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Otra dimensión de las ‘malas palabras’ es ejemplo. En todo caso, la culpa no la tienen
la de celebración, cuando la alegría se vuela la las palabras, sino quien las usa. Es el hablante
barda de la ‘corrección’ que es más bien de la quien tiene el poder. Así, las ‘malas palabras’
‘aceptación social’, y se desborda en expresio- son como las putas, personas con todos sus
“Quiça en Roma no podríades nes como a toda madre, poca madre (que por derechos pero mal vistas, discriminadas, im-
lo demás se contradicen una a la otra en su presentables, aunque ellas hagan viables ex-
encontrar un hombre que mejor
sentido literal, aunque se usen indistintamen- celentes canales de comunicación o sean muy
sepa el modo de quantas putas te para decir que algo está súper bien), chin- buenas para describir algo con propiedad, es
ay, con mata o sin manta. Mirá, ay gón, chido, chidísimo, chidérrimo, chidito, padre, decir, con precisión, capaces de la complici-
padrísimo (cuya filiación machista salta a la dad y la irreverencia necesarias para desnu-
putas graciosas más que hermosas, vista). En su papel de interjección están las dar el lenguaje de sus ropajes de gala o de
y putas que son putas antes que palabras chin, chale, chole, charros, changos; cuya trabajo y presentárnoslo en toda su magnitud
che es sin duda apócope del verbo mexicano terrible y maravillosa.
mochachas; ay putas apassionadas, por excelencia: chingar. Ahora que soy una mujer, maestra de la
putas entregadas, afeitadas, putas Mención aparte merece en México la pa- expresión escrita y hablada, escritora en los
labra güey que al parecer tiene su origen en la tiempos libres, viciosa de la lectura y por demás
esclarecidad, putas reputadas y deformación de la palabra buey que es un ani- parlanchina, o para decirlo de otra forma, ha-
re-provadas...; ay putas noturnas mal grande, fuerte, lento, salvaje, explosivo y bitante de la cultura escrita —y hablada— en
cuya inteligencia jamás le ha llamado la aten- pleno ejercicio de sus derechos (aunque quizá
y diurnas, putas de cintura y de ción a nadie… y es por ahí por donde se hace no de todos sus deberes), agradezco el día en
marca mayor; ay putas orilladas, la asociación a la primera de sus acepciones: que se me rompió la corrección de las pala-
ser güey es ser tonto o lento, o para decirlo bras en los oídos porque ahora puedo inter-
bigarradas, putas combatidas, de manera más precisa, ser pendejo. Pero güey narme en el mar de las palabras, en su fuerza
vencidas y no acabadas, putas es una palabra que evolucionó y se convirtió rugiente, batirme en las olas de la lengua y su
también en sinónimo de amigo, camarada, espuma, sabedora de que es un mar inagota-
devotas y reprochadas de oriente
cuate, carnal, que es la forma coloquial de de- ble, lleno hasta su madre de vida, de viajes, de
a poniente y sentrión, putas cir que alguien es carne de tu carne, ya sea por tormentas, de cielos claros y estrellas. El más
convertidas, repentidas, putas viejas, vínculo sanguíneo o porque es un amigo tan sublime y chingón mar de la vida.
cercano que se ha convertido en tu hermano,
lavanderas porfiadas que seimpre en tu carnal. Quizá —y esta es una hipóte-
an quinze años como Elena...; ay sis— en ese espacio de intercambio libre y
gozoso de los amigos, donde muchas veces se
putas trincadas, putas calladas, admiten y señalan las falencias, es fácil admi-
putas antes de su madre y después tir que a veces se es un(a) güey, aceptar que
tus amigos te señalen así y reír con ellos de
de su tía, putas de subientes y la propia estupidez. Sólo los amigos por su-
descendientes..., putas abispadas, puesto. A lo más, los amigos de los amigos.
Si un extraño te espeta “eres un güey”, surge
putas terceronas, aseadas, de inmediato un conato de pelea. Por otra
apuradas, gloriosas; putas buenas parte, güey es una palabra que no tiene género 1 Guanaca: apodo gentilicio femenino para las nacidas en el salvador.
y puede muy bien ser aplicada a una amiga: 2 Chapina: apodo gentilicio femenino para las nacidas en Guatemala. Catracha:
y putas malas y malas putas...; “¿Qué onda, güey?, ¿por qué tan guapa?” y apodo gentilicio femenino para las nacidas en honduras.
putas secretas y públicas, putas evitar así el desagradable güeya que en lo per- 3 al respecto véase josé G. moreno de alba, “¿Qué es ser un malhablado?”
sonal siempre me ha remitido a su homófona en La lengua española en México, FCe, méxico, 2003. también publicado en este
jubiladas..., putas beatas y beatas
huella o que me resuena con zarigüeya (dulce número.
putas..., putas alcagüetas..., putas marsupial de los bosques con quien tampoco 4 el subtexto se refiere a la intención que transcurre implícitamente, por debajo,
modernas...” identifico a las mujeres). del discurso explícito.
Es importante subrayar en este terreno
de las mal llamadas ‘malas palabras’ la impor- Maya López ama las palabras, todas, sin discriminación alguna. por
Francisco Delicado, tancia del subtexto, que es el que finalmen- eso se maravilla de estudiar el origen del lenguaje y la lengua, la trave-
te teñirá de agresión, de alegría o de mero sía que las palabras han hecho desde la laringe del abuelo Cro magnon
El retrato de la Loçana andaluza, 1528 acervo cultural la misma palabra, puta, por hasta internet.
20 Palabrijes 03 primavera 2009

