Page 51 - Palabrijes 21-22
P. 51

performances que transgredían el orden público, y   Ya en las crudas de las megapedas, nos íbamos a
          era cierto. Siempre íbamos por más, el peróxido escu-  modelar a los pasillos del tianguis de la Lagunilla los
          rriendo de los ojos ya no bastaba. Después de una joda   domingos, todo por unas caguamitas y dos que tres
          de 8 horas de trabajo, de toda la noche: entre insultos,  inhaladitas de cristo padre... Salíamos en las portadas
          halagos y copas que los clientes nos invitaban, a algunas  de los fanzines underground y a veces nos agarrábamos
          repartidoras se nos hacía agua la canoa por ir a joder  de las greñas entre nosotras.
          a esa clase nauseabunda que se chupaba al país de un   El por qué elegí entrarle a este desmadrito de
          solo sorbo; esa clase fantasmal sin rostro que había  las bicis fue que me mantenía visible, en movimiento.
          tomado la ciudad. Casi al amanecer, aventábamos  Cansarme hasta lo indecible: recorrer 50 km diarios, es
          nuestras pantaletas orinadas desde nuestras bicis.  correr por mi vida; esquivar esa mirada fantasmal, sin
          Algunas veces firmábamos nuestra obra arrojando en   rostro, que invadió mi ciudad. Esquivar esa retórica del
          sus jardines la cabeza de una bárbara. Nosotras no  espanto que los periódicos siguen anunciando todos
          queríamos ser fantasmas deambulando por la ciudad,  los días con cadáveres en primera plana de mujeres
          dábamos la cara. Tampoco queríamos tomar nada, sólo  de mi edad. ¿Cómo decirlo? Pa’ pronto: para evitar el
          recuperar los cuerpos, la ciudad.             pánico, como del que fue presa Curtis esa mañana
               Las pantaletas orinadas se las aventábamos en  del 18 de mayo de 1980, cuando el medicamento dejó de
          los jardines de sus casas del Pedregal, de La Herradura,   funcionar, cuando Margaret Hilda Thatcher ejecutaba
          de la San Miguel Chapultepec, a los militares de Lomas de   el poder, cuando soltaron a los locos.
          Sotelo… Fuimos tan cabronas como la Helena, provo-
          camos la voz afilada, el dedo apuntando, el comentario
          exacto. Para nosotras era un acto político. La mayoría de   Valentín Arcadio estudia Creación Literaria en la UACM. Es adicto
          los cadáveres de mujeres encontradas reportaban una   a tres cosas: el té verde, ver ballenas en el YouTube y bailar cumbia:
          peculiaridad: casi todas habían mojado sus pantaletas   piensa que las tres son la misma cosa. Siempre omite su pasado:
          de pipí antes de ser asesinadas.              cuando imitaba a Gloria Trevi.

          PALABRIJES 21-22 • ENERO-DICIEMBRE 2019                                                               49
   46   47   48   49   50   51   52   53   54   55   56