Page 18 - P02
P. 18

Según este texto, “zangolotear” es un verbo poético.
                      Este breve ensayo se acerca a la obra de Ramón López

                       Velarde a través de un ejercicio lúdico y hasta pícaro:
                                    glosar creativamente a un clásico.



































                                                   Por Jairo Israel Moreno


              o se puede comer pinole y chiflar al mismo tiempo, es  tórica propia de la elocutio, esto es, del embellecimiento en
              bien sabido. La degustación precede a la exclamación,  el  decir,  la  comparación: “Y  te  zangoloteo  como  árbol”,  la
       Nque en el caso del dulce prehispánico; sólo puede ser de  cual que no queda muy clara hasta que se leen los siguientes
       júbilo. Lo mismo ocurre con la poesía. Vengo de degustar unos ver-  versos: “Para que caigan sobre mí / Tus dulces frutos”. Y eso
       sos jerezanos, y ahora, si usted me lo permite, me dispongo a silbar.  es todo.
          Qué opina usted de los siguientes versos:            Ahora bien, en la estrofa aparece una palabra que salta in-
                                                            mediatamente por no pertenecer al grupo semántico utilizado:
          Pongo mis manos                                   “zangoloteo”. Por lo regular decimos: “sacudí el árbol hasta que
          Sobre tus hombros desnudos                        cayó la pelota”, no decimos: “zangoloteé la jacaranda hasta que
          Y te zangoloteo como árbol                        cayó el gato” (aunque esta frase es muy bonita, creo yo). Qui-
          Para que caigan sobre mí                          zá se sorprenda al saber que la palabra zangolotear proviene de
          Tus dulces frutos                                 la palabra zángano, y ésta probablemente de “zang”, que simula
                                                            el zumbido de ese animal experto en holgazanear. ¿Entonces, se
          Tal  vez  piense  que  son  un  poco  salvajes,  misóginos  y  preguntará, por qué utilizamos zangolotear como sinónimo de
       hasta vulgares. Y tendría mucha razón: son todo eso y más.  ‘sacudir algo fuertemente’? Joan Corominas puede ayudarnos al
       Estos versos los compuse maliciosamente para mostrarle las  respecto: “Los derivados [de la palabra zángano] —nos dice en
       virtudes  extraordinarias  del  maestro  jerezano  José  Ramón  su Breve diccionario etimológico de la lengua castellana— además
                                     1
       Modesto  López  Velarde  Berumen .  Empecemos  a  desme-  de la noción de la holgazanería e inepcia propias de este insecto,
       nuzar versos.                                        expresan la visión de sus piernas largas y bamboleantes”. Pues ahí
          Las dos primeras líneas de la estrofa compuesta por un  lo tenemos, moverse guangamente como las piernas del zángano.
       servidor narran una acción en presente (no vale la pena que  Toda la estrofa tiene igualmente este movimiento.
       copiemos una vez más los dichos versos, son tan claros como   Dejemos el bamboleo y pasemos a la espléndida poesía del
       el agua); en la siguiente línea ya encontramos una figura re-  maestro jerezano:
                                                                                                    PAlAbRIjes 02 otoño 2008
   13   14   15   16   17   18   19   20   21   22   23