Page 64 - p25
P. 64
abuelas, vecinas de un barrio que malquiere a las mujeres, su mamá murieran, porque era mujer y a las mujeres tenía
y así podrá cultivarlas sobre un tema que seguramente que mantenerlas un hombre, no sus papás.
muchas viven en carne y hueso: la violencia de género. Con un par de audífonos en las orejas, Irma escuchó
la historia de una mujer que pilotea un avión de una aero-
Capítulo 3: “Irma” línea comercial. Esa misma tarde, recibió un mensaje por
WhatsApp de una amiga que la invitó a bailar con otras sin
Yo me aventuraría a pensar que Anónimo, quien escribió ningún hombre, se cuidarían entre ellas. Al caer la tarde,
tantos poemas sin firmarlos, fue a menudo una mujer. termina su trabajo y compra un pastel de chocolate; su hija
Virginia Woolf terminó la preparatoria y se alista para estudiar sicología.
Será la única mujer de la familia con un título profesional.
Por allá en San Vicente Chicoloapan, Estado de México, Irma se pinta los labios, se suelta la coleta lacia, habrá
creció Irma. Su mamá y su abuela hablan náhuatl, lo fiesta familiar. La nieta mayor de su rígido papá no lava
aprendieron en Puebla desde muy pequeñas. De niña, Irma ni lavará ropa ajena, se compra cuando quiere la proteína
recuerda que después de llegar de la primaria, su mamá que le gusta y, gracias al Internet, sabe que la violencia de
le pedía lavar montañas de ropa de sus dos hermanos género no se trata únicamente de golpes. En la primera
mayores “porque eso le tocaba a las niñas de la casa”, a su ocasión en que su novio de turno le prohibió ponerse una
mamá y a ella. falda, lo dejó sin dudarlo, incluso estando perdidamente
Para ese entonces, Irma aprendió a lavar, planchar y a enamorada. La revancha feminista de Irma está en su
poner sobre la mesa primero el plato de su papá y hermanos, hija. Y también está la de todas las mujeres que en ella nos
después el de su mamá y, por último, el de ella. Igual ocurría debemos multiplicar.
cuando había proteína: carne, pollo, huevos. Primero debía
servirse a los hombres de la casa y si sobraba una pierna
o muslo de pollo, entonces sí era para ellas.
Irma tuvo sus primeros novios a escondidas. Papá
le dijo que si tenía un pretendiente tenía que llevarlo a la
casa primero y después irse inmediatamente a vivir con
él. Ella quería novios primero, maridos después, entonces
escondió por años al papá de sus dos hijos, hasta que na-
cieron. Ni se fue de casa, ni respondió el hombre. Eso sí,
Irma tuvo un papá furioso que, hasta la fecha, le reclama
haber “metido la pata dos veces”.
Pasaron 30 años para que Irma se atreviera a desau- Bibliografía
torizar a su papá. Una tarde, mientras lavaba la ropa de [1] INEGI. Cuéntame. http://cuentame.inegi.org.mx/poblacion/analfabeta.aspx?tema=P
[2] https://drive.google.com/file/d/1IAN68eTY8ZoXuoJ0-W4uTpyZwbiS913H/view
sus hijos pequeños, su progenitor le aventó un canasto [3] https://elpais.com/mexico/2020-07-12/mexico-aun-no-vence-el-analfabetismo.html
con la ropa sucia de sus hermanos ya adultos. “Para que le [4] Roberto Rodríguez Andrés, “Desinformación”, en Fundamentos del concepto de desinformación como práctica
eches mano” dijo el hombre, pero antes de agarrar camino, manipuladora en la comunicación política y las relaciones internacionales. Pág. 232
escuchó a Irma: “ellos también tienen manos, papá”. [5] Encuesta en hogares https://www.inegi.org.mx/programas/endireh/2016/
[6] La violencia económica y patrimonial, el enemigo invisible: https://www.inegi.org.mx/programas/
Irma consiguió un trabajo como empleada doméstica endireh/2016/
en una casa de familia de clase media en la Ciudad de Mé- [7] ONU Mujeres Colombia. https://colombia.unwomen.org/es/como-trabajamos/violencia-contra-las-mujeres/
tipos-de-violencia
xico. En esa casa, unas veces cocinaba ella, otras la señora [8] ONU Mujeres 2020. https://www.unwomen.org
y los fines de semana el esposo de la señora. Incluso los
niños varones participaban de la preparación de alimentos
y de la limpieza, aunque la tuvieran a ella. La proteína era
para todos, para ella, para ellos... hasta podía repetir. Se Margarita es escritora colombomexicana y quisiera tener la misma destreza para cantar rancheras
le hizo tan extraño, tan inusual; fue su primera clase de en el Auditorio Nacional. La primera historia de ficción la escuchó de su abuelo sobre una vaca
igualdad de género. La segunda la recibió cuando asesina- curiosa que espiaba por las cerraduras de su casa. Desde entonces escribe crónicas periodísticas
ron a su hermano mayor al robarle una moto. El padre le recorriendo América Latina y Europa con un iPad donde no puede faltar Ana Gabriel, Vicente
recordó que no podía heredar la casa paterna, aunque él y Fernández y Marco Antonio Solís. Su nuevo reto: escribir libros infantiles inspiradores.
62 PALABRIJES 25 • ENERO-JUNIO 2021

