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Entrevista con


                     José G. Moreno de Alba



                            Premio Nacional de



             Lingüística y Literatura 2008






                           Una estupenda conversación con la profesora
                          Norohella Huerta donde el actual director de la


                                    Academia Mexicana de la Lengua,
                                      aclara lo que son las leperadas.











                 verigüemos qué es lo que opina José G. Moreno de Alba  convención tan natural, tan social, como lo es, por ejemplo, la
                 [especialista mexicano en lingüística hispánica] sobre las  ortografía. También uno podría preguntar: “Oiga, ¿qué tiene de
          A‘malas palabras’ y comprobemos que quien sabe hablar  malo escribir una palabra como burro con v?, ¿qué tiene de malo?,
          no tiene temas tabú, al contrario, abre con curiosidad interrogan-  ¿por qué me lo tachan?” Pues porque hay una convención social
          tes donde otros hablantes sólo pueden mirar obviedades.    que nos dice que no debe escribirse burro con v sino con b. ¿Gana
                                                               algo la lengua en eso? La lengua, en sí misma, nada, ¿verdad?
            Norohella: Groserías, leperadas, malas palabras, malas voces, en-  Pero, la gente queda contenta.
          tre otros, son nombres que han recibido palabras como chingón, pende-  Yo siempre digo que la sociedad es un club; un club con dife-
          jo, madrear, ¿cómo habría que nombrarlas?            rentes niveles de exclusividad, todos queremos entrar en ese club
            José G. Moreno de Alba: Yo recuerdo un hermoso libro de  aunque lo critiquemos, todos queremos ser parte del club por una
          don Ángel Rosenblat que se llama Buenas y malas palabras en el  u otra razón, y ese club tiene reglas, que no a todos convencen,
          castellano de Venezuela. Es un libro excelente, por cierto. En él  pero si quiero entrar al club, pues tengo que cumplir esas reglas;
          decía que evidentemente todas las palabras son buenas, no hay  igual que si alguien le pide que para un empleo use corbata y us-
          palabras malas, no puede haber malas palabras. Las groserías son  ted dice: “¡Yo soy enemigo de la corbata!” Pues no entre a trabajar
          un fenómeno enteramente extralingüístico, son un fenómeno so-  a un lugar así, vaya a un lugar donde no le exijan corbata. Es lo
          cial.                                                mismo en el lenguaje, en los hábitos sociales del lenguaje.


            N: ¿Qué clase de fenómeno social?                     N: ¿Qué son los hábitos sociales del lenguaje?
            M: Por darle un ejemplo, lo mismo sucedería con quien vis-  M: Los hábitos sociales del lenguaje suponen una especie de
          tiera de manera estrafalaria o que se pusiera unos zapatos muy  normas; algunas son normas de cortesía, en las que se cumplen
          raros o que vistiera con tenis y con corbata; ahora veo que sí hay  reglas muy estrictas, que se han formulado convencionalmente
          quien viste con tenis y con corbata, en fin, llama la atención; pero,  por los hablantes de una comunidad y que se convierten en mo-
          por qué es malo ponerse tenis y corbata? Simplemente es porque  delo de buen uso. Es decir, yo puedo decir una palabra altisonante
          hay una especie de norma social que impide ciertas combinacio-  en un ámbito determinado, con unas personas determinadas, pero
          nes en el vestido, ciertas maneras de hablar. Yo creo que es una  no la puedo decir en otro, con otras personas; éstas son cuestiones
          Palabrijes 03 primavera 2009                                                                          33
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