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La perfección                                        Realidad históricamente rulfiana, un México
          En la literatura es casi imposible hablar de la perfección, ya que  cíclicamente lastimado
          intervienen factores como el estilo y la época, el género y la ex-  Esta obra permite una lectura con perfil histórico, ya que el Méxi-
          tensión, así como el gusto individual y circunstancial de cada lec-  co posrevolucionario, de las ganancias de los terratenientes, de la
          tor. Cada autor llega a su ideal de escritura justo en el momento  pobreza de los campesinos y, por consiguiente, de los pueblos
          en que suelta su texto, en que lo deja en manos del editor para  abandonados en desbandada por los hombres, se imprime en sus
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          que lo convierta en obra, es decir, cuando ya no puede modifi-  escenas de manera ya clásica.  El México de Rulfo coincide con
          carlo. El caso de Juan Rulfo es paradigmático: corrigió su úni-  el de hoy, donde todavía escuchamos: “Nos hemos rebelado con-
          ca novela, dicen algunos, unas cuarenta veces. Hay gente que se  tra el gobierno y contra ustedes porque ya estamos aburridos de
          dedica a desentrañar las razones de esas decisiones. Esta novela  soportarlos. Al gobierno por rastrero y a ustedes porque no son
          tiene muchos amantes que regresan a ella cada vez que pueden,  más que unos móndrigos bandidos y mantecosos ladrones. Y del
          no por la anécdota sino por el placer de leerla. Dice al respecto  señor gobierno ya no digo nada porque le vamos a decir a balazos
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          Carlos Montemayor “…luminoso lenguaje, forjado tan persuasi-  lo que le queremos decir.”   Decir que Rulfo capturó el lenguaje
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          vamente natural, tan engañosamente sencillo” ; críticos, gozosos  del México profundo, del que no tiene rostro, del campesino, es
          o incidentales, algunos lectores consideran que el lenguaje con  un lugar común para sus críticos. Mi opinión no es, sin embargo,
          que Rulfo construyó sus textos es perfecto, en tanto que su con-  la misma, ya que a pesar de que sí hay diálogos con un lenguaje
          tenido no se puede ‘corregir’ o ‘decir de otro modo’.   auténticamente campesino, también es cierto que la novela está
                                                               plagada de recursos retóricos para crear efectos en el lector. La
          Lenguaje hermoso, doloroso, verdadero                manera de presentar las acciones es algo que no existe en lo coti-
          Basta leerlo: “Ya ves, ni siquiera le robé espacio a la tierra. Me  diano, sólo en el mundo literario. Leamos aquí un fragmento del
          enterraron en tu misma sepultura y cupe muy bien en el hueco  cuento “Luvina”, de El llano en llamas:
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          de tus brazos. Aquí en este rincón donde me tienes ahora.”  Al
          toparse con estos textos uno comprende que la escritura es más   Me parece que usted me preguntó cuántos años estuve en Luvi-
          que el esfuerzo por contar algo, es también la combinación, el   na, ¿verdad...? La verdad es que no lo sé. Perdí la noción del tiempo
          orden, la delicadeza para seleccionar ciertas palabras. Los con-  desde que las fiebres me la enrevesaron; pero debió haber sido una
          tenidos rulfianos incitan a disfrutar de las dudas provocadas en   eternidad....  Y es que allá el tiempo es muy largo. Nadie lleva la
          las posibilidades de su historia. En Comala, lugar donde acon-  cuenta de las horas ni a nadie le preocupa cómo van amontonándose
          tece Pedro Páramo, habitan seres pasionales que en la muerte se   los años. Los días comienzan y se acaban. Luego viene la noche.
          relacionan guiados por los mismos excesos e impulsos que los   Solamente el día y la noche hasta el día de la muerte, que para ellos
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          vivos, buscando por igual sus razones para existir. La lectura pue-  es una esperanza.
          de resultar confusa si uno le exige la coherencia y la lógica con
          la que presumimos vivir: del nacimiento a la tumba linealmente.  Lo compasivo es poderse situar en la pasión del otro
          En algún punto la novela dice: “Todo parecía estar a la espera de  Lo arriba citado puede ilustrar el porqué un escritor argentino,
          algo”, ¿de la muerte, de la vida? Su otra obra literaria -a la par en  querido él también por muchos lectores, Ernesto Sábato, dijo lo
          calidad y trascendencia que Pedro Páramo- es la compilación de  siguiente de Rulfo: “...ha podido transmitir, con una mirada ge-
          cuentos El llano en llamas. Son textos para reconocer cómo nos  nerosa sobre las pasiones humanas, la infinita comprensión que se
          desencontramos los humanos, en distintos espacios: la realidad,  necesita aun en los momentos más extremos. Es de tal manera un
          el recuerdo, lo imaginado, lo oculto, la muerte.     creador en el tratamiento del tiempo que su obra ha enriquecido
          Palabrijes 01 primavera 2008                                                                            9
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