Page 73 - Palabrijes 19-20
P. 73
UNA BREVE
REVISIÓN DE
RUTINA
Erando González
Superioridad moral, abuso de poder, cinismo e impunidad. Todo eso cabe en esta breve y
efectiva crónica sobre los “guardianes del orden” en la Ciudad de México.
Policía, s. Fuerza armada destinada de la academia; “Iztapaharvard”, la corrige siempre otra
a asegurar la protección del expolio. maestra de por aquí.)
Ambrose Bierce, Diccionario del Diablo. Voy por la Calzada Ermita Iztapalapa, ya por
el tramo donde la circulación es de doble sentido y, al
oy a dar clases. dar vuelta a la izquierda para tomar la avenida ancha
Voy a dar mis clases a Casa Libertad. Es que lleva a mi plantel y es también la salida a Puebla,
Vnada menos que la antigua cárcel de mujeres me detiene la policía.
convertida hoy en plantel de una universidad, la Uni- No que yo haya hecho algo indebido, ¿no? No he
versidad Autónoma de la Ciudad de México, acción cometido ninguna infracción y hoy mi coche sí circula.
profundamente signifi cativa en ésta nuestra capital, No, se trata de un “operativo”, una inspección
en nuestro país. En el tercer piso del edifi cio se ha de- de rutina, le llaman (detienen a todos los autos de
cidido conservar una de las antiguas celdas, memoria una marca o al coche o vehículo que se les ocurre, que
de aquello y contrasímbolo de lo que es hoy. les parece “sospechoso”): hay una patrulla con las dos
Como casi siempre, arranco a buena hora pero puertas abiertas, tres motocicletas y seis o siete agentes
tampoco es que me sobre el tiempo, así que me apuro. en uniforme y armados.
Voy razonablemente rápido; ya estamos llegando Me hace la señal de orillarme y detenerme uno
al fi nal del semestre y me sé muy bien mi ruta pero, chaparrito. Lo veo ya de cerca: muy moreno, de ojos
después de vivir dieciséis años en San Ángel (en Chima- verdes muy oscuros y mirada aguda, penetrante, sus-
listac, nada menos) y otros dos en Las Águilas (aunque picaz de entrada, de ésas que te hacen sentir culpable
por mera casualidad y no por solvencia bancaria) vuelvo aunque no haya de qué. Me dice que si le “permito”
a notar que no sólo el paisaje urbano cambia sino que se mis documentos y luego me dice que baje y que abra
maneja diferente por acá: más “cerrado”, más rasposo, la cajuela.
más machín, pero no necesariamente más agresivo, los Al darle los papeles me revisa de pies a cabeza con
espacios se disputan con soltura, con rudeza natural, una media sonrisa de desprecio sutil (“tú no eres de
casi deportiva, pues. No es que te quieran chingar, a ti; aquí, luego se ve”), de sobrentendimiento (“no te hagas,
nomás así se maneja acá en Iztapalapa. (“Iztapalacra”, seguro que algo traes”), de indulgencia casi cordial (“no
como le suele llamar, sonriente, una colega argentina hay pedo, ‘orita chispas’”). Es un tipo peligroso, no me
PALABRIJES 19-20 • ENERO-DICIEMBRE 2018 71

