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LA CONSTRUCCIÓN DE LA
DELINCUENCIA
Y LA OTREDAD
El sistema cultural en el que estamos inmersos es parte de la construcción
de la otredad y, en ocasiones, de su estigmatización. Un caso representativo es
el del Sistema Penitenciario que, abrumado por sus deficiencias, segrega a los
sectores más vulnerables.
Ana María Hernández Rodríguez Primero vinieron por los comunistas y yo no dije nada
porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y
no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los
sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
A nivel social lo habitual es que la otredad se construya Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo
a partir de la alteridad y la oposición; el Otro es aquello era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces,
que no fuimos, no somos y no seremos. ya no quedaba nadie que dijera nada.
Julián Pérez Porto y María Merino Martin Niemöller Porit lab idebis coreptia
n nuestra vida cotidiana establecemos rela- implica una condición negativa, el reconocimiento de
ciones en las que vamos marcando a quienes la existencia del otro, del infractor y de la conciencia
Econsideramos como semejantes, dignos de de lo que le caracteriza, da lugar a que tratemos de
nuestra aceptación, simpatía, consideración y con- separarnos completamente de él, de ese transgresor
fianza, y a los otros, es decir, las personas que no son que no soy ni quisiera llegar a ser. Ese alguien que es
semejantes a mí, ya sea por sus características físicas, diferente a nosotros, que ha decidido violentar el orden
su forma de vestir, su educación, su forma de hablar o establecido en nuestra comunidad, ese que se convierte
su comportamiento. La aprobación de los otros cruza en el Otro: peligroso, amenazante, intimidatorio. 1
por una serie de estereotipos de lo que es aceptable y Esta idea se aplica, por ejemplo, cuando pensamos
lo que no es aceptable en la sociedad en la que vivi- en esos «individuos» que son capaces de transgredir
mos, de acuerdo con una serie de valores necesarios el orden social establecido y cometer un delito, de
para la existencia y reproducción del sistema cultural violentar a la sociedad en la que viven, que se separan
en el que nos hallamos. Se establece un marco ideo- del resto de las personas al quebrantar la ley creada e
lógico del deber ser y la aprobación e incluso el ideal instaurada, y se colocan fuera de esta verdad absoluta,
de lo que tendríamos que ser como personas para ser producida desde el centro y que excluye a todos los que
consideradas respetables y honestas; pero en nuestra estén fuera de ella, en la periferia. En este grupo se
sociedad no todos cumplimos con estas expectativas, encuentran las personas consideradas como delincuen-
también existen grupos de personas que no siguen las tes, aun cuando no hayan sido procesadas, ya que en
reglas establecidas y a quienes consideramos como México basta con una acusación y posterior detención
inaceptables, impropias o inadecuadas. para convertirse en un presidiario estigmatizado, recha-
Este proceso de rechazo se explica a partir del zado y recluido con personas que incluso pertenecen
concepto de la otredad que, aunque como término no al crimen organizado; esto sucede aun cuando se ha
10 PALABRIJES 21-22 • ENERO-DICIEMBRE 2019

