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blada en los corpus, esto nos ayuda a determinar la pertinencia  lo que van diciendo los jóvenes y me quedo sorprendido todavía
          de registrar una palabra o no, pero generalmente esperamos a  más de que palabras que eran propias de los muchachos, lo son
          que aparezca documentada en lengua escrita y que sea usual en  ahora de las muchachas.
          el habla. Los diccionarios no pueden registrar todo el léxico del   Aquí  en  México  también  llaman  ‘güey’  a  las  muchachas:
          español, acogen sólo una selección de los usos más extendidos o  “¡Oye, güey!”, y le están hablando a su amiga. Cada país tiene sus
          característicos. Por eso tenemos tantas dificultades los que hace-  propias preferencias lingüísticas, de modo que lo que es grosería
          mos diccionarios. Es decir, ¿se pone?, ¿no se pone?, ¿güey con g se  en un lugar puede no serlo en otro. Que aquí en México pueda
          debe poner en un diccionario?, ¿es una grosería o es una manera  ser una ofensa llamarle ‘güey’ al otro, pues... en otros países les
          ya de hablar? Es decir, los españoles dicen: ‘¡oye, tío!’, acá dicen:  da risa. Mi hijo hacía una maestría en Madrid y se hizo muy
          ‘¡oye, güey!’ ¿Qué tiene de grosería?                amigo de los de un bar en la esquina, le decían “El Güey”, pues
            Yo recuerdo que, cuando mi hijo estaba en la primaria, como  les dijo que en ciertos contextos los mexicanos dicen güey cariño-
          en cuarto o quinto de primaria, no sé por qué                        samente. A ellos les parece chistoso que en
          salió la palabra buey. Entonces él dijo: “A ver   Cada país tiene sus   México pueda ser una ofensa o una palabra
          papá, ¿dijiste buey?”,                  propias preferencias         afectuosa, cuando en España hay un restau-
            “Sí,  buey.”,  “¡Ah!,  entonces  está  bien.”,                     rante muy famoso que se llama El buey, en
          “¿Por qué estaría mal?” –le dije yo, “Porque si   lingüísticas, de modo que   el que todo el mundo va a comer carne, pero
          es con g el maestro dice que es una grosería:                        acá ‘buey’ puede ser una palabra ofensiva.
          güey; ni lo digas papá, nos castigan.” Entonces  lo que es grosería en un
          de ahí lo aprendí, su maestro le bajaba puntos   lugar puede no serlo en   N: ¿Y qué hay con las vulgaridades?
          si le decía güey al amigo, pero con b, buey, no                         M: Las vulgaridades, ése es otro proble-
          había problema. Estos hábitos fonéticos, léxi- otro. Que aquí en México   ma. Hay vulgaridades que no son groserías,
                     cos,  que  acaban  enlistados  en   pueda ser una ofensa   sino son simplemente vulgaridades; es decir,
                     el inventario de groserías, pues   llamarle güey al otro,   palabras  de  mal  gusto,  poco  elegantes,  co-
                     son también muy discutibles. Es                           rrientonas.  Palabras  que  se  consideran  im-
                     discutible que puedan o no ser  pues en otros países les da   propias  de  personas  educadas  o  cultas.  En
                     grosería; para mí güey, ahora, es     risa.               México,  muchísimas  palabras  vulgares  tie-
          un tratamiento de los jóvenes; algunos no tan                        nen origen en los complejos machistas, un
          jóvenes, porque ya veo que señores de cuaren-                        machismo muy, muy absurdo. Hay palabras
          ta años están güeyeándose constantemente.                            que no son ofensivas o vulgares por sí mis-
            Entonces, yo distinguiría ese tipo de expresiones, de las que  mas, sino por el tono, porque la sociedad ha determinado que son
          son sexuales, de las que son albures; todas ellas deben tener la  malsonantes y otras son ofensivas por su significado. Yo distin-
          marca de acuerdo con lo que la sociedad determina; no con lo  guiría ambos casos. Por ejemplo, ya en tiempos de la Edad Me-
          que los lingüistas determinemos, es un asunto más de sociología,  dia, puto o puta eran evidentemente ofensivas por su significado y
          de agudeza lingüística si quieres. Pero, la definición de lo que es  ahora siguen siéndolo por esa razón.
          una grosería, una majadería, dependerá de lo que la sociedad de-  Lo que hace falta, por una parte, y ustedes los lingüistas, los
          termine en cuanto a los contextos y situaciones en que se emplee.  lexicógrafos, lo tienen que hacer, es catalogar bien las llamadas
          Lo que el lingüista, el lexicógrafo debe hacer es estar muy atento  groserías, por su origen, por su función comunicativa, determi-
          para observar estos, entre comillas, ‘caprichos’ de las situaciones  nar  su  significado,  el  efecto.  Por  ejemplo,  el  significado  de  las
          sociales, porque cambian mucho.                      cuestiones sexuales; es decir, si se ofende a una persona cuando
                                                               se le dice: “Oye, tu mamá es puta.” Entonces la palabra ‘puta’ es
            N: ¿Las groserías son iguales en todo el mundo hispánico?  una palabra no sólo malsonante, que lo es, pero yo diría que ahí
            M: No, claro que no. Al igual que el español no es idéntico en  es malsonante por su significado ofensivo, porque su significado
          todos los lugares en que se habla, las groserías pueden ser algunas  mismo es ofensivo. Pero, una palabra como buey, pues no, ¿cómo
          comunes y otras distintas. Por ejemplo, yo viajo mucho por razo-  puede ser ofensiva?
          nes de trabajo a España, paso temporadas largas allá y me gusta
          oír a la gente. En España tienen muchas blasfemias en torno a la   N: ¿Quiere decir que cualquier palabra podría ser una grosería o
          escatología, porque allá, cagar es para todo. Antes oía a los jóve-  una ofensa según el contexto?
          nes, a los hombres, a las personas sin mucha educación decirlas;   M:  En  efecto,  en  México,  por  ejemplo,  la  palabra  ‘madre’
          ahora, en cambio, escucho ya a las señoras, a las muchachitas de  puede formar cantidad de expresiones que pueden ser positivas,
          escuelas privadas, muy jovencitas, muy elegantes, diciendo esas  negativas, o neutras. Cuando decimos: “¡Pásame la madrecita!”,
          palabras que, a mí me parecía que correspondían a otro nivel so-  y es un tornillo, pues realmente no estamos ofendiendo a na-
          cial; pues ahora ya son generales. Yo voy en el metro escuchando  die; ninguna mamá se ofende porque se le llame ‘madrecita’ a un
          Palabrijes 03 primavera 2009                                                                          35
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