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Ahora bien, crucemos datos para centrar el análisis en esas Me detengo a explicar la gráfica anterior con los presuntos
seis de cada 100 mexicanas que ni leen ni escriben y que, delitos de feminicidios a nivel nacional y estatal de enero
por obvias razones, podrían desconocer el significado apre- a agosto de 2020 reportados por el Secretariado Ejecutivo
miante de la violencia de género. Si cruzamos los datos de del Sistema Nacional de Seguridad Pública. En negritas y
la última encuesta intercensal del INEGI que data del 2015 centrado aparece una cifra nacional con 626 casos de femi-
con la incidencia delictiva de agosto del 2020 elaborada por nicidios reportados de enero hasta agosto, lo que equivale
el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad a un promedio de 78 mujeres asesinadas al mes por ser
Pública , hay una coincidencia que no es menor: los estados mujeres. Dos mujeres asesinadas al día. Catorce a la semana.
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con mayor número de analfabetismo desde hace cinco años, 626 en ocho meses.
son también los que más tasa de feminicidios presentan en Las mujeres mexicanas somos también las más gol-
el 2020. peadas por el analfabetismo. La realidad de los estados del
Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Puebla tienen norte y del sur en materia educativa es abismal. Para millones
el porcentaje más alto de analfabetismo del país. En Oaxaca, de mujeres indígenas, mujeres de comunidades pequeñas,
por ejemplo, la tasa de analfabetismo es el doble de la media apartadas, del sur, conocer o aprender sobre violencias de
nacional, citando de nuevo al INEGI y su última encuesta género resulta un ejercicio clasista del que ellas han quedado
intercensal de hace cinco años. Hoy, a cinco años de distancia fuera. Para el periodista Carlos Salinas Maldonado: “México
del hallazgo cuantitativo, los mismos estados reportan un aún no vence el analfabetismo aunque es la segunda economía
alto número de casos de feminicidio. De enero a agosto del de América Latina”.3
presente año, Veracruz reporta 61 feminicidios, Puebla 39, Si a este analfabetismo mordaz le sumamos la desinfor-
Oaxaca 24, Chiapas 16 y Guerrero 10. mación “que se ha convertido en un término habitual en el
lenguaje político y periodístico para manipular audiencias”4,
la pandemia feminista que falta es la de bien informar a
estos grupos vulnerables de mujeres mexicanas sobre qué
es y cómo las afecta la violencia de género en sus distintas
formas de manifestación.
Hay mexicanas que no pudieron leer los millones de
carteles que portaron sus hermanas en la capital del país
el 8 de marzo. Hay mexicanas que no comprenden por
qué “correr como niña” es una frase sexista. Hay mujeres
que murieron asesinadas por el hombre que más amaron,
creyendo que se lo merecían. Para todas ellas y ellos, para
las y los que tenemos el privilegio de saber leer y escribir,
he aquí la historia de Elena, Teresa e Irma quienes, bajo sus
seudónimos, revelan la valentía de sus secretos confesados.
PALABRIJES 25 • ENERO-JUNIO 2021 59

