Page 11 - P04
P. 11

El corazón es el órgano con el cual identificamos la vida
          y el amor. En este texto, donde se mezclan confidencias
          personales y literarias, la autora ensaya algunas formas
          de ver este músculo y su fuerza ejercitada con las
          palabras de la poesía y el deseo amoroso.




















            rio (claro, lo sabemos bien, el corazón se hincha, desfallece como   Todos conocemos la intensidad de una emoción que im-
            el sexo, y además, agrego, el corazón se rompe, se parte en dos o   pulsa los movimientos de nuestros ojos y manos para buscar
            en tres o en cuatro, como le sucedió a Juan).  en la radio, en un CD o ipod, esa canción que no queremos
                                                        dejar de escuchar y de cantar, porque nos ayuda a decir lo que
            El corazón es la palabra que nombra al deseo. El   el corazón siente, porque las canciones también son poesía
          corazón, es decir, el deseo, se desborda en nuevos con-  y viceversa. A mí me ayuda, se adivina, “Corazón delator”.
          tenedores para ofrendarse. Cada vez que le damos un   Sin embargo, existen sentimientos en la vida tan fuertes, cu-
          regalo a nuestro amado, le estamos entregando nuestro   yos latidos constantes y potentes demandan otras palabras,
          corazón y, por consiguiente, a nosotros. Somos el rega-  combinaciones que permitan decir lo que experimentamos,
          lo, como dice Roland Barthes en su glosario del amor   como los versos de Tomás Segovia, “así cuando fui tú tuve
          Fragmentos de un discurso amoroso.            que hundirme/ atravesando empurpuradas brumas/ en un
                                                        bosque amoroso de latidos”, o de San Juan de la Cruz:
          III
          Sin embargo, si el deseo es rechazado, entonces, el cora-  ¿Por qué, pues has llagado
          zón se desborda en llanto, se rompe y se licua, como lo   A aqueste corazón, no le sanaste?
          describió Sor Juana: “en líquido humor viste y tocaste/   Y pues me lo has robado,
          mi corazón deshecho entre tus manos”. Cuando hemos   ¿Por qué así le dejaste,
          sido despreciados podríamos decir que el corazón se hace   Y no tomas el robo que robaste?
          líquido,  se  transmuta  en  lágrimas.  Entonces,  también
          podemos afirmar que ese órgano experimenta los otros   Aunque la poesía de San Juan de la Cruz sea reli-
          dos estados físicos de la materia: sólido, es una piedra,   giosa, como una parte de la obra de Christina Rosetti,
          cuando insensible; y gas, vapor de agua, cuando eufórico   porque expresa el amor a Dios dentro del contexto cató-
          y enamorado.                                  lico, al leer sus versos sabemos dónde está la herida y qué
            No obstante, todos lo sabemos, el corazón rebasa las   la causó, qué fue hurtado sin ser arrebatado. De ahí que,
          leyes y va más allá de lo esperado. El corazón también   al no oponer resistencia a los designios del corazón, a la
          puede  cristalizarse,  parecer  ausente,  pero  permanece   urgencia del deseo, a la intensidad de una emoción, las
          dentro del pecho. Puede fluir sin resistencia, sobrepasar   palabras se transforman en poesía.
          las paredes que lo contienen y protegen, nada le ofre-  1 “Mi corazón está más alegre que todo esto/ Porque mi amor ha venido a mí”. la traducción es
          ce oposición suficiente, como la moralina o las palabras,   de la autora.
          para frenar el deseo o el dolor y al hacerlo transforma lo
                                                        Martha Patricia Reveles tiene un corazón de lechuga. a ella le late leer y escribir. ama
          que toca. Por ello, esta naturaleza ilimitada necesita que
          las palabras sean poesía, porque el deseo y el dolor no se   el palpitar de las palabras en las puntas de sus dedos y de su lengua, en su cabeza, ojos,
          pueden nombrar, ni explicar, con otros signos.   oídos y piernas. Cuando escribe lo hace siguiendo sus corazonadas.
          Palabrijes 04 otoño 2009
   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15   16