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A Julio Cortázar algunos críticos lo consideran el más pro- negativo, es decir, por los cuentos fantásticos, reveladores de una
fundo, el maestro en el descubrimiento de aspectos fantásticos carencia, de un vacío.
de la realidad, el más audaz de los experimentadores formales, En Bestiario (1951) se recopilan ocho cuentos con unos ras-
el descubridor del mundo mirado con otros ojos, donde está la gos estilísticos fuertemente marcados en los que el autor se des-
presencia de lo mágico o lo fantasmagórico, con sus libros in- poja de la retórica tradicional para adecuar su prosa al lenguaje
clasificables, que a primera vista pueden resultar desconcertan- corriente y hablado, al tiempo que se define como escritor de
tes, lo que se ha llamado “ese don para agarrar el clavo ardiente cuentos fantásticos. Precisamente en el artículo arriba menciona-
martillado sobre el abismo”, lo hace estar allí donde el hombre do (“Algunos aspectos del cuento”), escribe Cortázar:
lo necesita. De Julio Cortázar surgieron muchas fantasías. Con él
aprendimos a transportarnos a otros mundos, a sentirnos y pensar Casi todos los cuentos que he escrito pertenecen al género llamado
como otros seres. No es casual que en una de sus más arrebatado- fantástico por falta de mejor nombre, y se oponen a ese falso realismo
ras fantasías un hombre transmigre y termine siendo pez (cuento que consiste en creer que todas las cosas pueden describirse y explicarse
“Axolotl” del libro Final del juego, 1956); tampoco es casual que con el optimismo filosófico del siglo xviii. En mi caso, la sospecha de
en otra, un accidentado se transforme en un ser al que le dan caza otro orden más secreto y menos comunicable, y el fecundo descubri-
los aztecas (“La noche boca arriba” en Final del juego). miento de Alfred Jarry para quien el verdadero estudio de la realidad no
Los lectores de Cortázar aprendimos en su novela Los premios residía en las leyes sino en las excepciones a esas leyes, han sido algunos
(1960) que la vida es un extraño viaje sin meta, donde una cons- de los principios orientadores de mi búsqueda personal de una literatura
piración benévola (pero que sospechamos maligna) nos impulsa al margen de todo realismo demasiado ingenuo.
a conocer a los otros. Muy sartreanamente, Julio Cortázar nos
enseñó que la vida tiene un infierno, y ese infierno son los demás. Octaedro (1974) resume una serie de las obsesiones personales
Gracias a Cortázar aprendimos que la vida está llena de misterio, ya presentes en otros relatos del escritor argentino y consolida la
que la vida exótica está llena de amenazas, que vivir es un hecho labor de Cortázar como cuentista. La constante temática en Oc-
preñado y que el parto es indiscernible. taedro es la de una “presencia invasora” que se convierte a lo largo
Julio Cortázar parte de la premisa de que se ha ve- de sus textos en una obsesión.
nido abajo “el optimismo filosófico y científico del si- Todo cuento (relato) es un abanico de sentidos,
glo xviii” con su concepción de un “mundo regido, más tantos como lectores (y lecturas) lo aborden. Toda lec-
o menos armoniosamente, por un sistema de leyes, de tura es una experiencia íntima, personal, intransferible.
principios, de relaciones de causa y efecto”, como el propio Cor- Todo proceso de creación es un acercamiento a lo indecible, a lo
tázar lo ha dicho en el artículo “Algunos aspectos del cuento” inescrutable. Cortázar, ante los grandes problemas del hombre,
(originalmente publicado en la revista Casa de las Américas, nú- no ofrece ninguna solución salvadora ni sutilmente engañosa.
mero 60, La Habana, julio, 1970), dejando al hombre contempo- Fiel a sí mismo, se limita a indicar uno de los posibles caminos y
ráneo radicalmente desorientado. a facilitar las condiciones para seguirlos.
En su libro Las armas secretas (1959) encontramos al primer Hoy, a veinticinco años de la muerte del escritor argentino,
protagonista característicamente cortazariano, Johnny Carter, en llegan a nosotros sus Papeles inesperados (Alfaguara, 2009). An-
el cuento “El perseguidor”, un genial saxofonista toxicómano, tología de textos inéditos de diversa índole (poemas, prosas, au-
cuyo nombre real fue Charlie Parker. Respecto a este relato, el toentrevistas, relatos, entrevistas, artículos, escritos inclasificables,
propio Cortázar ha señalado: “Quisiera renunciar a toda inven- historias de cronopios, etc.) encontrados por su viuda y albacea,
ción y ponerme dentro de mi propio terreno personal, es decir, Aurora Bernárdez, y presentados por ella y el especialista litera-
mirarme un poco a mí mismo. Y mirarme a mí mismo era mirar rio, Carlos Álvarez. Como el propio Cortázar sostenía, éste será
al hombre, mirar también a mi prójimo. Yo había mirado muy un libro que nos permita entender a un individuo “que emergió
poco al género humano hasta que escribí “El perseguidor”.” Cor- de un mundo obstinadamente metafísico y estético y, sin renegar
tázar ha reconocido en Johnny Carter al digno antecedente de de él, entró en una ruta de participación histórica”.
Horacio Oliveira: protagonista de su libro –quizá– más conocido, Cortázar, negador del tiempo y buscador de la eternidad, lo
Rayuela (1963). El punto de partida de Rayuela, cuyo telón de supera todo con la realidad como un auténtico escritor/poeta. Sus
fondo es el existencialismo, es la comprobación del absurdo de cronopios y sus famas, aquel ámbito de fábula en que sabía des-
la existencia y de la situación precaria del hombre en un mundo plazarse con la magia de un niño, lo acompañan y, gracias a él, nos
fragmentario y caótico. De ahí la necesidad de iniciar la recupe- acompañan también a nosotros.
ración del paraíso perdido, la búsqueda de un centro que devuelva Nos enseñó mucho Cortázar, sí… y luego se fue.
todo su sentido a la existencia del hombre.
Sandra Martinelli resulta demasiado perfeccionista para este mundo. Ha logrado corregir este defecto,
“El perseguidor”, más que un relato, es la confirmación de
una estética y una ética; por primera vez Cortázar alcanza a mos- congénito y visceral, vaciando la (de)presión mediante la palabra escrita, la búsqueda de los símbolos
trarnos el positivo de una fotografía, que sólo conocíamos por el ocultos y la generosidad con animales (especialmente perros) y humanos (en ese orden).
Palabrijes 04 otoño 2009

