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Ilustraciones de Jesús Roldán



















          su poesía, los varones son personajes secundarios, que sue-  “¿A quién, esta vez
          len irrumpir en su mundo para separarla de alguna de sus   voy a atraer, oh querida, a tu amor? ¿Quién ahora,
          pupilas o para llenarla de preocupación por su futuro:  ay Safo, te agravia?
                                                          Pues si ahora huye, pronto va a perseguirte;
            Me parece que es igual a los dioses           si regalos no aceptaba, ahora va a darlos,
            el hombre aquel que frente a ti se sienta,    y si no te quería, en seguida va a amarte,
            y a tu lado absorto escucha mientras          aunque ella resista.”
            dulcemente hablas
            y encantadora sonríes. Lo que a mí          Tal parece que esta respuesta no sólo afirma su erotis-
            el corazón en el pecho me arrebata;         mo, sino también el constante sufrimiento que le causa
            apenas te miro y entonces no puedo          el amor por sus pupilas, sufrimiento que es, a la vez,
            decir ya palabra.                           parte esencial de su pasión, del amor y de su poesía:
            Al punto se me espesa la lengua
            y de pronto un sutil fuego me corre           De veras, estar muerta querría.
            bajo la piel, por mis ojos nada veo,          Ella me dejaba y entre muchos sollozos
            los oídos me zumban,                          así me decía:
            me invade un frío sudor y toda entera         “¡Ay, qué penas terribles pasamos,
            me estremezco, más que la hierba pálida       ay Safo, que a mi pesar te abandono!”
            estoy, y apenas distante de la muerte         Y yo le respondía:
            me siento, infeliz.                           “Alegre vete, y acuérdate
                                                          de mí. Ya sabes cómo te quería…”.
          Veamos uno de los poemas más conocidos de Safo, la
          “Llamada a Afrodita” que empieza así:         Además, no sólo sufre por alguna joven en específico,
                                                        sino por el amor o el desamor en sí, como vemos en
            Inmortal Afrodita, la de trono pintado,     estos tres fragmentos (16, 33 y 25):
            hija de Zeus, tejedora de engaños, te lo ruego:
            no a mí, no me sometas a penas ni angustias   Ya se ocultó la luna
            el ánimo, diosa…                              y las Pléyades. Promedia
                                                          la noche. Pasa la hora.
          Algunos críticos han dicho que lo que la diosa del amor le   Y yo duermo sola.
          contesta simboliza una afirmación del propio erotismo de   Eros de nuevo, embriagador me arrastra,
          Safo como un valor en sí mismo. He aquí la respuesta:  dulciamarga, irresistible bestezuela.
          Palabrijes 04 otoño 2009
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