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…el que todos los lugares sagrados de la tierra pues como comenta Otto, “en Apolo toda la naturaleza pa-
estén juntos en torno a un lugar y la luz filosófica alre- rece ser musical (…) En su música suena el espíritu de toda
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dedor formación viva”.
de mi ventana, eso es ahora mi gozo; Aunque dicha experiencia escapa por completo a los
¡pueda yo conservar el modo como he llegado hasta aquí! deseos humanos, siendo estéril todo esfuerzo por traerla
de manera voluntaria pues no se trata sino de un don com-
Friedrich Hölderlin pletamente gratuito de la naturaleza, el hombre sólo podría
recibirla en la medida en que esté “preparado”, en que su
El poeta pudo conservar ese estado de iluminación en el que existencia individual se encuentre en sintonía con la gran
logró ver el mundo como por primera vez. Hölderlin fue toca- melodía del cosmos; entonces, quizá, gracias al cultivo de una
do por el dios Apolo. Así se lo comunicó el dos de diciembre forma de vida que sea amable con la existencia, y portando
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de 1802 en una carta a su amigo Böhlendorf. Hacia 1807 un corazón siempre dispuesto a abrirse al todo, el hombre
fue acogido en la mansión del carpintero Zimmer, donde sea premiado con esa visión beatífica en la que, al menos por
pasaría el resto de su vida, en un estado de permanente breves instantes, perciba el aroma de la libertad.
locura. Poseído por el espíritu de los griegos, Hölderlin fue Medio siglo después de la muerte de Hölderlin, un es-
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capaz de llevar una vida poética, una vida realizada sobre critor de cuentos y novelas de horror galés, Arthur Machen,
la base de su fundamento divino, en la que el hombre se trajo de nueva cuenta a la memoria el recuerdo asombroso de
encuentra con los entes naturales no en tanto que útiles al la mirada griega: “Los antiguos sabían lo que significa levantar
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servicio de la industria humana, sino a partir de una relación el velo. Lo llamaban ver al dios Pan”. Pero ese levantar el velo
más viva, “relación en la que él se sostiene con aquello que que opaca el brillo divino del mundo con la suciedad propia
le rodea”. Sin embargo, no fue su contacto con Apolo lo que de lo utilitario, ese acceso al carácter virginal y por lo tanto
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le abrió el camino a una vida poética, sino el esfuerzo por sagrado de las cosas, no puede causar menos terror que amor
vivir poéticamente lo que lo llevo a ser golpeado por el dios. y alegría. Al igual que Machen, esto lo sabía Lucrecio, quien
¿Qué significado puede tener el que Hölderlin haya sido habló del “divino placer y horror sagrado” provocados por
tocado por Apolo en las vísperas de su locura? Para aquél el develamiento del mundo, pero sólo al autor de Hiperión,
que haya caído en el olvido se trataría de la alucinación del aquel cuya existencia pudo abrir sin límites a la totalidad de
encuentro con el dios por una mente nostálgica del panteón lo ente, quien sin reparos se entregó a la visión beatífica de
griego. Sin embargo, el contacto con Apolo no es sino el lo que es dispuesto a abrazar la locura, le fue concedida la
emblema de una experiencia muy peculiar a la que el poeta posibilidad de la única y verdadera libertad.
tuvo acceso a sus veinticinco años.
A Apolo, a quien se le ve en los Himnos órficos man- Notas:
teniendo el cosmos en su movimiento armonioso con los [1] “El violento elemento, el fuego del cielo, y la calma de los hombres, su vida en la
naturaleza, y su estar restringidos y satisfechos, se ha apoderado constantemente
sonidos de su lira, se le relaciona también con el arco. Walter de de mí, y, como se repite de los héroes, puedo decir que Apolo me ha golpeado”.
Otto encuentra significativa la afinidad entre dichos instru- Hölderlin, Friedrich, Ensayos, Madrid, Hiperión, 1997, p. 141.
mentos —ambos encordados con cuerdas de tripa— en el [2] El pensamiento armonizador de los griegos se encuentra en su poder de hacer
hecho de que para los griegos en los dos casos se trata del poético el mundo. Spitzer, Leo, Ideas clásica y cristiana de la armonía del mundo.
Prolegómenos a una interpretación de la palabra “Stimmung”, Madrid, Abada,
mismo propósito: tirar, ya sea una flecha o una palabra, con 2008, p. 17.
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el objetivo de dar en el blanco. Así como en el tiro, el tirador [3] Hölderlin, Friedrich, “Sobre la religión”, en Ensayos, p. 100.
prepara el arco y tensa la flecha para no errar, el hombre que [4] Otto, Walter, Los dioses de Grecia, Madrid, Siruela, 2003, p. 88.
[5] Ibídem., pp. 84, 85.
es inspirado por el dios y ayudado por las musas dispone su 6 Machen, Arthur, “El gran dios Pan”, en El gran dios Pan y otros relatos de terror sobre-
alma para atinar a las palabras con las cuales nombrar a las natural, Madrid, Valdemar, 2005, p. 16.
cosas desde lo que ellas mismas son, pues sólo así su canto
formaría parte de aquello que lo rodea sin estar desprovisto
del brillo divino con el que el mundo se encuentra esmaltado.
La experiencia humana de ser tocado por el dios Apolo signi- Edgar, quien desde joven —casi infante— cultiva su pasión por el heavy metal, ha venido cami-
fica una peculiar experiencia del mundo. En ella, el hombre, nando en la vida hacia los umbrales de lo sagrado. Imparte clases de losofía política en la UACM.
como por primera vez, advierte la existencia del mundo, y
colmado por la alegría que éste le inspira, es exhortado a
festejarlo con las palabras propias de su encanto. Ser tocado
por el dios Apolo no es otra cosa que acceder a la posibilidad
de percibir el mundo desde una claridad especial, gracias a la
cual éste aparece como un todo armonioso y lleno de vida,
14 PALABRIJES 23 24 • ENERO DICIEMBRE 2020

