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Itinerarios en Piedra de sol





          Poema de Octavio Paz por Javier Gaytán Gaytán











               in duda, quien transite en los versos de “Piedra de sol” en-  que se erige no en una sombra moderna, sino en un pasado que
               contrará de forma  física y sensorial una serie de caminos  además de estar en el suelo que uno pisa, se yergue en el que uno
         S trazados por la realidad y por la  imaginación, otros edifi-  se imagina. En esta historia constantemente se abrirán y se cerra-
          cados por la historia y por la propia experiencia, bajo el designio  rán caminos. Entonces se acabarán y se iniciarán diversos ciclos
          impuesto por el calendario azteca. Por ende, esta obra  está  ligada  de vida. Los calificativos, verbos y sustantivos empleados en este
          completamente a la cultura azteca que alguna vez se asentó en el  fragmento, dan la sensación de que no habrá un fin cierto, ya
          territorio de la urbe hoy conocida como Ciudad de México. Gra-  determinado, mientras haya movimiento: “…caminar tranquilo”,
          cias a la palabra y a la fuerza penetrante del poema evocado, esta  “…estrella o primavera sin premura,” “agua que…/ mana todas
          cultura revela al turista extranjero, e incluso al mexicano, muchos  las noches profecías,”  “verde soberanía sin ocaso”. Todo se re-
          itinerarios inéditos y prontos a caminarse. Estos itinerarios con-  suelve en un presente que mira hacia el pasado y hacia el futuro.
          vergen en un pasado remoto y cercano, perviven en el México de   En estos primeros versos de “Piedra de sol”, el yo lírico mues-
          hoy, incluso la fuerza poética de los mismos se proyectará en un  tra su mirada con magnificencia, sin embargo, éste no se vuelve
          futuro. Para Manuel Durán, Paz es un  “…poeta filósofo, lo cual  realidad visible. El poema, por lo tanto, es impersonal. De pronto
          quiere decir que su obra señala caminos y metas comunes a todos  hace acto “una presencia como un canto súbito”. Los caminos se
          los seres humanos”.                                  tornan corporales, la apariencia femenina se asoma en los versos.
                                                               Al yo lírico lo atrapamos “…entre galerías de sonidos”, incluso
            Leamos el siguiente fragmento del poema citado:    fluye “…entre las presencias resonantes”. Entonces mujer y mun-
                                                               do se vuelven uno solo. Cuerpo y recuerdo le permiten al poeta
            Un sauce de cristal, un chopo de agua,             recorrer amorosamente lo que nombra. La escritura adquiere re-
            un alto surtidor que el viento arquea,             levancia, pues con ella se dejan asentadas las muertes y las resu-
            un árbol bien plantado más danzante,               rrecciones, ascensos y caídas que edifican la parte substancial de
            un caminar de río que se curva,                    un presente, de un pasado, pero sobre todo del futuro al cual el
            avanza, retrocede, da un rodeo                     yo lírico probablemente no llegará: “quiero seguir, ir más allá y no
            y llega siempre:                                   puedo: / se despeñó el instante en otro y otro”.
            un caminar tranquilo                                  Es cierto el “caminar de río que se curva, / avanza, retrocede,
            de estrella o primavera sin premura,               da un rodeo / y llega siempre”, pero llega siendo otro. El ciclo de
            agua que con los párpados cerrados                 la vida se cumple aún para el yo lírico y para la creación literaria,
            mana todas las noches profecías,                   ambos mueren, pero siempre, quizás derivado de ellos nacen otros
            unánime presencia en oleaje,                       labios y otras maneras de nombrar y caminar lo evocado. Con esta
            ola tras ola hasta cubrirlo todo,                  obra, Octavio Paz regresa al pasado, transita en el presente y en el
            verde soberanía sin ocaso                          futuro, inaugura una muerte, así como el renacer, vereda de una
            como el descubrimiento de las alas                 vida en la imaginación y en la escritura literarias, piedra de toque
            cuando se abre en mitad del cielo, [...]           para otras plumas... piedra de sol para una pluma intensa n

            De acuerdo con estos versos, la enumeración que Paz utiliza   Javier Gaytán Gaytán estudió Letras Hispánicas en la UAM-I, es director de la revista Amanuense.
          a lo largo de “Piedra de sol” da la sensación de que el yo lírico   Participó como poeta en el Festival del Caribe en Santiago de Cuba en 2000 y 2005; actualmente, es
          viaja constantemente a través de lo que atrapa su mirada. Vida   estudiante de la licenciatura en Creación Literaria de la UACM.
          Palabrijes 00 otoño 2007                                                                              27
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