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los géneros. Más bien descreo en los géneros, pienso mente ya no es posible hacer ninguna otra cosa. El cora-
que los académicos, los críticos literarios, se han en- zón es depósito de emociones, que se nutre todos los días
cargado desde hace muchos siglos de ponerle camisas y que necesitamos sacar por algún lado, el escritor tiene
de fuerza a la literatura, que se llaman precisamente el don de transmitirnos esto a través de la palabra, sabe
géneros; han confundido a tal grado la percepción de emocionarnos a través de lo que nos cuenta. Esto no es
la literatura que ahora es corriente que un poeta sea ningún misterio, yo creo que el joven poeta, el buen escri-
incapaz de tomar la iniciativa y sentarse a escribir una tor sabe esperar, sabe vibrarse y conocerse a sí mismo, se
novela, o un novelista ponerse a escribir ensayo, porque pone a escribir no como una disciplina; la literatura no es
en su cabecita les hacen creer que o escribes una cosa o una disciplina, es una pasión. Amamos a una mujer guia-
escribes la otra. dos por la pasión, la besamos guiados por la pasión, así
M: Que sólo eres bueno para una de las dos. debe ser la literatura, que nos pongamos a escribir cuando
E: Pero lo básico es que la palabra es una sola, in- verdaderamente ya es como la necesidad de besar a aquella
cluso habría que remontarnos y no pensar en la pala- chica. No puedes esperar hasta mañana. Pase lo que pase,
bra escrita sino en la palabra. Imagínate un gran árbol la necesito besar, necesito escribir. Eso sería lo básico, y ya
y que da frutos de palabra escrita y palabra oral. Hay después vendrían algunas acotaciones, como leer.
gente analfabeta… El escritor va leyendo conforme sus inclinaciones le
M: Que sabe grandes historias, ¿no? dictan a quiénes leer. ¿Qué sucede? Que el libro es un ami-
E: Sí, que me han contado historias fabulosas, o go, pero un amigo que nos debe beneficiar en algo con su
bien, filósofos, sabios que no saben ni leer ni escribir y amistad. Debemos tener la seguridad de que contamos con
te sueltan verdades que se quedan para siempre deposi- ese amigo. Entonces hay libros que vienen de escritores
tadas en tu corazón. Entonces pienso que las divisiones famosos, célebres, nóbeles, pero eso no significa que ese
de la literatura a las únicas personas que les sirven es a escritor nos va a decir a nosotros cosas en lo particular.
los señores de las librerías porque saben dónde acomo- Naturalmente que cuando se es muy joven, lleva mucho
dar los libros, la poesía va allá, el cuento va acá. Pero tiempo descubrir estas afinidades, estas simpatías con los
cuando se proviene de un medio que no ha sido litera- escritores... Se deja uno guiar mucho por la publicidad,
rio —como es mi caso— y que no tienes esos prejui- ¿no? Que entras y en la mesa de novedades ves un libro
cios, entonces te pones a escribir… que dice “100,000 ejemplares vendidos”
M: Es más plástico para ti el asunto. M: Y una dice, éste es el bueno.
E: Las palabras solitas adquieren forma y de pron- E: O te dicen: “se hizo película de esta novela”, que
to te das cuenta que ya escribiste aquello que se llama tampoco garantiza nada. Uno debe acercarse con un gran
poema, que se llama poesía. asombro, con una gran ingenuidad, no querer enseñarle a
M: Entonces, la palabra busca su cauce. los libros; que ellos nos enseñen, que nos transmitan secre-
E: Exacto. Así de simple. Así de simple y de impor- tos, por eso insisto, hay que leer mucho para finalmente ir
tante es eso. desarrollando las capacidades electivas de los libros.
M: ¿Y el escritor es el propiciador? M: Y habrá que intentar varias veces el texto, porque cuan-
E: Sí, de quitarle a la palabra esa casilla en la que do ya no puedes más, te derramas en el papel, pero es difícil
está encajonada. quedar a la primera.
M: Y ahora que llegamos a la palabra oral, regresamos E: El trabajo de escribir... el 50% consiste en destruir,
otra vez a los sonidos. el otro 50% en pensar. Hay que pensar constantemente
E: Sí. para escribir, y al escribir, revisar constantemente todo lo
M: Parecería que el sonido, el silencio y la palabra for- que se escribe y ser inflexible. Pensar y pensar y pensar.
maran una suerte de trinidad, cuando se canta la palabra Obsesionarse de lo que estamos escribiendo, todo el tiem-
se hace música… po pensar en eso. Sobre todo cuando se trata de una obra
E: Claro, ahí las palabras son notas. de gran aliento, como una novela. Y siempre está uno en
M: ¿Qué les sugerirías a los escritores que se están ini- posibilidad de mejorar aquello que estamos escribiendo.
ciando y que tienen un poco de temor de “¿la podremos hacer Hay que ser inflexible y tener presente siempre al mejor
o no la podremos hacer?” consejero, que es el bote de la basura.
E: Bueno, lo primero y más importante: que no es-
criban, que dejen que su espíritu se acumule de emo- 1 Programa de educación superior para Centros de Readaptación social de la UACM.
ciones, de sensaciones y que cuando ya no sea posible
contener todas las experiencias que se viven cada día, Aun cuando ama las palabras y la conversación, Maya López está marcada por el silencio;
entonces que se sienten a escribir, cuando verdadera- tanto, que lo explora como material de trabajo expresivo.
PAlAbRIjes 02 otoño 2008

