dos décadas anteriores. Soy nuevo
          y veo cómo un hombre se desmorona. Sus valores se  en esto, soy veinteañero, y Hefestion me acompaña.
          fueron al carajo y él lo sabe. Está sudoroso, está san-  La masculinidad y la femineidad, y la mariconería y
          grando y se sienta delante de mí. Su histeria comienza  lo queer, se fueron por el toilet. Y nada importa. Nada.
          a contagiarme y huelo que algo muy desagradable va  Los genios no tenemos culo, ni verga, ni chichis, ni ba-
          a pasar. Así que no me quedo de brazos cruzados y me   cha. Tenemos genio. Ahora estas cuatro paredes nos
          cambio de camión y de ruta. Son las 9:20 de la noche,  llevan afuera, al espacio, al centro del universo. Las
          pero estos veinte minutos se me han hecho eternos.  paredes cambian de colores y las luces se transforman
          Desde que decidí no transbordar en Tacuba sabía que  en algo revelador. Nuestra piel, nuestras imperfecciones,
          algo inesperado me iba a pasar. Comienzo a estar  nos deleitan… la pupila desgarrada por un pedazo de
          intranquilo y con la guardia en alto. Tengo ojos en   papel. Nos miramos al espejo y somos bellos, dignos
          la nuca, en la mochila, en los oídos... la gente tiene cara   de ser pintados. El control de nuestros impulsos y de
          de que está cansada y de que ya no quiere seguir en la  nuestros movimientos nos es arrebatado. Son las 7 de
          espera eterna de cuatro caminos, para saber qué rumbo  la noche y afuera hay un destello de mediodía. En la
          tomar. Las miradas no confían y sienten que todo el  vecindad, la armonía de los niños que juegan por los
          mundo las está persiguiendo. Los cuerpos se rinden  pasillos se mete por los huecos de la puerta y perfu-
          y pierden esperanza, así que se derriten en todo este  man las paredes de niñez, de inocencia y madurez al
          caos para formar un collage de matices inigualables.  mismo tiempo. Somos nuevos. Nos hemos quitado esta
                                                        envoltura que nos estorbaba. Hemos mudado de piel y
                               F                        ya no somos los de antes. 
          Y con una pupila dilatada veo... Es martes, y me dirijo
          al Serapio. Ahí Hefestion me aguarda, rodeado de ropa,
          de fotografías y de una esencia dulce húmeda. Con unas
          tijeras corta por la mitad la letanía, la esquizofrenia, el
          antídoto que desata nuestros demonios internos. Me
          da de comer manzana de su boca, como un bautizo. Y
          de inmediato, nos encontramos volando en la cama,   Eduardo es un zurdo a medias. Encuentra el chisme y la banalidad inspiradoras al momento
          como una alfombra mágica. Penetramos sin ser pe-  de escribir, ya que los considera elementos indudables del surrealismo. A veces es misántropo,
          netrados. Profundis está ardiendo en lubricidad. Mis   otras, fotógrafo, y otras veces también.

          PALABRIJES 19-20 • ENERO-DICIEMBRE 2018                                                               69
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