Page 29 - P02
P. 29
Donde habita causa por la cual el mexicano no escribe: la pobreza del país, “el ge-
nio de Shakespeare no nace de gente de trabajo, ineducada y servil”.
Las oportunidades, de cualquier índole, escasean en México. En
cuanto a esto, Woolf pone un ejemplo hipotético, si Shakespeare
el silencio Era tan audaz, tan imaginativa, tan impaciente de ver el mundo
hubiese tenido una hermana cuál hubiera sido su educación:
como él. Pero no la mandaron a la escuela. No tuvo oportunidad de
aprender gramática y lógica, menos aún de leer a Virgilio y Horacio.
Hojeaba de vez en cuando un libro, uno de su hermano, quizá, y leía
unas cuantas páginas. Pero entonces venían los padres y le decían
que fuera a zurcir las medias o atendiera el guiso y no malgastara su
tiempo con libros y papeles.
En el caso de este país, las hermanas de Shakespeare, como
se puede apreciar, abundan. Ni el hombre ni la mujer tienen la
posibilidad de crearse una vida de artista, de creador, porque vi-
vimos marginados como las mujeres de antes del siglo XIX que
menciona Virginia Woolf. La escritora agrega, hablando de la
literatura de los diarios personales y las cartas de escritores hom-
bres surgidas a partir del siglo XIX:
Uno deduce de esta enorme literatura de confesión y de autoaná-
lisis que escribir una obra de genio es casi siempre una proeza de
prodigiosa dificultad. Todo contradice la posibilidad de que nazca
completa en la mente del escritor. Generalmente las circunstancias
materiales están en contra. Los perros ladran; la gente interrumpe;
hay que hacer dinero; la salud se quebranta. Además, acentuando
todas estas dificultades y haciéndolas más insoportables, está la in-
diferencia notoria del mundo. El mundo no pide a las personas que
escriban poemas y novelas e historias; no los precisa.
II
Por eso se vuelve tan actual para la sociedad mexicana el en- El “Soneto en ix” trata de un cuarto vacío, de la necesidad de
sayo de Woolf. Quiero decir que, al vivir bajo circunstancias muy silencio para crear:
parecidas a las de las mujeres de antes del siglo XIX, este libro se Por ejemplo, una ventana nocturna abierta, pero con las dos persia-
me volvió fundamental. Si vemos a nuestros escritores más reco- nas cerradas; un cuarto con nadie adentro, a pesar del aire estable que
nocidos no provienen, como se dice, de cuna humilde: ni Octavio ofrecen las persianas cerradas y, en una noche hecha de ausencia o
Paz ni Carlos Fuentes se criaron en circunstancias adversas. interrogación, sin muebles, salvo el esbozo plausible de vagas conso-
Además, añado que, actualmente en México no hay silencio, las, el marco, belicoso y agonizante, de un espejo colgado al fondo,
que es lo que se busca conseguir con el espacio independiente. con el reflejo, estelar, incomprensible, de la Osa Mayor, que enlaza al
Vivimos un tiempo de escándalo entre los tiroteos de los narco- cielo solo a esta habitación abandonada del mundo.
traficantes y los federales, los fenómenos de injusticia e impuni-
dad que padecemos, pero gozan los políticos; eso hace un ruido Ésta es la explicación que da Mallarmé a su poema. Y a mí
constante en nuestro pensamiento. me parece un poema en prosa este solo comentario, razón por la
Para quien escribe poesía, en verdad, todo esto se entiende que no transcribo el complejo soneto. Por ahora, que esta glosa
con mayor facilidad, porque como dice Valéry, la sensibilidad es baste.
femenina. No existe tal espacio y eso es precisamente lo que dice El texto de Mallarmé trata de la ausencia del poeta, pero don-
el ensayo de Woolf: se necesita un lugar exclusivo para escribir. de se muestra al poema. El texto está colmado de aire, espacio y
Una habitación donde se pueda estar solo, donde el poeta o la luz, cualidades del silencio. Quiero decir que no sólo hay poesía
narradora no sean interrumpidos, donde el escritor pueda ejercer en lo que está escrito con las palabras sino en lo que no se es-
su libertad (toda libertad es creativa). Si bien las mesas de los cribe en el espacio vacío del silencio. La poesía está antes, en el
cafés y las bibliotecas ayudan, quien haya escrito en el café y en estado que la produce; después, en la evocación que crea el autor.
la biblioteca sabe que no es lo mismo que escribir a solas, en la El poema sostiene este gran peso de dos experiencias que no se
intimidad. El silencio de la creación. encuentran en ningún sitio. Como el sonido del piano no es el
PAlAbRIjes 02 otoño 2008

