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Emma Cervantes
Éste es un cuento sobre la labor de cuidar
a los adultos mayores, pero también puede
leerse como un presagio.
saú veía cómo su madre cuidaba con ahínco a su cuidado del abuelo o en hacer los mandados que la
abuelo: le hacía platillos fáciles de tragar, purés y agotada madre no podía realizar. Pasaba el tiempo, el
Epapillas, lo mantenía limpio, con cambios de ropa abuelo seguía vivo, pero cada vez más acabado.
muy frecuentes, casi cada vez que el abuelo defecaba. Un día, Esaú iba a bañar al abuelo, así que alistó
La mirada del «Viejo» —así era como Esaú le el agua de la tina; después el joven se dirigió al cuarto
decía al abuelo— brillaba por la ausencia de lucidez. del Viejo, pero éste había desaparecido. Esaú no podía
Esaú era joven, robusto y alto, él tenía que ayudar a explicarse cómo podría haber pasado, el abuelo no
su madre a cuidar al abuelo: lo cargaba para bañarlo y podía andar solo. De pronto, escuchó caer el agua. El
ayudaba a vestirlo. baño estaba inundado. Esaú corrió y encontró al Viejo
Bañar al Viejo era toda una proeza y requería sumergido en la tina. No podía ser cierto, el abuelo
bastante tiempo, el abuelo no podía mantenerse en pie, necesitaba ayuda para andar y él no lo había movido.
por lo que tenían que llenar una tina y esperar a que el Esaú cerró los ojos, esto tenía que ser una mala broma,
agua estuviera a una temperatura adecuada —porque una pesadilla.
si el agua estaba muy caliente el abuelo se quejaba y si Esaú abrió los ojos, estaba recostado en su cama,
estaba muy fría el abuelo se agripaba—; después había su cuerpo pesaba mucho, no podía moverse. Comenzó a
que desvestir y cargar al abuelo para llevarlo a la tina, mirar su habitación, se tranquilizó porque todo parecía
mantenerlo quieto y tallar todo su cuerpo, quitar restos en orden hasta que observó, a unos pasos de él, a una
de comida, residuos fecales, baba, mocos. En fin, se enfermera quien le decía: «Qué bueno que ya despertó,
requería bastante tiempo para su baño. es hora de su baño».
Esaú percibía cómo la vida de su madre se le iba
en el abuelo, pues se desvivía cuidándolo. Además, el Emma estudia la carrera de Creación Literaria en la UACM. Ama
joven quería irse de fiesta, buscar a una linda chica con nadar, los juegos mecánicos y las alturas, no por ello deja de tener
quién entretenerse y desfogarse, pero Esaú no podía los pies en la tierra y sabe que su pequeño ser, algún día, polvo será.
porque el tiempo se le iba en apoyar a su madre en el Es colaboradora de la revista electrónica Desván literario.
PALABRIJES 21-22 • ENERO-DICIEMBRE 2019 29

