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La segunda acepción de desvergüenza es “dicho o hecho impúdico  cender, incendiar’], en sentido recto, rige objeto directo de cosa
          o insolente”. Véase, por lo tanto, que, a pesar de los elementos que  material;  la  novedad  semántico-sintáctica  de  la  expresión  está
          intervienen en el vocablo malhablado, una persona malhablada no es  en el empleo figurado de prender, que permite construirla con
          precisamente ‘quien habla mal’, sino el que se expresa, por una parte,  objeto directo no material); saca tu chamuco y diviértete (‘abando-
          con atrevimiento y descaro, y, por otra, con falta de recato y pudor.  na tu problema, tu complejo, tu sentido de culpa, tu depresión y
            No puedo menos que estar de acuerdo con el diccionario en  diviértete’: uno de los aciertos de esta expresión es el feliz em-
          que, por lo general, un malhablado no habla ‘incorrectamente’.  pleo figurado del nahuatlismo chamuco [‘diablo’] y ponerlo como
          Hace ya algunos años que Eugenio Coseriu, en una célebre con-  objeto directo del verbo sacar); la gente se clava con el disco (‘se
          ferencia, distinguió en el lenguaje, lo correcto y lo ejemplar (“El  entusiasma, goza en profundidad’: hay originalidad en hacer re-
          español de América y la unidad de la lengua”, I Simposio de Filo-  flexivo el verbo [clavarse] y en el tipo de régimen [clavarse con]);
          logía Iberoamericana, Libros Pórtico, Zaragoza, 1990, pp. 43-76).  sacar a alguien de onda (‘descontrolarlo’); ser alguien buena onda
          Sólo será incorrecta una expresión cuando se aparte de las reglas  (‘tener buenas vibraciones, ser persona interesante, agradable’);
          del sistema abstracto llamado lengua. Por lo contrario,    agarrar la onda (‘sintonizar con algo o alguien, entender
          infinidad de expresiones resultarán poco ejemplares para   algo, entenderse con alguien’: la palabra onda, en el espa-
          determinados hablantes. La explicación está en que la      ñol juvenil mexicano, es casi imposible de definir o, mejor,
          ejemplaridad se establece en relación con manifestacio-    tiene innumerables sentidos y matices. Entre ellos desta-
          nes del sistema lingüístico comprobable en el tiempo y en el es-  ca, tal vez, el que, en sentido figurado, tiene que ver con el ámbito
          pacio. A ello se debe que ciertos aspectos de las hablas juveniles  radiofónico o, mejor, en general, con onda=vibración o —en el
          vengan a ser poco ejemplares si se los confronta con determina-  habla de los jóvenes— vibra [de vibrar: fig. ‘conmoverse’]); dis-
          dos paradigmas sociales del comportamiento lingüístico. Es con-  cutirse, mocharse alguien con algo: que se discutan, que se mochen con
          veniente empero poner énfasis en que lo poco ejemplar del habla  los tragos; (‘que inviten los tragos, que los paguen’: nuevamente, se
          juvenil tiene que ver muy poco con lo estrictamente lingüístico y  ve el empleo pronominal del verbo [discutirse, mocharse] que rige
          mucho con el componente social que está presente en todo hecho  preposición con, lo que permite el nuevo significado; nada tiene
          de habla. Permítaseme un simple ejemplo: en la expresión “*Creo  que ver, semánticamente, discutir algo y discutirse con algo; mochar
          de que llegastes tarde” la poca ejemplaridad se explica por simples  y mocharse con algo); fingir demencia (‘hacerse el loco’: lo que aquí
          razones gramaticales (las reglas gramaticales de ciertos hablantes  llama la atención es la rara elegancia de la construcción, extraña
          no coinciden con las reglas gramaticales de los hablantes presti-  en la despreocupada sintaxis juvenil); un buen de algo: un buen de
          giosos). Por lo contrario, véase la siguiente estrofa de una conocida  videos (‘gran cantidad de videos’: la curiosa frase un buen parece
          canción rockera mexicana:                            producto de una elipsis, aunque resulta difícil su reconstrucción
                                                               debido, entre otras razones, a su género gramatical masculino:
                          Mejor yo me echo una chela           ¿un buen lote, montón conjunto?; nótese el peculiar adjetivo apoco-
                          y chance enchufo una chava,          pado buen, que aquí tiene valor abundancial); pegarle a todo (‘ha-
                            chambeando de chafirete            cer muchas cosas, multiemplearse’); llevarla leve (‘no preocuparse
                          me sobra chupe y pachanga.           demasiado’).
                                                                  Este lenguaje juvenil se nos muestra asimismo fecundo en
          La canción lleva por título “Chilanga banda”; su autor es Jaime  creatividad en los diversos niveles socioculturales y económicos,
          López. Una versión de otro cantante mexicano de rock (Iñaki),  aunque probablemente sea esto mucho más patente en ciertos
          calificada por él mismo como “muy libre y ridícula”; es la siguien-  grupos urbanos —muy poco en hablas rurales, que resultan en
          te: “Mejor tomaré una cerveza / y tal vez consiga sexo con una  comparación particularmente conservadoras— pertenecientes a
          joven, / trabajando de taxista / me sobran bebida y fiesta”. La baja  un nivel sociocultural bajo. Tengo la impresión de que el flujo
          o nula ejemplaridad de esas expresiones no tiene su explicación  de influencias lingüísticas, en lo que respecta a hablas juveniles
          en la no coincidencia de reglas gramaticales entre dos grupos de  en México, es de abajo hacia arriba: expresiones, modos de ha-
          hablantes, sino mejor en la no coincidencia de las reglas de com-  blar de grupos de bajo nivel socioeconómico y cultural es muy
          portamiento social que permiten o impiden vestir de determina-  fácil advertirlos en el lenguaje de jóvenes de las clases media y
          da forma u oír tal o cual tipo de música, o leer o no determinado  alta; lo contrario es más bien raro. Obviamente el que las hablas
          género de literatura.                                juveniles sean, algunas veces, creativas no impide que, en otras
          Entre otras características menos evidentes, el lenguaje juvenil  muchas ocasiones, los jóvenes (y los demás) seamos en verdad
          tiene la de la creatividad. Se manifiesta ésta en todos los órdenes  malhablados.
          y niveles lingüísticos. Hay, por ejemplo, innovaciones que pueden   1 moreno de alba. ¿Qué es ser un malhablado? en La lengua española en México. méxico. FCe. 2003. pp. 128-130.
          verse como sintácticas, si por ello entendemos la capacidad de
          combinar novedosamente ciertos signos lingüísticos: prender el   José G. Moreno de Alba es una institución en la lingüística en méxico y de méxico. actual director de la
          ambiente (‘animar una reunión, una fiesta, un bar’: prender [‘en-  academia mexicana de la Lengua es autor de numerosos libros de difusión e investigación sobre el español.
          Palabrijes 03 primavera 2009                                                                          31
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