Page 20 - P23-24
P. 20
los rezos y a satisfacer los deseos sexuales de los varones Por otro lado, la apología al estigmatizado oficio de
de Mainz de mediados del siglo XV. Ambas historias se la prostitución es parte del argumento. El cuerpo es un
desarrollan simultáneas mas no son equivalentes; el espacio para la ritualización de las sensaciones, donde
autor dedica más espacio a desarrollar la complejidad los fluidos son parte de la consagración hedonista. Las
mental que maquina las obsesiones del joven constructor orgías son parte de las ceremonias y las jóvenes devotas
alemán Johannes Gutenberg, y menos al caso del asesino deben conocer con destreza la utilidad de cada parte de la
suelto. El uso adecuado de retrospecciones pone al tanto corporalidad masculina para utilizarla con ventaja. Por su
al lector de todos los momentos previos a su trágico parte, “la madre de todas las putas” vindica los agravios
presente. Con estrategia similar, Andahazi recupera la que han sufrido las de su género. El masoquismo es un
mitología de la prostitución, oficio añejo e inherente a recurso tanto para llegar al éxtasis como para administrar
la conformación de las distintas sociedades, y realiza un escarmiento. Paradójicamente, lo profano de este ritual
ejercicio inverso a los dos anteriormente descritos: no no es que sea de carácter orgiástico y masoquista, sino
sacraliza el acto de ofertar la carne del cuerpo a cambio que es de carácter espiritual; es decir, sagrado, y que
de un poco de dinero, sino la responsabilidad divina de pretende una revaloración del cuerpo, al grado de ponerlo
preservar el culto al placer como dicta la tradición desde en el pedestal del alma. Algo que debe dar tranquilidad al
tiempos de los babilonios, como lo dicta la sugerente lector es que no se encuentra frente a un texto prosaico
sacerdotisa Ulva, representación terrenal de la diosa o pornográfico, por el contrario, la sensualidad de los
Ishtar y responsable de un poderoso secreto. cuerpos se aprovecha en cuanto al manejo del erotismo.
Por otra parte, Johannes Gutenberg enfrenta el La penetración no es un acto de apropiación del cuerpo
juicio por los cargos de falsificador y hereje. Su pasado se del otro, sino un ejercicio místico para hacer comunión
conforma de fragmentos que el narrador muestra como entre los dos sexos en un mismo cuerpo.
tablillas; en cambio, su presente se justifica con todas las Otra particularidad por la que la editorial Planeta,
peripecias de su juventud, como el exilio que alejó a su sello a cargo de la primera edición, debería considerar
familia de las comodidades de Mainz o su estancia con el reeditar esta novela de corte medieval es por su grado
maestro Koster en los Países Bajos. Incluso se simpatiza profanador en cuanto a los géneros. No me refiero
con su nociva obsesión por los libros y las decisiones que solamente a los elementos de la novela histórica ni po-
toma hasta llegar a su anhelado invento. Por ejemplo, liciaca, tampoco al carácter oratorio de los diálogos del
resulta ambivalente la representación que hace el autor pobre Sigfrido de Maguntia, sino a las intervenciones
de la relación entre el padre y el hijo orfebre: la rectitud de personajes secundarios: fragmentos que se acercan
de su padre fue causa de la codicia que detonó sus penas, al ensayo literario o al manual de operaciones. Para pre-
mientras que la cercana relación maestro-discípulo fue cisar lo anterior, son suficientes las reflexiones que hace
la que germinó la semilla de los conocimientos que lo el padre de Johannes en torno a la falsedad del dinero
llevarían a escribir su nombre en la historia. y a su valor fiduciario; o todo el capítulo dedicado a las
Al mismo tiempo, otro personaje que llama la prescripciones que dicta la madre superiora Ulva a sus
atención por su caracterización es el agraviado, retórico, jóvenes aprendices en las artes orales.
y a veces patético escribiente Sigfrido de Maguntia. Su Sólo queda mencionar lo correspondiente a la idea
hermética moral aunada a su sentido receloso de la re- del destino, si acaso se buscara una parábola. En esta
producción textual lo hacen el antagonista perfecto para novela, el destino se aborda como un encuentro entre
hacerle frente y condenar a aquél que en su negocio se las posibilidades personales y el ajedrez sistemático en
ha entrometido. El garbo del también fiscal, aunado a las el que se está inmerso. La vida es convención y estra-
correctas intervenciones del narrador, construyen una tegia, es la suma de jugadas acertadas y erradas, donde
sensación de nostalgia alrededor de la meticulosidad del hay que procurar no darse el “mate” uno mismo. Poco
proceso artesanal que los obsoletos monjes efectuaban importa si para evitarlo haya que lucrar con el cuerpo, las
hasta conseguir la exclusividad de sus manuscritos. ideas o la vida misma. Los sacrificios a los que hay que
La sagacidad de sus discursos maniata a los jueces someterse son buena moneda de cambio cuando la sed
encargados del destino de Johannes y los judíos Petrus de trascendencia domina, aun yendo contra el presente.
Schöffer y Johann Fust. Todos sus argumentos son de
extrema validez frente a los miedos medievales, conse- Jovani practica la jardinería con irresponsabilidad poética, siente afecto por las hierbas malas
cuentemente logra convencer a todo el mundo de que y no deja de cultivar ores aunque termine con el alma espinada.
él, Sigfrido de Maguntia, está del bando de los buenos,
que él es el inquisidor de los asesinos de los libros y de
sus métodos satánicos.
18 PALABRIJES 23 24 • ENERO DICIEMBRE 2020

