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ma que mientras “el arte tradicional invita a mirar, el   qué manera hablar de aquello que es imposible reducir
                      arte silencioso engendra la necesidad de fijar la vista”.  a palabras?, ¿cómo nombrar las experiencias que, en un
                                                                    sentido u otro, rebasan al lenguaje?
                      Lo que no puede nombrarse                        Luis Villoro afirma que la poesía “más que decir lo
                      Hasta aquí he hablado de las distintas funciones del   que es, alude a lo que no es”, y constituye “un habla en
                      silencio  en  la  narrativa:  contribuye  a  la  construcción   tensión permanente entre la palabra y su negación, el
                      de la intriga, seduce al espectador, crea ambigüedad, le   silencio”. No encuentro mejor forma de describir el arte
                      otorga eficacia final al relato... Ha llegado la hora de   discreto de la elipsis, cuya substancia poética “se halla
                      poner atención, para concluir este ensayo, a otra cues-  más bien oculta que manifiesta” (Gorostiza). Hay co-
                      tión: ¿cuál es el significado que adquiere este silencio a   sas que no pueden nombrarse y es mejor simplemente
                      la hora de ser utilizado literariamente?      sugerirlas para que el lector las construya a partir de la
                         Generalmente se piensa que silencio es igual a mu-  imaginación. Se trata de un trabajo sutil con la alusión,
                      tismo, es decir, que el silencio “no significa”. Sin embargo,   una manera excepcional de hacer uso del lenguaje.
                      como hemos visto, esto no es del todo cierto. Basta con   Dice Susan Sontag que en la actualidad “el arte ex-
                      recordar aquel dicho que afirma que “el que calla, otor-  presa un doble descontento. Nos faltan las palabras, y
                      ga”, para darnos cuenta que el silencio es también una   las tenemos en exceso. El arte plantea dos objeciones al
                      forma del lenguaje. Pero habría que ir más allá y decir   lenguaje. Las palabras son demasiado burdas. Y además
                      que éste significa muchas cosas al mismo tiempo. En su   están demasiado ajetreadas”. La utilización del silencio
                      crónica sobre “la marcha del silencio” ocurrida durante el   cuestiona el problema del lenguaje como instrumento
                      movimiento estudiantil del 68, Carlos Monsiváis intenta   para transmitir la experiencia y como modo de compren-
                      descifrar los múltiples significados que tenía marchar sin   sión del mundo. El silencio como mecanismo narrativo
                      decir una sola palabra, sin gritar consignas antiguberna-  tiene ese objetivo: señalar que existe una situación vital
                      mentales, con cinta adhesiva en la boca:      que no puede traducirse en palabras, algo que va más allá
                         El silencio es una estructura; el silencio articula el lengua-  de ellas y que no puede ser aprehendido por el lengua-
                         je de los manifestantes […] El silencio existe como una   je. Lo insólito, la maravilla, es lo que el silencio busca
                         llamada de atención: nuestra marcha es un discurso. El   y puede mostrar. Esta maravilla consiste en poner ante
                         silencio existe como un castigo: denunciamos y liquida-  nuestra mirada asombrada el inusitado mundo donde los
                         mos décadas de verbalismo inepto […] Simultáneamente   secretos del relato dan prueba de su existencia.
                         se procede a la creación de un vacío, donde desaparecen   Acaso no es que el destino del hombre, como afir-
                         las autoridades morales y la educación en el respeto […]   maba Kundera, siempre se halle velado, sino que la me-
                         El mensaje de pronto se aclaró, se despojó de moralejas,   jor forma de nombrar lo indecible es haciendo uso del
                         resultó nítido: en la petición de diálogo, había la animada   silencio. Es como si éste nos quisiese decir que de la
                         disposición de forjarse un lenguaje; en la adopción del   vida no es posible dar cuenta a través de palabras, y es
                         silencio se delineaba la voluntad de adquirir autonomía   tan sólo a través de imágenes cifradas como podemos
                         en el sonido.                              registrar su presencia incomprensible.

                         El silencio significa muchas cosas. Es, como la poe-
                      sía, polisémico. A veces alude a hechos imposibles de
                      traducir  a  palabras.  En  ese  sentido,  la  elipsis  supone
                      que  es  al  menos  difícil  expresar  directamente  ciertas   1 Vale la pena hacer una aclaración. si uno de los recursos para apelar a una lectura cómplice es la
                      realidades. O por decirlo con mayor precisión, los “si-  elipsis, no es el único que hallamos en la literatura. los saltos temporales (flash-backs o analepsis,
                      lencios narrativos” se sustentan en el supuesto de que   flash-forwards o prolepsis, historias simultáneas, desorden cronológico…), en donde el lector
                      ciertas verdades sólo pueden conocerse oblicuamente,   debe reconstruir la sucesión de los hechos, es otro mecanismo que silencia cierta parte de la trama.
                      de manera indirecta, o de que hay algo en la realidad   Algo parecido ocurre con la parodia y la intertextualidad, que constituyen también variaciones del
                      que hace que sólo pueda percibirse desde una perspec-  silencio narrativo: no cuentan la trama previa, pero aluden a ella.
                      tiva incompleta. Walter Benjamin contaba cómo aque-
                      llos que volvían de la guerra, regresaban mudos. Ahí el   Por paradójico que suene, Jezreel Salazar es un escritor de pocas palabras. según sus
                      silencio lanzaba una pregunta que es la misma que a   prejuicios, sólo quien aprecia el silencio es capaz de aprender a escuchar, y sólo quien
                      veces el escritor, en contextos de crisis, se plantea: ¿de   sabe escuchar valora el peso y la belleza de las palabras.
       0                                                                                             PAlAbRIjes 02 otoño 2008
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