Page 46 - P03
P. 46
ofensivas, obscenas, impúdicas, insolentes, soeces, denigrantes, exhortativa), ¡Ah chingá, chingá! (expresión de duda o sorpresa), ¡con
sólo por citar las formas más comunes. una chingada!, ¡chingao! (expresión de molestia), ¡chin! (expresión de
Si hay tantas posibilidades léxicas para nombrarlas es porque desagrado, apócope de chingao). Se pueden combinar: ¡chinga tu
son muy importantes en nuestra cultura: a mayor importancia y madre! (molestar, violar a la madre), ¡dejar de chingar la madre! (dejar
matización cultural de una realidad determinada, tenemos en la de molestar), chingomadral (en abundancia), ¡chin chin! (expresión
lengua un mayor número de unidades léxicas para designarla. para asegurar la verdad de algo).
Las groserías son una muestra de la capacidad creativa de los El espectro de las groserías es amplio y grande su riqueza. Más
hablantes, pues son innovaciones lingüísticas de una comunidad allá de las reprimendas por su uso, es imposible negar su utilidad
y son, al mismo tiempo, reflejo de una determinada forma de ver y lo apasionante de su estudio. Son parte indispensable del habla
y entender el mundo. La selección de groserías que se presenta cotidiana, así como de nuestra vida personal y colectiva. Sin em-
a continuación es ejemplo de lo productivos que pueden ser al- bargo, tal y como existen reglas de comportamiento social al co-
gunos vocablos del español y de los fuertes elementos culturales mer o al conducir, las hay también de comportamiento lingüísti-
que están vinculados a la lengua. co. Para decir groserías no es necesario pedir permiso ni a obispos,
Bien sabemos, queridos lectores, que para los mexicanos la fi- jueces o lingüistas, sólo hay que utilizarlas con recato y reconocer
gura de la madre es central. A ella se le rinde culto, se le celebra y el tiempo y el espacio adecuados. Yo, por ejemplo, me considero
canta. Objeto de veneración histórica que, paradójicamente, ha sido esencialmente malhablada, aunque siempre esté corrigiendo a
fuente de los insultos más prolíficos. De este sustantivo femenino se los demás (incluso en pleno romance) para que hablen o escriban
derivan voces como: madrear (golpear); madriza (golpiza); madrazo según lo establece la norma culta.
(golpe); desmadre (desorden); madrecita (de poca monta, entidad, Es difícil establecer cuántas y desde cuándo existen. Se mul-
o de tamaño pequeño); madreado (golpeado, arruinado); tiplican, se dispersan; otras se extinguen, se sustituyen,
madrola (cosa insignificante); valemadrista (persona a la mutan. Como todas las palabras de nuestra lengua, son
que no le importa nada); madral (en gran cantidad); puta- resultado de una interesante evolución y dan cuenta de
madral (en exceso); madre y media (objetos o entidades de la capacidad creativa de los seres humanos. Las groserías
poco valor o de diversa índole). Un sinnúmero de expre- fluyen y cantan: “Lenguaje sagrado, como el de los niños,
siones como: ¡qué poca madre! (no tener vergüenza); ¡estar la poesía y las sectas […] Palabras que no dicen nada y
de poca madre! (supremo); ¡no tener madre! (lo máximo o lo peor); dicen todo […] Son las malas palabras, único lenguaje vivo en un
¡valer madre! (que algo no importa); ¡en la madre! (expresión de ad- mundo de vocablos anémicos. La poesía al alcance de todos.” (O.
miración); ¡madres! (exclamación ante un golpe o algo sorpresivo); Paz).
¡ni madres! (negación); ¡caer de madre! (asegurar algo); ¡tener hasta
la madre! (estar harto); ¡pa’su madre!; ¡a’su madre! (exclamaciones de
sorpresa); ¡a toda madre! (genial); darse en la madre (chocar, sufrir un
accidente); vale pa’ pura madre (no vale nada).
Varias tesis históricas e interpretativas se han planteado en tor- 1 en esta sección hablaremos de los rasgos que definen una lengua natural y su relación con algún elemento de
no a la figura ambivalente de la madre. Octavio Paz sostiene, al nuestra cultura. ahora nos concentraremos en la creatividad y la doble articulación o dualidad. para conocer más
2
analizar parte de la riqueza semántica de las malas palabras, que: sobre este tema, puedes consultar, entre otros: Émile benveniste. 1982. “Comunicación animal y lenguaje humano”,
“lo característico del mexicano reside, a mi juicio, en la violenta, en Problemas de lingüística general, méxico: siglo XXi, pp. 56-62. así como, Charles hockett. 1957/1970. “el puesto
sarcástica humillación de la Madre y en la no menos violenta afir- del hombre en la naturaleza”, Cap. LXiv, en Curso de lingüística moderna, buenos aires: eudeba, pp. 547-576 y. bertil
mación del Padre”. Este autor señala que la chingada representa malmberg. 1985. “el lenguaje, función humana”, en Introducción a la lingüística. madrid: Cátedra, pp. 13-31.
3
el deterioro de la figura matriarcal o de la mujer durante la con- 2 entre los estudios más acuciosos del tema se encuentran: octavio paz. 1959. “Los hijos de la malinche”, en El
quista española; la primera mujer atropellada y ‘violada’ es Malitzin, laberinto de la soledad, méxico: FCe, pp. 59-80 y. jesús Flores y escalante. 2004. La Guadalupana: patroncita de los
quien guió y sirvió a Cortés. Otros estudiosos sostienen que es di- mexicanos. méxico: plaza & janes.
fícil demostrar la relación del verbo chingar con la Conquista, pues 3 ibídem. o. paz, p. 72.
las primeras documentaciones son posteriores al siglo XVIII. 4 para este punto, William b. taylor. 1979. Embriaguez, homicidio y rebelión en las poblaciones coloniales mexicanas,
4
Sin ánimo de polemizar, lo cierto es que amigos, enemigos y el méxico: FCe. enrique serna. “La edad de la chingada”, en Letras Libres, febrero de 2002. p. 61. josé G. moreno de
resto de hablantes del español nos proporcionan una amplia colec- alba, director de la academia mexicana de la Lengua, comentó, durante la entrevista que aparece en este número,
ción de usos: chingar (molestar, violar), chingón, chingonetas, chingue- que las primeras documentaciones de este verbo no parecen tener un significado que aluda a algún aspecto de
tas, chingolés (el competente, el que sabe mucho), chingadera (ob- carácter sexual; asimismo, apuntó que el historiador roberto moreno de los arcos defendía el origen prehispánico
jeto o entidad insignificante, mala acción), chingadera y media (ob- de este verbo.
jetos insignificantes y diversos), chingaderita (objeto de poco valor Norohella Huerta es adicta a las palabras raras y los diccionarios. Como buena estudiosa de la len-
o tamaño), chingo, chinguero (abundante o con valor aumentativo), gua, habla mucho (hasta por los codos y con las macetas). Con su risa escandalosa deambula por los
chingadazo (golpe), chingaquedito (alguien que molesta reiterada y pasillos de la uaCm y de la unam, donde imparte clases, en busca de estructuras lingüísticas curiosas
sutilmente), hay también expresiones como: ¡chíngale! (expresión que documentar.
44 Palabrijes 03 primavera 2009

