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RECORTA AGITA PEGA
Por Jairo Israel Moreno
Para contradecir que la poesía es solamente un regalo de las musas, el autor de este
artículo nos muestra una forma sencilla y azarosa de exploración poética.
I
Permítanme platicarles algo que me ha dado en qué bras seleccionadas. En apariencia este proceso parece
pensar. Hace unas semanas escribí un poema. Tuve complicado, pero después de varios versos lamentables
la osadía de mostrarlo a dos personas avezadas en el y de intercambiar algunas estrofas, sentí que había un
tema. Ambos lo revisaron y concluyeron que el texto poema. Aquí lo tienen:
era ‘redondo’, no muy bueno, pero publicable; es decir,
el poema estaba terminado. Y esto es lo que me inquie- levantan la cabeza
ta, ¿cuándo sabemos que un poema está terminado?, los prosaicos unicornios del alba
¿qué características debe tener un poema para que sea
‘publicable’?, la redondez del poema ¿a qué obedece? guarda su calor
Sin ánimo de parecer vanidoso debo decirles que tumbada en la colina
mi mano ha escrito cientos de poemas. Y lo digo de la collada cabellera de espigas
esta manera porque tal parece que las palabras han
brotado sin yo preguntarme de dónde vienen, para qué navega la brisa con mástil de abandono
las escribo, hacia dónde van. Sin duda es indispensable
algo de inconsciencia en la elaboración de un poema, ¿durmió toda la noche
pero (y de esto me he dado cuenta a raíz de pensarlo) esta mariposa aterida
en determinadas dosis y bajo supervisión. Dejen les sobre mi frente?
cuento cómo construí ese poema del que tanto hablo, y
ya ustedes juzgarán el resultado, como debe ser. bala el rebaño dorado en dirección del viento
Me senté frente a la computadora. Abrí dos pági-
nas de internet: una de poemas de Porfirio Barba Jacob,
la otra de Antonio Machado. Asimismo, abrí el proce- II
sador de texto y un bloc de notas y comencé a traba- Paul Verlaine, aquel que disparó a Rimbaud y erró el tiro
jar. Recorté algunas estrofas de “La canción de la vida matando a una musa, dijo que “un poema no se termina
profunda”, de Barba Jacob: “Hay días en que somos tan de escribir nunca, meramente se abandona”. Han pasado
móviles, tan móviles... / como las leves briznas al viento varios meses desde que ‘escribí’ aquel poema. Pienso que
y al azar”, y otras de “Amor salvaje”, de Machado: “¡Ah, hay demasiadas palabras. Tal vez si borro prosaicos; y co-
qué nidada de caricias salvajes descubrí! / Guardadas llada; y toda la tercera estrofa: “navega la brisa...”
en tu bosque desde el alba del mundo”. Una vez que ¿Ustedes qué opinan?
pegué las estrofas en el bloc de notas, recorté palabras
de estas estrofas y las pegué en el procesador de texto.
Cuando tuve suficientes me dediqué a leer los poemas Jairo Israel Moreno es estudiante de la carrera de Creación Literaria en la uaCm. Le
originales una y otra vez, alternando la lectura con la gusta el pasito duranguense, la poesía de López velarde y la elegancia chistosa de los pe-
escritura de alguna frase pequeña debajo de las pala- rros chow chow.
Palabrijes 03 primavera 2009 15

