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Victor Manuel Celaya Canto
¿Qué es aquello que comemos cuando llevamos
a la boca los recuerdos? Lee el curioso caso de
este hombre.
El hombre eligió muy bien dónde comerse su almuerzo. de nuevo a la señorita del establecimiento y a él por no
Había tardado mucho en la fila del puesto de comida, darse cuenta lo que estaba pagando. Volvió a sacarlo de
tanto, que sus piernas se encontraban acalambradas. Iba la bolsa de papel marrón que ya estaba arrugada y algo
todos los viernes por la tarde después de trabajar por su grasosa. Se dijo a sí mismo que los problemas se toman
sándwich favorito; era de pan crujiente y moreno, carne de frente y comenzó a comerlo. La primera mordida
jugosa y tierna y un aderezo picante que lo hacía babear fue una mordida grande y crujiente; el pan cedió ante
antes de dar el bocado. Por lo tanto, no quería que fuera su mordida y el queso con los pimientos inundaron su
un lugar cualquiera en el parque; hacía un día hermoso y paladar. La luz del sol se hizo más intensa, la sombra
tenía un almuerzo de lujo, tenía que ser de alguna forma del árbol se hizo fría. No sabía cómo explicarlo pero el
perfecto. Le gustaba tener esos pequeños detalles en emparedado le había sabido a una casa en el campo, al
su vida. Los niños jugaban en el pasto y los ancianos viento atizando el fuego, a la leña en la chimenea. Nunca
jugaban ajedrez con lentos y pacientes movimientos. había estado en una casa en el campo. Dio otra mordida,
El viento traía un fresco aroma a flores y tierra mojada. pues así se lo pidió su boca. Le supo a un recuerdo ajeno,
Por fin encontró una banca que estaba a la sombra de a vino con especias, a la tarde en un cuarto de madera, a
un árbol. Perfecto. El viento movía dócilmente las hojas alguien que amó. Otra mordida; una mujer en su cama,
en las ramas. Se sentó y destapó su comida casi como a sus besos, a su olor. Otra mordida. A lo mucho que la
en un ritual. Pero al sacar el sabroso emparedado de su extrañaba ¿Revivía recuerdos que nunca vivió? ¿Sería
bolsa se llevó una terrible decepción: no era el que había su vida pasada manifestándose en su exigente paladar?
pedido. Los empleados del establecimiento se lo habían Las lágrimas fueron saliéndosele de los ojos sin
dado mal. En cambio era un emparedado de queso y siquiera notarlo, mientras comía su emparedado y an-
pimientos, con un toque de finas yerbas; el falso empare- helaba una vida que nunca vivió.
dado aún seguía humeando. La ira lo llenó por completo,
tenía un hambre que ya no aguantaba, era realmente Victor es estudiante de la UACM, diariamente piensa cómo hacerles la vida imposible a sus
una grosería a su persona, todo era perfecto excepto el propios personajes. Lee literatura fantástica y de terror; le encanta jugar videojuegos y no
impostor que tenía entre sus manos. Metió de nuevo el le gusta peinarse.
emparedado a su bolsa. Respiró profundamente, maldijo
32 PALABRIJES 23 24 • ENERO DICIEMBRE 2020

