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ofensivas,  obscenas,  impúdicas,  insolentes,  soeces,  denigrantes,  exhortativa), ¡Ah chingá, chingá! (expresión de duda o sorpresa), ¡con
       sólo por citar las formas más comunes.               una chingada!, ¡chingao! (expresión de molestia), ¡chin! (expresión de
          Si hay tantas posibilidades léxicas para nombrarlas es porque  desagrado, apócope de chingao). Se pueden combinar: ¡chinga tu
       son muy importantes en nuestra cultura: a mayor importancia y  madre! (molestar, violar a la madre), ¡dejar de chingar la madre! (dejar
       matización cultural de una realidad determinada, tenemos en la  de molestar), chingomadral (en abundancia), ¡chin chin! (expresión
       lengua un mayor número de unidades léxicas para designarla.   para asegurar la verdad de algo).
          Las groserías son una muestra de la capacidad creativa de los   El espectro de las groserías es amplio y grande su riqueza. Más
       hablantes, pues son innovaciones lingüísticas de una comunidad  allá de las reprimendas por su uso, es imposible negar su utilidad
       y son, al mismo tiempo, reflejo de una determinada forma de ver  y lo apasionante de su estudio. Son parte indispensable del habla
       y entender el mundo. La selección de groserías que se presenta  cotidiana, así como de nuestra vida personal y colectiva. Sin em-
       a continuación es ejemplo de lo productivos que pueden ser al-  bargo, tal y como existen reglas de comportamiento social al co-
       gunos vocablos del español y de los fuertes elementos culturales  mer o al conducir, las hay también de comportamiento lingüísti-
       que están vinculados a la lengua.                    co. Para decir groserías no es necesario pedir permiso ni a obispos,
          Bien sabemos, queridos lectores, que para los mexicanos la fi-  jueces o lingüistas, sólo hay que utilizarlas con recato y reconocer
       gura de la madre es central. A ella se le rinde culto, se le celebra y  el tiempo y el espacio adecuados. Yo, por ejemplo, me considero
       canta. Objeto de veneración histórica que, paradójicamente, ha sido  esencialmente malhablada, aunque siempre esté corrigiendo a
       fuente de los insultos más prolíficos. De este sustantivo femenino se  los demás (incluso en pleno romance) para que hablen o escriban
       derivan voces como: madrear (golpear); madriza (golpiza); madrazo  según lo establece la norma culta.
       (golpe); desmadre (desorden); madrecita (de poca monta, entidad,   Es difícil establecer cuántas y desde cuándo existen. Se mul-
       o de tamaño pequeño); madreado (golpeado, arruinado);      tiplican,  se  dispersan;  otras  se  extinguen,  se  sustituyen,
       madrola  (cosa  insignificante);  valemadrista  (persona  a  la   mutan. Como todas las palabras de nuestra lengua, son
       que no le importa nada); madral (en gran cantidad); puta-  resultado de una interesante evolución y dan cuenta de
       madral (en exceso); madre y media (objetos o entidades de   la capacidad creativa de los seres humanos. Las groserías
       poco valor o de diversa índole). Un sinnúmero de expre-    fluyen y cantan: “Lenguaje sagrado, como el de los niños,
       siones como: ¡qué poca madre! (no tener vergüenza); ¡estar   la poesía y las sectas […] Palabras que no dicen nada y
       de poca madre! (supremo); ¡no tener madre! (lo máximo o lo peor);  dicen todo […] Son las malas palabras, único lenguaje vivo en un
       ¡valer madre! (que algo no importa); ¡en la madre! (expresión de ad-  mundo de vocablos anémicos. La poesía al alcance de todos.” (O.
       miración); ¡madres! (exclamación ante un golpe o algo sorpresivo);  Paz).
       ¡ni madres! (negación); ¡caer de madre! (asegurar algo); ¡tener hasta
       la madre! (estar harto); ¡pa’su madre!; ¡a’su madre! (exclamaciones de
       sorpresa); ¡a toda madre! (genial); darse en la madre (chocar, sufrir un
       accidente); vale pa’ pura madre (no vale nada).
          Varias tesis históricas e interpretativas se han planteado en tor-  1 en esta sección hablaremos de los rasgos que definen una lengua natural y su relación con algún elemento de
       no a la figura ambivalente de la madre.  Octavio Paz sostiene, al   nuestra cultura. ahora nos concentraremos en la creatividad y la doble articulación o dualidad. para conocer más
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       analizar parte de la riqueza semántica de las malas palabras, que:   sobre este tema, puedes consultar, entre otros: Émile benveniste. 1982. “Comunicación animal y lenguaje humano”,
       “lo característico del mexicano reside, a mi juicio, en la violenta,   en Problemas de lingüística general, méxico: siglo XXi, pp. 56-62. así como, Charles hockett. 1957/1970. “el puesto
       sarcástica humillación de la Madre y en la no menos violenta afir-  del hombre en la naturaleza”, Cap. LXiv, en Curso de lingüística moderna, buenos aires: eudeba, pp. 547-576 y. bertil
       mación del Padre”.    Este autor señala que la chingada representa   malmberg. 1985. “el lenguaje, función humana”, en Introducción a la lingüística. madrid: Cátedra, pp. 13-31.
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       el deterioro de la figura matriarcal o de la mujer durante la con-  2 entre los estudios más acuciosos del tema se encuentran: octavio paz. 1959. “Los hijos de la malinche”, en El
       quista española; la primera mujer atropellada y ‘violada’ es Malitzin,   laberinto de la soledad, méxico: FCe, pp. 59-80 y. jesús Flores y escalante. 2004. La Guadalupana: patroncita de los
       quien guió y sirvió a Cortés. Otros estudiosos sostienen que es di-  mexicanos. méxico: plaza & janes.
       fícil demostrar la relación del verbo chingar con la Conquista, pues   3 ibídem. o. paz, p. 72.
       las primeras documentaciones son posteriores al siglo XVIII.      4 para este punto, William b. taylor. 1979. Embriaguez, homicidio y rebelión en las poblaciones coloniales mexicanas,
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          Sin ánimo de polemizar, lo cierto es que amigos, enemigos y el   méxico: FCe. enrique serna. “La edad de la chingada”, en Letras Libres, febrero de 2002. p. 61. josé G. moreno de
       resto de hablantes del español nos proporcionan una amplia colec-  alba, director de la academia mexicana de la Lengua, comentó, durante la entrevista que aparece en este número,
       ción de usos: chingar (molestar, violar), chingón, chingonetas, chingue-  que las primeras documentaciones de este verbo no parecen tener un significado que aluda a algún aspecto de
       tas, chingolés (el competente, el que sabe mucho), chingadera (ob-  carácter sexual; asimismo, apuntó que el historiador roberto moreno de los arcos defendía el origen prehispánico
       jeto o entidad insignificante, mala acción), chingadera y media (ob-  de este verbo.
       jetos insignificantes y diversos), chingaderita (objeto de poco valor   Norohella Huerta es adicta a las palabras raras y los diccionarios. Como buena estudiosa de la len-
       o tamaño), chingo, chinguero (abundante o con valor aumentativo),   gua, habla mucho (hasta por los codos y con las macetas). Con su risa escandalosa deambula por los
       chingadazo (golpe), chingaquedito (alguien que molesta reiterada y   pasillos de la uaCm y de la unam, donde imparte clases, en busca de estructuras lingüísticas curiosas
       sutilmente), hay también expresiones como: ¡chíngale! (expresión   que documentar.
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